Hogar_1_martes21mayo2019

Fachadas y cubiertas, principales intervenciones en las obras de rehabilitación

De acuerdo con los datos del Ministerio de Fomento sobre obras de rehabilitación, las mayores intervenciones se realizan en las fachadas (35,18%), seguidas de las cubiertas (33,73%) y cimentaciones (15,22%), lo que constata que las envolventes del edificio siguen siendo los elementos más deteriorados seguidos por los elementos estructurales.

“Si bien es obligatorio superar un examen que certifique el estado de conservación y seguridad de los edificios con más de 50 años -las conocidas ITE (Inspección Técnica de Edificios) o IEE (Informe de Evaluación de Edificios)-, la realidad es que la falta de inversiones preventivas para conservar y mantener los edificios residenciales españoles han provocado que el parque edificado español se encuentre en una situación problemática, que se agrava con el envejecimiento natural de los edificios”, explica Borja Ribas, director de Operaciones de Sensedi, a raíz del ‘Informe sobre el mantenimiento del parque edificado residencial en España’, realizado para la proptech Sensedi por el Colegio de Aparejadores de Barcelona (CAATEEB) .

De esta situación derivan numerosos incidentes, muchos de los cuales han sido recogidos en el ‘Cornisómetro’, un trabajo de recopilación de accidentes publicados en medios de comunicación y redes sociales, que en dos años constató más de 1.500 accidentes, – es decir, 2 incidentes al día- siendo Andalucía, Castilla y León y el País Vasco, las regiones con más accidentes publicados.

Analizando los elementos afectados, el estudio señala que, según el ‘Cornisómetro’, un 40% de los incidentes ha afectado a fachadas; un 25% a cornisas; un 24% se debe al derrumbe de elementos o edificaciones completas y, finalmente, un 11% corresponde a otros elementos.

La falta de mantenimiento

“Todos estos datos ponen de manifiesto la importancia de cuidar las viviendas porque, además, el 80% del ahorro familiar se destina a los inmuebles. Por eso es fundamental adoptar medidas que solventen los grandes retos de los edificios de viviendas”, explica Ribas. De hecho, es precisamente la falta de mantenimiento el origen de numerosos incidentes que pueden derivar en graves accidentes para las personas, señala.

Materiales de construcción peligrosos: cemento aluminoso, amianto o radón

Aunque la estructura no es el elemento que presenta más problemas, lo cierto es que cuando aparecen son de una gran importancia y su intervención es de máxima urgencia, señala el informe.

El exceso de peso, el agua, las obras de reformas sin control y el salitre son elementos que afectan a la resistencia del edificio. Existen materiales como el cemento aluminoso -utilizado en las obras realizadas entre 1950 y 1970-, o el amianto – utilizado de forma muy intensiva en el periodo entre 1960 y 1984 y de manera decreciente hasta el 2002 -, que pueden producir un aceleramiento del envejecimiento del edificio o graves consecuencias para la salud.

Otro elemento de elevado riesgo para la salud es el radón, un gas radiactivo que emana de determinados tipos de suelos, que puede estar presente el interior de los edificios siendo la segunda causa de cáncer de pulmón. En este sentido el estudio señala que “aunque la legislación actual no prevé actuaciones de mitigación en los edificios existentes, deberían establecerse mecanismos legales que obliguen a controlar esta incidencia”, opina Jordi Marrot de la Unidad de Rehabilitación y Medio Ambiente del CAATEB.

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