José Luis Latorre | ‘Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida’

La frase es de Galeno de Pérgamo. Hace un año estábamos rompiéndonos las manos a aplaudir a los sanitarios. Cada día, a las 20 horas, nos salía la solidaridad por todos los poros del cuerpo. Estuvimos toda la Semana Santa encerrados y de procesión con el roomba. Los sanitarios eran prácticamente dioses, aunque siempre había casos esporádicos de quienes aceptándoles como salvadores de la Humanidad no terminaban de aceptarles como vecinos de portal. Yo, por el contrario, tuve la suerte de tener en mi escalera a una vecina cirujana y estaba encantado de encontrármela y con los ojos darle las gracias por su esfuerzo.

Tengo personas de mi círculo más estrecho vinculados con la sanidad, personas que quiero y respeto no por este periodo de nuestra historia, sino por lo que han hecho antes, hacen ahora y seguirán haciendo porque estas profesiones son claramente vocacionales. Y, aunque no se les puede pagar todo lo que hacen por nosotros, sí se les podría pagar mejor.

Llevo más de 30 años con seguro de Salud y el 1 de abril ha hecho 20 que estoy en mi actual aseguradora y ni tan siquiera me han enviado una nota de agradecimiento. Ni un ¡¡¡Felicidades por nuestro 20 aniversario!!! Y ello pese a que he pagado el coste de 10 o 15 intervenciones quirúrgicas de extrema gravedad.

Y pienso que soy afortunado porque pago el seguro y no lo utilizo… y es cierto. Pienso, soy solidario, alguien lo utilizará por mí.

En todos estos años solo he recibido de ellos siempre a final de cada ejercicio un amable escrito en el que se me indica lo que tendré que pagar durante el año siguiente.

Durante estos 20 años, he pagado por encima de la prima de riesgo que tenía. Como sabréis, es lo que se denomina una prima nivelada. Cuando le explicaba a algún colega lo que estaba pagando, siempre me decía que me lo podía hacer más barato. Pertenezco a un colectivo de mediadores de una aseguradora y ahora podré disfrutar como un loco de pasar gasto sin parar a la compañía, con pruebas, baipases, alguna prótesis…  en fin, un desenfreno. Lo que me ha recordado a Pepe Rubianes y su jubilación.

Mientras no me llegue esa época de desenfreno de paracetamol y Gerovital, quisiera hacer algunas reflexiones:

  • Un grupo de privilegiados disponemos de seguro de Salud privado que nos permite escoger, dentro de un amplio listado, al médico o centro hospitalario que nos merezca más confianza, facilitando que se recorte el tiempo de las listas de espera para los actos médicos y ayudando a reducir el uso de la sanidad pública, lo que deriva en menores costes para la Administración. ¿Y esta tiene algún detalle? Antiguamente gozábamos de una desgravación del 15% de lo pagado, pero ahora… paga y calla.
  • Este grupo de privilegiados, en el que no incluyo a los funcionarios de MUFACE, ISFAS y MUGEJU que eligen sustituir el sistema público por el privado, significa casi 7.500 millones en primas de seguros, según datos de ICEA a 31 de diciembre del año pasado. Siete de cada diez euros se lo reparten entre cinco aseguradoras, acumulando la líder Adeslas casi tres de esos euros. Sin embargo, ninguna de esas cinco compañías están entre las diez primeras de una encuesta de satisfacción realizada por el lobby OCU.
  • Un médico especialista cobra menos de 15 euros por visita, sin pruebas médicas. Ahora entiendo que, durante un tratamiento de 60 días, el médico me hiciese pedir hora cada quince días para ver la evolución; me extrañaba, ¿qué evolución podía ver?, pero cinco minutos por cuatro son 60 euros los 20 minutos. Ah no, que no funciona así… que este médico para poder tener muchas visitas y al final de mes poder tener un sueldo acorde al trabajo que realiza está en un centro médico, que cobra el pizzo, le pone un despacho del tamaño de una mesa grande, el 20% de una auxiliar de enfermería (ya que cada auxiliar ayuda a cinco médicos) y una enfermera por planta, no sea que el gasto se dispare y no salgan los números.

Entrar a investigar los datos de los centros hospitalarios, lo dejo para los profesionales de ‘Equipo de Investigación’ porque son entramados societarios con cruce de participaciones difíciles de seguir. Solo incluiré este enlace a un artículo de hace tres años en el que desgranaba quién estaba detrás de los grupos hospitalarios.

El líder del sector en España de los centros médicos declara una facturación de 1.860.511.000 euros y más de 15.000 trabajadores, y tienen un periodo medio de pago superior a los 90 días. Hay que apuntar que la gran mayoría de los auxiliares de enfermería cobran por debajo de los 1.500 euros mensuales, en contratos precarios, y que algunas aseguradoras son propietarias de centros médicos y consiguen, vía alquileres y servicios, recuperar parte de esos 15 euros que pagan.

No cabe duda de que la salud es un gran negocio y la sanidad pública ve recortados sus presupuestos en muchas Comunidades Autónomas en beneficio de alguna sanidad privada mediante subcontratas millonarias. Y que los podemos tener y pagar un seguro privado somos unos privilegiados.

Mientras tanto, esperaré ansiosamente la carta que cada año me envían y que es un preludio de las Navidades. De hecho, cuando la recibo, pienso “¿y donde tendré yo los adornos navideños?” Y soñaré con mi futuro lleno de T.A.C. con contraste, radiografías, analíticas… aunque siga los consejos de Hipócrates ‘Caminar es la mejor medicina de un hombre’ y yo camino un mínimo de dos horas al día.

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