Fernando Martínez-Cue y David Valentín Millán

Fernando Martínez-Cue y David Valentín Millán | ‘Mercado suizo de previsión social empresarial: si quieres unas pensiones sin drama, vente a Suiza’

El helvético es un sistema de pensiones generoso y a la vez dotado de mecanismos para garantizar su sostenibilidad. Aunque difícilmente exportable a España como modelo, por la distinta realidad económico-social y política de ambos países, muchas de sus prácticas en previsión social podrían y deberían ser fuente de inspiración para nuestro país.

Del mismo modo que el anuncio publicitario de la oficina de turismo de Suiza, con Robert De Niro y Roger Federer, promociona que “si quieres unas vacaciones sin drama, vente a Suiza”, podríamos decir también que “si quieres unas pensiones sin drama, vete a Suiza”

Y ello pese a que la esperanza de vida es de las más altas del mundo (84 años en 2019 -85,8 años las mujeres y 82 los hombres- (*)) y a que sufren y sufrirán durante las próximas décadas las tensiones demográficas derivadas del incremento de la esperanza de vida y de la tasa de dependencia (porcentaje de mayores jubilados sobre personas en edad de trabajar), lo que está determinando en la actualidad el debate sobre legislar el retraso en la edad legal de jubilación.

(*) si bien ha sufrido un pequeña caida en 2020 por COVID19.

El sistema suizo de pensiones

Para poder entender el mercado suizo de pensiones de empleo, sus productos e instituciones de previsión, antes debemos introducir el sistema Suizo de Pensiones. El mismo se compone de tres Pilares:

  • Un Sistema Público de reparto de prestación definida (OASI-Old-age and survivors insurance), orientada a cubrir necesidades básicas (Pilar I).
  • Un Sistema de capitalización a través de previsión social empresarial (Pilar II), subdivididas en:
    • Una parte de pensiones de empleo obligatorias.
    • Y un tramo complementario a la anterior de pensiones de empleo voluntarias (extraobligatorias).
  • Pilar III: pensiones individuales privadas voluntarias.

El objetivo del sistema suizo de pensiones es que los jubilados alcancen unos ingresos totales, incluida la pensión pública, que supongan alrededor del 60% de su salario inmediatamente previo a la jubilación (tasa de sustitución). No obstante, está debatiéndose la revisión de ese objetivo de tasa de sustitución, debido al incremento de la esperanza de vida y, por lo tanto, a la dificultad de mantenimiento de ese nivel de generosidad.

De esos ingresos durante la jubilación, una parte principal proviene del sistema de empleo. Téngase en cuenta que la pensión pública supone entre un 16% y un 31% del salario medio suizo. En 2021, la pensión pública, para solteros, se sitúa entre un mínimo de 1.195 francos suizo (CHF) mensuales (14.340 CHF anuales) y un máximo de 2.390 CHF mensuales (28.680 anuales).

El sistema de pensiones de empleo suizo

Se denomina Previsión Profesional: Berufliche Vorsorge/BVG (en aleman) – Prévoyance Professionelle/LPP (en frances) – Previdenza Professionale/LPP (italiano).

Pese a que Suiza cuenta con “solo” 8,7 millones de habitantes, el mercado de pensiones de empleo y privadas suizo es uno de los siete mayores del mundo. Sus activos bajo gestión ascendían en 2019 a 1,018 billones de dólares, lo que representaba el 141% de su PIB (datos OCDE).

Nivel obligatorio de pensión de empleo

Todos aquellos empleados por cuenta ajena mayores de 17 años y que ganen entre el mínimo de 21.510 CHF (francos suizos) y 86.040 CHF anuales, son adscritos obligatoriamente desde el 1 de enero siguiente a la fecha en que cumplan 17 años.

Entre los 18 y los 24 años solo es obligatorio estar cubierto por las contingencias de fallecimiento e invalidez. A partir del 1 de enero siguiente a su 24 cumpleaños, han de ser obligatoriamente cubiertos por jubilación y realizarse las aportaciones correspondientes.

Los planes de previsión profesional son híbridos y cubren tanto los riesgos biométricos (fallecimiento e invalidez) como las pensiones de jubilación. Las contribuciones se componen de una prima para los riesgos biométricos, para los costes de administración y gestión, para el fondo de seguridad, las reservas para la longevidad y finalmente la aportación a la pensión de jubilación. El empleador deberá asumir como mínimo el 50% del total de las contribuciones.

Casi todos los compromisos de pensiones de empleo son de aportación definida. La aportación mínima obligatoria para la pensión de jubilación, establecida por ley, depende de la edad y del salario. Se sitúa entre un 7% y un 18% para aquéllos con salarios entre 25.095 CHF y 86.040 CHF. Esta es la banda de porcentajes en función de la edad:

Por lo tanto, la aportación individualizada al plan de pensiones se calcula cada año como un porcentaje del salario pensionable. El salario pensionable se calcula de la siguiente manera:

  • Salario bruto del empleado menos una deducción mínima de 25.095 CHF (llamada “deducción coordinada”). Se considera un tope de salario bruto de 86.040 CHF.
  • El tramo de salario sobre el que se calcula la aportación (25 095 y 86 040 CHF o el salario que correspondiera si fuera menor a esa cantidad máxima) es conocido como “salario coordinado”.
  • Para aquellos trabajadores que tengan derecho y obligación de participar, el mínimo de salario coordinado asciende a 3.585 CHF mensuales.

Nivel voluntario de la pensión de empleo

Los planes de pensiones de empleo pueden mejorar las aportaciones mínimas obligatorias establecidos por la ley, a través de la concesión unilateral de los empleadores y/o de la negociación colectiva.

Más del 95% de los planes de empleo mejoran y dan cobertura adicional a la obligatoria establecida en la ley. Por ejemplo, incluyendo a los trabajadores a tiempo parcial o mejorando las aportaciones obligatorias o simplemente dando una remuneración (rentabilidad) de los derechos acumulados superior al mínimo establecido por el consejo federal (2021: 1% de tipo de interés mínimo).

La parte voluntaria puede ser provista a través del mismo Plan de Pensiones que la parte obligatoria (planes envolventes) o a través de un plan separado extraobligatorio para directivos y mandos (“splitting” entre la base y la parte extraobligatoria).

Las aportaciones voluntarias se calculan sobre la base obtenida de restar al salario anual el salario anual límite considerado para la parte obligatoria de la pensión de empleo. En este caso, el salario pensionable máximo no debe exceder en 10 veces el importe de salario medio de carrera necesario para obtener la pensión pública de jubilación máxima. Es decir, existe un límite de salario pensionable de 860.400 CHF.

Tratamiento fiscal de los sistemas de empleo

Las contribuciones obligatorias del empleador a planes obligatorios están exentas de impuestos para el empleado, respectando un límite de adecuación: las prestaciones finales de jubilación no deberán exceder el 70% del salario final (ni del 90% del mismo en conjunto con la pensión pública) y las aportaciones no podrán exceder el 25% del salario.

Las aportaciones obligatorias del empleado se restan del salario bruto y son deducibles en su impuesto sobre la renta. También las aportaciones voluntarias del trabajador son deducibles en el impuesto sobre la renta.

El empleado dispone de un instrumento para la compra de años perdidos de contribución, lo que le permite de hacer aportaciones voluntarias extraordinarias a su plan de pensión prácticamente sin límite.

Las prestaciones están sujetas a impuesto sobre la renta del beneficiario, aunque las prestaciones en forma de capital se gravan a un tipo reducido en todos los cantones.

¿Cuáles son los instrumentos y productos de previsión social disponibles?

El sistema helvético de pensiones de empleo es un sistema de gestión privada, aunque hay unos pocos fondos gestionados por entidades públicas.

Las instituciones de gestión de pensiones de empleo pueden constituirse en la forma legal de Fundación (casi todas), cooperativas, o bajo la ley de derecho público en el caso de las instituciones del Estado.

Los activos del Plan de Pensiones obligatoriamente han de estar separados de los del empleador que lo promueve.

Podemos destacar los siguientes instrumentos de previsión social:

  • Planes de Pensiones auto-gestionados.
  • Planes de Pensiones asegurados o exteriorizados (total o parcialmente)

Por lo tanto, las posibles formas de gestión en planes de pensiones de empleo son las siguientes:

  1. Contratos de seguro provistos por las compañías de seguros, exteriorizando tanto la administración e inversión de los activos para jubilación como las coberturas de riesgo (fallecimiento e incapacidad). Estos contratos están dotados de garantías sobre las obligaciones (prestación definida según IAS19, por ejemplo, interés mínimo garantizado y longevidad en la renta -vitalicia- percibida en la desacumulación). Estos contratos cubren aproximadamente 1/3 del mercado de las PYMES, si bien con una tendencia a la baja.
  2. Autogestión reasegurando únicamente las coberturas de riesgo (fallecimiento e invalidez). Estos planes están expuestos a la volatilidad de los mercados de inversión y necesitan una gestión de activos y obligaciones (pasivos) para no caer en un nivel de cobertura insuficiente.
  3. Autogestión integral del Plan, tanto de las contingencias de jubilación como de las de riesgo. Esta opción representa aproximadamente 2/3 del total del mercado de pensiones de empleo. En este caso se recurre para el apoyo en la gestión de las inversiones a los servicios de gestores externos como bancos domésticos, gestores de activos internacionales, etc. Los aseguradores también proveen servicios de administración de inversiones bajo cobro de honorarios, si no están involucrados a través de contrato de seguro.

Los planes de pensiones exteriorizados en una compañía de seguros operan como planes multiempresa. En cambio, los planes autogestionados pueden establecerse como planes multiempresa para las PYMES o bien que incluyan únicamente a los trabajadores de una sola empresa de tamaño mediano a grande.

En el caso de planes de pensiones multi-empleador, las agrupaciones de planes pueden hacerse por industria (sectorial), región, a través de sindicatos u por otros vínculos.

Además, existen vehículos previsionales específicos para instrumentar los compromisos por pensiones con ejecutivos, directivos, empleados de ingresos altos y expatriados.

¿Quién supervisa el sistema suizo de pensiones de empleo y pensiones privadas?

La entidades e instituciones gestoras de fondos de pensiones están sujetas a la normativa del Cantón de residencia, las cuales están supervisados por OAK BV (Oberaufsichtskommission Berufliche Vorsorge –“Comisión de supervisión de pensiones ocupacionales”-).

Los instrumentos de previsión social, es decir los planes de pensiones auto gestionados y los asegurados/exteriorizados están sujetos a la supervisión del regulador de seguros suizo (FINMA).

MÁS NOTICIAS

Suscríbete a nuestra newsletter

Suscríbete a nuestra newsletter