Los derechos del consumidor se refuerzan ante la cancelación de bodas, comuniones y bautizos

Los derechos del consumidor se refuerzan ante la cancelación de bodas, comuniones y bautizos

Fuente: ARAG
  • Los expertos de ARAG recomiendan llegar a un acuerdo entre el consumidor y los proveedores para el beneficio de ambas partes

La pandemia de coronavirus y la rápida expansión han trastocado muchos aspectos de nuestras vidas, y en particular a todos los eventos que teníamos planeados como bodas, comuniones o bautizos. Las medidas adoptadas para reducir el índice de transmisión del virus, así como el confinamiento social, hacen que la celebración de estos eventos sea imposible.

Lo más razonable es cancelar la ceremonia hasta que se normalice la situación. Pero en este tipo de celebraciones se invierte mucho dinero en diferentes proveedores de servicios como fotógrafos, catering, música y locales donde celebrar el banquete. Entonces, ¿qué hacemos con los servicios contratados? ¿Podemos recuperar ese dinero?

Beneficio mutuo

Desde ARAG destacan la importancia de contactar con los proveedores, verificar el contrato y buscar una solución satisfactoria para ambas partes.

Tanto el consumidor como el proveedor deben tener en cuenta el Real Decreto 11/2020 de 31 de marzo, donde se recoge expresamente el derecho de resolución de determinados contratos sin penalización por parte de los consumidores y usuarios, cuando estos contratos resultan de imposible cumplimiento, priorizando eso sí que las partes lleguen a acuerdos alternativos y en su caso flexibilizando los plazos de reembolso de las cantidades entregadas

Este tipo de eventos pueden aplazarse a otro momento. De este modo, llegar a un acuerdo con las empresas de servicios y aplazar la fecha es beneficioso para todos los implicados. Por un lado, la empresa podrá realizar el evento y cobrar por sus servicios, del mismo modo que el cliente no perderá lo invertido y la celebración se realizará en las mismas condiciones.

Bodas y lunas de miel

Por otro lado, las bodas tienen un añadido. Las parejas, a parte de la ceremonia, el banquete y otros servicios, pueden tener contratado un viaje para la luna de miel. En este supuesto, el mismo Decreto Ley establece que el organizador del viaje puede ofrecer un bono para ser consumido en un año, a contar desde la finalización de la vigencia del estado de alarma. Si transcurrida la validez del bono no se ha consumido, el cliente podrá solicitar el reembolso.

No obstante, si el consumidor exige el reembolso de cualquier servicio contratado y no realizado, la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios contempla esta posibilidad, alegando concurrencia de circunstancias inevitables y extraordinarias en el lugar de destino que afecten de forma significativa a la ejecución del viaje. A pesar de esto, el Decreto 11/2020, establece que este reembolso puede ser parcial, siempre que la agencia o el organizador del viaje acrediten que alguno de los proveedores de servicios incluidos en el viaje no ha procedido a la devolución total del importe correspondiente a sus servicios. En este caso deberán ofrecer al cliente un bono por la diferencia.

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