‘El séptimo sello’ versus ‘La La Land’

‘El séptimo sello’ es una obra maestra de la cinematografía ambientada en la Europa medieval de la peste negra, por lo que, con la situación que estamos viviendo con la crisis del Covid-19, me ha parecido un buen título. Es una película oscura, tenebrosa, triste, con una maravillosa fotografía, una línea argumental magistral y que no me canso de ver.

Esta última semana me han pedido especialmente que escriba sobre lo que ayer pasó en el Consejo General; en el momento que estoy escribiendo esto, desconozco el resultado de la moción, aunque lo pueda intuir; sea cual sea el resultado, seguro que será triste, triste por el fondo o por las formas. Sólo espero, tal y como se les desea a las parturientas “que sea una hora corta” y que la Mediación sepa encontrar su camino.

“No puedes subir la escalera del éxito vestido con el traje del fracaso”

Zig Ziglar

Vivimos en una sociedad que nos educa para el éxito, para la fama; los niños sueñan con ser jugadores de futbol de prestigio, influencers o los nuevos Zuckerberg; se nos prepara para ser personas brillantes, conseguir nuestras metas, vivir, emparejarnos, reproducirnos, conseguir patrimonio… pero no se nos prepara para el fracaso, para vivir la enfermedad, para vivir la muerte…

Estamos –he estado a punto de poner salimos– en una de las mayores tragedias no bélicas que la humanidad ha vivido. Han muerto miles de personas en nuestro país y centenares de miles en el mundo, y seguiremos sumando más muertos, seguro. Nos ponemos enfrente del televisor y nos dan cada día las cifras y nos hemos acostumbrado a ello. A  uno de los mayores asesinos de la historia se le atribuye la frase “Un muerto es una tragedia, un millón es una estadística”  y el Seguro trabaja con estadísticas.

En otro artículo hablaba de los problemas de comunicación del sector asegurador y en la actualidad estamos en ‘El séptimo sello’. A la forma que el cliente ve utilidad al seguro le llamamos “siniestro” y cuando lo rematamos y le damos solución lo llamamos “finiquito”. La palabra siniestro nos lleva a la oscuridad, a lo dramático, lo perverso… Y el finiquito, al fin del siniestro, cuando debería ser el inicio de una larga relación con el cliente. Me gustaría más estar en ‘La, La, Land’ por lo que sugiero trasladar la terminología anglosajona, mucho más avanzada que la nuestra en sensibilización y cultura aseguradora, y llamar generalizadamente a los siniestros “reclamaciones o prestaciones”. Porque, como he dicho, en una sociedad no preparada para la enfermedad, para la muerte, para la pérdida, que nuestro gran éxito sea liquidar un siniestro satisfactoriamente y llamarle “finiquito”, es un grave problema de comunicación.

Si cada uno de nosotros, dentro de nuestra actividad profesional diaria, intentáramos cambiar “siniestro” por “reclamación” y “finiquito” por “recibo”, al final y con el tiempo, la imagen que tenemos los aseguradores iría cambiando y en unos años quizás en las reuniones o congresos sectoriales, en vez de trajes negros, grises o azules oscuros, se verán colores, rojos, verdes, naranjas, tanto por la presencia de más mujeres –consiguiendo mayor paridad–, como de hombres  que, con independencia de sus tendencias sexuales (tema de otro artículo), se atrevan a dar color a la vestimenta que llevan, más allá del fin de semana.

“La elegancia es una cuestión de personalidad, más que de la ropa”

Jean-Paul Gaultier

El antiguo uniforme de traje y corbata deberíamos ir cambiándolo por la comodidad de la vestimenta de los nuevos tiempos, acercándonos a las nuevas generaciones, y salir de esas estrictas reglas de vestimenta que ya son cosa de otros tiempos.

Acabaré tal y como empieza ‘El séptimo sello’, recogiendo un texto bíblico del Apocalipsis  y con unas frases de ‘La La Land’.

“Cuando el Cordero abrió el séptimo sello, hubo silencio en el cielo durante una media hora. Vi entonces que a los siete ángeles que estaban de pie ante Dios se les dieron siete trompetas

Versus

Finalmente nuestros sueños se hacen realidad”

“La gente ama a las personas apasionadas”

“Alguien en la multitud podría llevarte a donde quieres ir, si estás lista para que te encuentren”

Noticia relacionada:

MÁS NOTICIAS

Suscríbete a nuestra newsletter