Decíamos ayer…”e pur si muove”

Alguna mente calenturienta puede pensar que los cuatro presidentes de los colegios de Castilla-La Mancha que han anunciado su fusión leyeron mí artículo de opinión de la semana pasada y fueron corriendo a reunirse porque se fusionaban encima. Sin embargo, no creo que tenga, ni la pretendo, esa influencia y responsabilidad.

El articulo pretendía generar debate y ese objetivo parece que se logró: si en el seno de la mediación ha servido para valorar la importancia de la unidad de acción, aunque sea mínimamente, yo me doy por satisfecho.

Lo cierto es que esta semana he tenido llamadas, mensajes de Whatsapp , Tuits, … Me han dado bofetadas desde el cariño (las que no lo son nunca se atreven a hacerlo de frente),  como canta Joan Manel Serrat “…Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio y no es prudente ir camuflado eternamente por ahí ”.

He recibido comentarios de todo tipo, dándome la razón y pidiendo más “caña”; otros cual Quijotes avanzando contra los gigantes sin más armadura que su razón o su sinrazón, dándome datos objetivos; alguno aún no lo ha entendido y otros se dieron, erróneamente, por aludidos u ofendidos, entiendo que, porque por acción u omisión, algo habrán hecho.

“Si en el seno de la Mediación mi articulo ha servido para valorar la importancia de a unidad de acción, aunque sea mínimamente, yo me doy por satisfecho”

Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio

Desde mi punto de vista, los colegios profesionales deben de modernizarse, (algunos ya están en ello) para acometer los retos que el futuro implica, atraer nuevo talento a la profesión y hacerla atractiva para las nuevas generaciones. Para esa modernización se precisan medios; los medios necesitan dinero y, sin volumen, el dinero no se recauda, por lo que los colegios pequeños deben plantearse las fusiones y los nuevos colegios generados crear “consulados” provinciales o locales para seguir con un contacto cercano con el profesional. Asimismo, deben profesionalizar la estructura colegial.

En cuanto a las asociaciones, pueden/deben actuar de forma distinta, ya que éstas están pensadas para la defensa del negocio, (nada que ver con la función de los colegios profesionales). Si se me permite el símil, como en la película “Los Inmortales” podrían “batirse en duelo” (peso de primas, comisiones, número de empleados, número de empresas, o el/la presidenta/e más guapa/o… ) hasta que “sólo quede una”  que represente a TODO el colectivo, ante el Regulador y las instituciones internacionales. Con esto no quiero decir que los demás desaparezcan, pero el interlocutor debe ser uno que, apoyado por el resto, represente la gran mayoría de la Mediación. Mientras tanto y hasta que no lleguemos a esa situación, recordaré un chiste de niños que decía:

Un grupo de guerrilleros mejicanos que corren a caballo por el árido México y van gritando…

“Que Viva Pancho Villa” … y siguen cabalgando,

Al cabo de unos kilómetros vuelven a gritar: “Que Viva Pancho Villa” …  y siguen cabalgando…

Al rato vuelven a gritar “Que viva Pancho Villa” … y desde el final, muy al fondo se oye “Pero que no viva tan lejos…”

“Para su modernización, los colegios precisan medios; los medios necesitan dinero y, sin volumen, el dinero no se recauda, por lo que los colegios pequeños deben plantearse las fusiones”

Pese a ello “E pur si muove”

Estas palabras las dijo susurrando Galileo al acabar su discurso, abjurando ante la inquisición general de la Iglesia, que trataba de obligarlo a desmentir lo que públicamente había dicho y era su más profunda convicción. En este caso, y para evitar salir con más puñales en la espalda, diré que abjuro de lo que escribí. Pese a ello y susurrando “E pur si muove”  ¡ustedes sabrán!

¡Por mí como si quieren mantener que el Sol gira alrededor de la Tierra  y que esta es plana, porque se llama Planeta!

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