‘Ego ergo sum’ o yo, mi, me, conmigo

En este artículo hay poca ironía, ya que me siento apenado por la situación actual del asociacionismo en la mediación.

Este año se cumple el 55 aniversario de la creación del Consejo General de Mediadores y leyendo las noticias de la semana pasada, E2K se integra en Fecor, Asecore se integra en Adecose y anteriores Amesgra se integra en ACSA, me empezaron a pasar recuerdos por la cabeza…

Recordé tres episodios que han marcado mi visión de la mediación actual. El primero, en un encuentro internacional de mediadores, un bróker ingles me pregunto sorprendido el buen ambiente que se respiraba entre corredores que competían por el mismo negocio, yo le conteste socarronamente “ no es oro todo lo que reluce…” se rio y ahí lo dejamos. El segundo episodio fue recordar el discurso del expresidente del FC Barcelona Sandro Rossell en la celebración de la semana mundial del Col.legi de Barcelona, cuando le pusieron enfrente la cantidad de Presidentes que estaban sentados en la zona de personalidades “…de Presidente a Presidente…”.  El último episodio, que trataré hoy, fue con motivo de la aprobación de la 26/2006 el entonces Director General de Seguros contestando a la cuestión de “por qué no les recibía” realizada por el Presidente de una asociación de mediadores , contestó, y cito más o menos textual: “pónganse ustedes de acuerdo y vénganme a ver, pero solo uno”. La respuesta, arrogante como él, tenía su sentido, ya que intentaban mantener reuniones con la DGSFP todas las asociaciones profesionales. Licito… pero caótico y poco práctico.

“Tenemos asociaciones nacionales, autonómicas, locales y de amigos; de pequeñas y de grandes corredurías; y todas quieren su cuota de poder y todas firman convenios con las aseguradoras”

Más y más asociaciones

Del sector de seguros, los mediadores son los que más Asociaciones tienen. Es normal, son los más numerosos. Tenemos asociaciones nacionales, asociaciones autonómicas, locales y de amigos, de pequeñas y de grandes Corredurías, todas quieren su cuota de poder y todas firman convenios con las aseguradoras. Me consta que hay corredores que tienen condiciones diferentes con aseguradoras, con el mismo producto, según lo pasen por una asociación u otra.  Mientras tanto, en el otro lado, existe unidad de acción y podrían pensar, -que no digo yo que sea así-…”divide et impera”. Lo cierto es que no les ha ido nada mal: en la 26/2006 quien peor parado salió fue el mediador profesional “independiente” o corredor. Las comillas son tema para otros artículos, como los viajes de formación, para conocer las particularidades del aseguramiento del hogar en las Islas Maldivas…

“En un momento crucial, con la IDD y la nueva Ley de Distribución, el asociacionismo corre como el ejercito de Pancho Villa, en vez de, de una vez por todas, conseguir aglutinarse y crear un único representante”.

Un momento crucial

Y después de 14 años volvemos a un momento crucial con la IDD y la nueva ley de distribución. ¿Y qué ocurre? Que el asociacionismo corre como el ejército de pancho villa, en vez de, de una vez por todas aglutinarse y crear un único representante. Ese papel, por nombre, le correspondería a Fecor, pero se le ha adelantado Adecose. Más de un presidente de asociaciones me ha dicho  que intentar hablar con el regulador no es posible porque solo atiende a Adecose. Actualmente esta asociación representa en el ámbito mercantil a la mediación española ante la DGSFP y ante BIPAR.  Y el Consejo General, en representación de los colegios profesionales, a los profesionales en el ejercicio de su actividad. No seré yo quien diga si esto está bien o está mal, simplemente daré unos datos. Me decía el Presidente de una asociación que, si a la Asociación de los grandes, dejamos sólo los independientes (es decir los que no son multinacionales, ni bancarias, ni la vinculada a un centro comercial), ni la Asociación de los Grandes es tan grande ni las Asociaciones de las pequeñas son tan pequeñas, por lo que no estaría mal que todas la asociaciones se fuesen integrando, sin perder si quieren su identidad, pero que, al final se mantuviese una sola línea, consolidada por la mayoría en volumen y en número, ya que para negociar el futuro de la mediación se precisa a la mayoría de los interesados. Lamentablemente, creo que llegamos ya tarde para negociar la actual situación con el derecho que otorga la mayoría real.

En cuanto a los colegios profesionales, muchos deberían seguir el camino de algunos colegios andaluces, e iniciar procesos de fusiones, ya que tener colegios profesionales con menos de un centenar de asociados, tienen poco sentido y no entiendo qué fuerza tienen para defender al mediador profesional en el ejercicio de su actividad profesional.

Creo firmemente que ese es el camino para que el asociacionismo de la Mediación de este país, además de llevarse bien sea eficaz para la profesión, y no sea un EGO ERGO SUM o un YO, MI, ME CONMIGO.

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