Cómo migrar a la nube nativa en el sector seguros: Educar, capacitar, garantizar la calidad

Los CIO buscan constantemente una forma más eficiente de trabajar, una que convierta a las TIC en una línea de ingresos y no en una de costes. El uso de aplicaciones nativas de la nube es una manera de conseguirlo pues trae consigo agilidad, flexibilidad y escalabilidad, palancas esenciales para un negocio que quiera ser realmente competitivo.

El sector asegurador, que tiene un legado considerable de sistemas tecnológicos poco versátiles para lo que hoy día necesita, está cada vez más concienciado de la importancia del cambio. Nuestros estudios un 47% de las aseguradoras contempla la migración a la nube nativa como prioridad estratégica, una proporción quince puntos por encima de la media del conjunto empresarial (32%). Este interés también se constata en sus previsiones de presupuesto en PaaS, que se prevé que aumente del 26% al 44% en los próximos tres años.

La apuesta de las compañías de seguros por la nube nativa se centra principalmente en tres áreas de desarrollo: Big data y aplicaciones de analítica (25%), páginas web de relación con clientes (23%) y aplicaciones móviles de clientes (17%).

Fijado el objetivo, ¿cómo dar el salto? Hay tres factores críticos: educar, capacitar y garantizar la calidad.

Educar, para acabar con la persistente idea entre la alta dirección de que las TIC solo consumen dinero. Para los CIO, este reto es especialmente relevante en el sector seguros, donde un 45% de las empresas no duda en señalar que la cultura corporativa reinante es un gran obstáculo a la hora de migrar a la nube nativa: el mayor porcentaje de todos los sectores. Otra barrera significativa es la presión en costes: una de cada tres compañías quiere reducir los costes TIC en uno o dos años, lo que reduce la capacidad del CIO para abordar iniciativas nativas.

Por eso es vital conseguir que todos los involucrados comprendan por qué el cambio es importante y valioso, así como los riesgos competitivos de no realizarlo. En este sentido, conocer los resultados que están experimentando los más avanzados es parte de la didáctica.

Se suele hablar de dos tipos de empresas: «líderes» y «rezagadas». Cuando al menos un 20% de sus aplicaciones son nativas de la nube, la empresa se considera «líder». Pues bien, de este grupo, el 84% afirma que gracias a las aplicaciones nativas han mejorado ingresos y reducido costes operativos y un 64%, que tardan menos de 14 días desarrollar nuevas aplicaciones web. Además, un 87% indica haber mejorado la experiencia del cliente (CX) y un 80%, haber reducido su time-to-market.

Capacitar. Más allá de la barrera cultural, el 48% las aseguradoras reconoce que migrar a la nube nativa es un desafío en términos de carencia de competencias. Esto puede afrontarse atrayendo a expertos externos o apostando por una formación extensa para actualizar las capacidades de los trabajadores. También el CIO debe fomentar que los desarrolladores optimicen su servicio a través del trabajo colaborativo, facilitando un framework apropiado. La utilización de marcos de trabajo implica un esfuerzo inicial de aprendizaje, pero a largo plazo facilita tanto el desarrollo como el mantenimiento.

Por último, asegurar la calidad continua de los desarrollos significa garantizar la coherencia de toda la estrategia cloud nativa de la empresa. Hay que tener en cuenta que esta implica un cambio de mentalidad. Los programadores ya no trabajan con el objetivo de ‘versión final’ de software, sino con un proceso de actualizaciones continuas para asegurar que el usuario final tiene siempre la mejor versión y la más actualizada; aquella que tenga las funcionalidades que exige el negocio. Aunque fallos o incidencias de desarrollo pueden subsanarse más fácilmente, sí o sí hay que trabajar sobre estándares y una rigurosa sincronización.

Migrar a la nube nativa no es fácil, pero estas tres pautas marcan el camino hacia una correcta aplicación y gestión del cambio.

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