El dinamismo del alquiler impulsa los seguros especializados

El dinamismo del alquiler impulsa los seguros especializados

La escalada de los precios del alquiler en torno al 50% desde 2013, junto con la temporalidad del mercado laboral y la limitación de las garantías adicionales que se pueden exigir a los inquilinos, hace que cada vez más propietarios recurran a los seguros de alquiler

Uno de los indicadores de la recuperación económica a lo largo de los últimos años ha sido la reactivación del sector inmobiliario y, en concreto, el auge del alquiler residencial, un fenómeno que se ha mantenido a pesar del desplome de los precios de la vivienda y de los tipos de interés. Es obvio que se trata de una opción más segura en caso de sufrir un revés económico sobrevenido, ya que siempre, en ese caso, resulta más fácil y rápido rescindir un contrato de alquiler que vender un inmueble por no poder hacer frente al pago de la hipoteca; una circunstancia en la que se corre el riesgo de perder parte de lo invertido en función de la situación del mercado.

Además, los gastos asociados a la compra de una vivienda y la contratación de un préstamo hipotecario superan con mucho a los que supone formalizar el alquiler de una vivienda. En cuanto a las cantidades entregadas como fianza de dicho arrendamiento, estas se recuperarán cuando el inquilino abandone la vivienda siempre que se cumplan con las obligaciones del contrato y no haya desperfectos.

En este cambio de tendencia en el mercado inmobiliario influyen otros factores, sobre todo, los que tienen que ver con las dinámicas del mercado laboral, que arrojan incertidumbre sobre el futuro de muchos trabajadores, en concreto debido al aumento de la temporalidad y de los contratos a media jornada.

La ‘tormenta perfecta’ para el impago

Ya sea por necesidad o por precaución, el aumento del 25% experimentado en el alquiler en España durante los últimos 10 años es la cara de una moneda que tiene su cruz: el aumento de los precios cerca de un 50%, según datos del Banco de España que toma como referencia el mínimo registrado a finales de 2013.

A esto hay que añadir la reducción de las garantías que los propietarios pueden incluir en los contratos de alquiler. Desde el pasado mes de marzo, se han limitado por ley las garantías adicionales que se pueden solicitar al inquilino a dos mensualidades, mientras que la fianza solo puede equivaler a una cuota. También se ha elevado de tres a cinco años la prórroga obligatoria de los contratos de alquiler.

Este contexto de ‘tormenta perfecta’ ha agravado el riesgo de impago. De hecho, tres de cada cuatro propietarios temen verse en esa situación, de acuerdo con el último informe semestral del Fichero de Inquilinos Morosos (FIM) que constata un crecimiento del 25% en comparación con la primera mitad de 2018. El aumento de las inscripciones por morosidad hipotecaría en el FIM fue del 6,42% entre enero y mayo de este año. Y es algo más que una percepción, ya que lanzamientos realizados por impago de alquiler en el primer trimestre de 2019 también arrojan un alza, en este caso del 5,2%, respecto a 2018.

Se trata de una tendencia que se produce desde años pues, según la estadística del Consejo General del Poder Judicial, el número de desahucios creció un 9% entre 2016 y 2018 y esta tipología de lanzamientos casi duplica el de lo con los impagos de hipotecas.

Blindaje frente a la morosidad inmobiliaria

Para protegerse frente a posibles impagos, tanto de las rentas mensuales como de los suministros, cada vez más propietarios recurren a los seguros de alquiler. El Observatorio Español del Mercado del Alquiler (OESA) estima en un 35% el aumento de la contratación hasta el mes de junio de este año, lo que supone cinco puntos porcentuales más que en el mismo período de 2018.

El director territorial de ARAG, Juan Dueñas, confirma esta tendencia y habla, por lo que se refiere a esta entidad, de un incremento “estable y sostenido, con un negocio de cartera consolidado y una importante facturación respecto al resto de negocio de defensa jurídica”.

Este “paraguas” asegurador se configura como una herramienta muy eficiente, ya que resulta adecuada para cualquier importe de alquiler, ofreciendo soluciones rápidas y eficaces. Sólo con un recibo devuelto del importe del alquiler se activa la garantía del seguro de impago y, no sólo eso, también se incluye asesoramiento legal, reclamación de daños y perjuicios, actos vandálicos o defensa en cuestiones administrativas entre otros, “lo que dota de una mayor tranquilidad al propietario de una vivienda o local a la hora de poner en el mercado del alquiler su propiedad, afirma Dueñas.