Ocupas al volver de vacaciones

Ocupas al volver de vacaciones

Fuente: ARAG 

En los últimos meses, el miedo a la ocupación ilegal de viviendas ha ido aumentando. Después de las vacaciones de verano, en la que muchos ciudadanos han pasado unos días fuera de su domicilio, ese temor se acrecienta ante la perspectiva de encontrar ocupas en nuestra residencia habitual cuando regresamos.

¿Qué es lo que ocurre si al volver de vacaciones tenemos la vivienda ocupada?

Es fundamental mantener la calma y saber que las viviendas de particulares tienen una gran cobertura legal y es difícil que un ocupante ilegal pueda quedarse demasiado tiempo en ella. Esto es así porque entrar en una vivienda de estas características es allanamiento de morada, con una penalización de hasta dos años de cárcel.

La ley 5/2018 de 11 de junio establece un procedimiento ágil para recuperar la vivienda. Primero, la policía recabará en el atestado todas las pruebas que acrediten que la vivienda es la residencia legal del titular, ya sea el propietario o los inquilinos. Aunque se aconseja actuar lo antes posible para poder aportar el mayor número de pruebas, el mito de que se debe avisar a la policía en las primeras 48 horas para no perder la posibilidad de echar a los ocupantes es falso. La ley amparará a los propietarios igual si se avisa más tarde.

Con la denuncia y el atestado, los fiscales solicitarán que desalojen a los ‘ocupas’ de manera inmediata, sin esperar a concluir el procedimiento. Los problemas y conflictos que puedan sufrir los vecinos, como inseguridad, ruidos o suciedad, también se tendrán en cuenta para acelerar el desahucio.

Si los ‘ocupas’ son personas de especial vulnerabilidad, como familias con menores y sin recursos con menores, se informará a asuntos sociales para buscar una solución oportuna antes de desalojarles.

¿Y qué ocurre si se trata de una segunda residencia?

Si la ocupación se ha producido en la segunda residencia, aprovechando que su propietario no la ha utilizado en las vacaciones, no hay que preocuparse. La segunda residencia también está amparada por las mismas leyes. Para realizar la denuncia, no es necesario que la vivienda esté siendo usada en ese momento, solo que tenga signos evidentes de que se usa regularmente y que no esté vacía.

No es mala idea incluir un sistema de alarma en una segunda residencia, ya que es posible que nos demos cuenta de la ocupación cuando volvamos al siguiente fin de semana o en las próximas vacaciones. Además, puede ayudar a la realización del atestado para determinar en qué momento la vivienda ha sido ocupada.

En manos de la justicia

Algo muy importante al encontrar la vivienda ocupada es saber que no se debe expulsar a los ocupantes mediante coacción, fuerza o intimidación. Tampoco se deben contratar empresas que realizan cortes de suministros de luz y otros métodos para conseguir el desahucio. Si se hiciese, se estaría cometiendo un delito, pues el artículo 18 de la Constitución Española reconoce el derecho de la inviolabilidad del domicilio. Los ocupantes de la vivienda solamente pueden ser desalojados por una resolución judicial.

Si tenemos conocimiento de una ocupación el primer paso es ponerse en contacto con un abogado y denunciar los hechos. Esto es un coste añadido para el propietario, por lo que tiene sentido contratar un seguro que garantice la actuación de especialistas.

ARAG Ocupación Ilegal

El seguro ARAG Ocupación Ilegal incluye la reclamación por ocupación ilegal del bien inmueble y la reclamación de los posibles daños ocasionados a la vivienda por parte de los ‘ocupas’. El coste de la prima anual es mínimo y, por supuesto, mucho menor del que puede alcanzar toda la gestión si el propietario contrata un abogado por su cuenta. Además, el seguro incluye como garantías adicionales la defensa en cuestiones administrativas municipales y el acceso al servicio de asistencia jurídica telefónica para resolver cualquier duda legal.

MÁS NOTICIAS

Suscríbete a nuestra newsletter

Ocupas al volver de vacaciones

Ocupas al volver de vacaciones

MÁS NOTICIAS

Suscríbete a nuestra newsletter

Suscríbete a nuestra newsletter