Digitalización, ciberseguridad y transición energética protagonizan la 'XII Conferencia anual de CESCE'

Digitalización, ciberseguridad y transición energética protagonizan la ‘XII Conferencia anual de CESCE’

La digitalización, la ciberseguridad, la transición energética, el calentamiento global, la progresiva “desconexión” del petróleo, la robótica, la guerra tecnológica entre Estados Unidos y China y el 5G han sido algunos de los temas que ha abordado la ‘XII Conferencia anual de CESCE’.

El acto ha contado con la intervención de la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, quien ha subrayado que “digitalización y sostenibilidad son dos palancas para modernizar nuestro modelo productivo y forman parte de la hoja de ruta del ministerio y del Gobierno. Estamos inmersos en la llamada cuarta revolución industrial y esto es un gran desafío para nuestras empresas; [en España] “contamos con un tejido empresarial diverso pero las empresas que se adapten a la transición energética y a las nuevas tecnologías van a sobrevivir”.

Durante la apertura, el presidente ejecutivo de CESCE, Fernando Salazar, ha destacado que “la revolución digital ha llegado para quedarse y debemos estar preparados para ello. Y hay que combatir el cambio climático porque en ello nos va la supervivencia”, ha dicho.

¿Están preparadas las empresas españolas para la nueva era?

La conferencia -articulada en torno a tres mesas redondas sobre los riesgos de la revolución digital, la sostenibilidad y el seguro de crédito- ha tratado de responder a la cuestión: ¿están preparadas las empresas españolas para la nueva era?

Según César Cernuda, vicepresidente Corporativo de Microsoft Corporation y encargado de la primera intervención, “la transformación digital está liderada por la Inteligencia Artificial (IA) y uno de los grandes retos es que la IA sea responsable”. Además, ha subrayado que la IA “es una economía de escala que va a más” y que, por tanto, “hay que buscar que la nube sea asequible para todo el mundo, atendiendo a criterios de privacidad y seguridad”. Cernuda ha señalado, asimismo, que el cambio también debe ser sostenible. “La digitalización debería ser un catalizador para la transición ecológica”, ha dicho.

En esa línea ha explicado que sólo “el 14% de las empresas utilizan la IA, mientras que el 84% considera que es una ventaja competitiva”. Pero la tecnología, ha dicho, “no vale para nada si no hay un proceso de cambio en la cultura empresarial: las startups son pymes y en España hay talento, debemos retenerlo para que ayuden a crecer”.

Ciberseguridad, a raíz de la digitalización

Entre los retos más urgentes de las próximas décadas está la digitalización, que ha aumentado el riesgo de ciberataques a nivel global. Éste ha sido uno de los temas que ha abordado la primera mesa de debate, moderada por la directora de Riesgo País y Gestión de Deuda de CESCE, Inés Menéndez de Luarca. Los expertos han repasado las consecuencias de esta revolución social y empresarial, que está afectando a los procesos de producción, las cadenas de valor y los modelos de negocio en todo el mundo. Y han subrayado que la seguridad nacional y el riesgo de acciones terroristas a distancia son preocupaciones fundamentales para los gobiernos a nivel mundial, a raíz de la expansión de la digitalización.

José Ignacio Torreblanca, director de la Oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR), ha reconocido que “la tecnología aumenta la polarización de nuestras sociedades, genera un espejo distorsionado y por ahí se cuelan los fallos de seguridad”. “Ni políticos ni jueces tienen la formación adecuada para regular estas cuestiones y resolver estas disputas”, ha denunciado, como otro de los puntos débiles para lograr una seguridad tecnológica.

El responsable de Asuntos Institucionales de Ciberseguridad de BBVA, Roberto Ortiz, ha remarcado que “los principales ataques van dirigidos al robo de datos de clientes, personales, para sustraer dinero a las organizaciones. Afectan a la cadena de valor porque son ataques que secuestran los sistemas”. Por ello, ha dicho, “compartir inteligencia entre Estados y empresas, la colaboración público-privada, es fundamental para prevenir y mitigar el impacto de los ataques”.

Cambio climático y movilidad

María José Hernando, jefa de la Unidad de Riesgo País de CESCE, ha conducido el segundo debate, en el que se ha analizado la gravedad del cambio climático. En este sentido, la directora General de la Oficina Española de Cambio Climático (del ministerio de Transición Ecológica), Valvanera Ulargui, ha destacado que “no se va a dar ni un paso atrás en las políticas de transición energética”. Sin embargo, ha reconocido que “el sector marítimo es el que más retrasado va, por las dificultades que hay a la hora de sustituir combustibles”, ha señalado que “la legislación estratégica necesita políticas de acompañamiento” para implementarse y ha asegurado que, con este propósito, “se va a avanzar en la fiscalidad ambiental”.

Es ahí donde los expertos han destacado que las energías renovables y el coche eléctrico serán claves para evitar el aumento de la temperatura global por encima de los dos grados respecto a los valores preindustriales. La Agencia Internacional de la Energía prevé que en 2030 habrá más de 100 millones de vehículos eléctricos.

El comportamiento de la economía, finanzas y tecnología

El tercer panel de expertos, presentado y moderado por la directora del Área de Cuenta del Estado de CESCE, Beatriz Reguero, se ha centrado en los cambios económicos, financieros y tecnológicos que ha sufrido el mercado de crédito en la última década.

Los analistas han señalado que una de las consecuencias es que los bancos han empezado a utilizar el seguro de crédito para mitigar sus riesgos y lo están haciendo apoyándose, cada vez más, en las nuevas tecnologías. Las llamadas insurtech y fintech se han convertido, así, en protagonistas activas de este nuevo escenario, tanto en el sector público como en el privado. Una de las últimas tendencias del mercado, según los expertos, será, precisamente, la colaboración entre ECAs y aseguradoras privadas para abrir mercados a los clientes que financian exportaciones.

Según Dan Riordan, presidente de Political Risk, Credit and Bond de AXA XL, “seis o siete de las economías que más crecen en el mundo están en África y las aseguradoras pueden servir como catalizador para rentabilizar inversiones allí; siempre hay riesgos, en los países seguros y en los que menos lo son, pero encierran muchas oportunidades”.

El papel de las aseguradoras es crucial en este terreno y, en ese sentido, “la mayor parte de bancos utilizan ya un seguro de crédito integral, no sólo de riesgo político”, ha añadido Andreas Klasen, profesor de International Business y director del Institute for Trade and Innovation (IfTI). Klasen ha anunciado que hará falta “una inversión de 579.000 millones de dólares en los próximos 10 años en inversiones en infraestructuras renovables, un enorme esfuerzo financiero en el que las ECA´s tienen un papel importante. Ya lo están teniendo, por ejemplo, en países como Egipto o Pakistán”.