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Solo el 7% de ciclistas de Barcelona circula con un seguro específico para cubrir posibles accidentes

El RACC ha presentado el ‘3er Barómetro RACC del Ciclista Urbano en Barcelona’, un estudio que analiza los hábitos y la opinión de las personas que se desplazan en bicicleta por la ciudad.

En el último año, la situación derivada de la pandemia de la COVID-19 ha provocado la caída general de la movilidad urbana y ha modificado especialmente la que afecta a los usuarios de la bicicleta. En la tercera edición de este Barómetro se ha observado que el volumen de ciclistas se ha reducido en los días laborables y que la movilidad en bici se ha incrementado sobre todo durante los fines de semana. Actualmente, la red de carriles bici es más extensa y el patinete eléctrico y otros vehículos de movilidad personal han irrumpido con fuerza y conviven en el mismo espacio urbano.

Ha realizado 600 encuestas a ciclistas, hechas en calles de nueve distritos de la ciudad, y a la vez ha realizado más de 11.000 observaciones en los carriles bici de la red urbana.

¿Cuál es el perfil y hábitos de las personas que van en bicivleta?

  • El 9% de los ciclistas afirman que han empezado a utilizar la bicicleta a partir de la irrupción de la COVID-19.
  • El 27% de las personas que optan por utilizar Bicing y otros servicios de bicicleta compartida (bikesharing) hace menos de un año que se desplazan en bici por la ciudad.
  • La mitad afirma que antes de comenzar a ir en bicicleta utilizaba el transporte público, un porcentaje que mantiene una tendencia a la baja (57% en 2019 y 64% hace dos años). El 32% dice que antes iba a pie (frente al 26% en el año 2019).
    Por otro lado, el 17% de los ciclistas antes utilizaban el coche o la moto para los desplazamientos que ahora hacen en bicicleta, frente al 12% registrado en 2019. Este es el cambio modal que aporta más beneficios medioambientales, puesto que mejora la congestión y la calidad del aire, al mismo tiempo que resulta más saludable para las personas que lo practican
  • El 14% de los ciclistas afirma que solo se desplaza en bicicleta y a pie. La mitad complementa el uso de la bicicleta con el transporte público y yendo a pie; el 12%, solo con el transporte público, y el 10% con el transporte público y el vehículo privado.
  • En total, 3 de cada 4 (77%) ciclistas usan la bicicleta para los desplazamientos cotidianos, como por ejemplo el acceso al trabajo y estudios. El 41% afirma que solo la utiliza para ir al trabajo o al centro de estudios, y un 36%, además de usarla para ir a trabajar o a estudiar, también la utiliza para el ocio, gestiones, compras y otros motivos.
  • De los que van a trabajar en bicicleta, el 40% dispone de un aparcamiento seguro en el trabajo y el 13% también tiene otros incentivos como vestuarios o ayudas económicas. El 47% restante no tiene ningún incentivo por parte de la empresa.
  • El 88% de los ciclistas guardan la bici en casa durante la noche, frente al 73% del año anterior. Y solo el 10% la dejan en la calle, frente al 24% del 2019.3

¿Cuál es su opinión sobre la experiencia de uso de la bicicleta?

  • El principal motivo para desplazarse en bicicleta es que es una manera de hacer ejercicio y que aporta beneficios para la salud. Esta motivación sigue una tendencia al alza y ha pasado de ocupar la sexta posición en 2018, en la primera en esta edición del barómetro. La siguen la rapidez que ofrece este medio de transporte, la desconexión y el relax, y el ahorro económico. El 12% de los encuestados afirma que se desplaza en bicicleta para evitar contagios de la COVID-19. En algunas motivaciones existen diferencias significativas entre hombres y mujeres:
    Los hombres valoran más que las mujeres la rapidez y el ejercicio físico en el uso de la bici. En cambio, las mujeres aprecian más la bicicleta por el ahorro económico, la baja contaminación y porque evita los contagios relacionados con la COVID-19.
  • En relación con la seguridad de la infraestructura:
    El aspecto que los ciclistas valoran peor es que las motos aparcadas en acera crucen el carril bici para incorporarse a la calzada (49% suspenden esta práctica). En segundo lugar, valoran negativamente la convivencia con los conductores de vehículos motorizados (40% la suspenden), seguida de la anchura de los carriles bici (34%).
    La prohibición de circular por las aceras de menos de cinco metros (las del Eixample de Barcelona) es cada vez más aceptada. El año anterior era la situación más rechazada (46%) y este 2020 ha retrocedido hasta la séptima posición, con un 28% de suspensos.
    Los aspectos mejor valorados son la semaforización para ciclistas (81% lo aprueban), la continuidad de la red ciclista (81%) y los carriles bici separados del tráfico con contenedores o plazas de aparcamiento (78%).
  • Los encuestados también han puntuado algunas medidas que se podrían implantar en la ciudad para mejorar la movilidad ciclista.
    El 87% estaría de acuerdo con que se impartiera educación vial en las escuelas e institutos y el 86% apuesta por prohibir el aparcamiento de motos en las aceras situadas junto a un carril bici en calzada.
    La posibilidad de hacer que el uso del casco sea obligatorio más allá de los 16 años e incrementar los aparcamientos seguros para bicis son las siguientes propuestas con más apoyo, con un 84% de aprobación.
  • En relación con la pandemia de la COVID-19:
    Dos tercios de los encuestados valoran positivamente la ampliación de la red ciclista que ha propuesto el Ayuntamiento de Barcelona, con un 67% de aprobación, y también aprueban la medida de pintar los carriles bici provisionalmente de amarillo (62%). En cambio, el 78% está en desacuerdo con los carriles compartidos bus-bici.
    El 62% considera que los carriles bici no se cumple la distancia física recomendada para evitar contagios.
    La mitad de los ciclistas (49%) que antes de la pandemia iban con vehículo privado o transporte público afirman que continuarán utilizando la bicicleta cuando terminen las restricciones de movilidad.
  • El 37% de los ciudadanos que no utilizan la bicicleta estarían dispuestos a usarla para sus desplazamientos cotidianos. Entre los motivos que impulsarían el aumento de la demanda ciclista se incluyen la mejora de la convivencia con el resto de los usuarios, la seguridad en el estacionamiento, los incentivos por parte de las empresas y un mejor servicio de Bicing.

Comportamiento y seguridad

  • Más de la mitad de los ciclistas (59%) circula por la calzada, compartiendo espacio con los vehículos motorizados.
    • El 59% afirma que baja a la calzada, compartiéndola con los coches y con el resto de los vehículos motorizados. El año anterior (2019), dos de cada tres usuarios lo hacían (64%). El final de la moratoria que permitía circular en aceras de menos de 5 metros (1 de enero de 2019) ha podido influir en este comportamiento, ya que antes del fin de la moratoria, el 45% optaba por la acera cuando no había carril bici.
    • Un 5% circula por aceras de entre 3 y 5 metros, frente al 11% del año anterior.
    • Un 5% baja de la bici para hacer el tramo a pie, la mitad respecto al año anterior (10%).
    • Un 5% reconoce que circula por aceras estrechas.
    • Un 9% da más vuelta en su recorrido para poder ir por un carril bici.
    • El 17% circula de forma continuada durante todo el trayecto que realiza.
  • Más de la mitad de los ciclistas (60%) se sienten vulnerables cuando circulan por Barcelona, frente al 55% de hace un año y del 33% de hace dos ediciones. También en este caso, el fin de la moratoria que permitía circular por las aceras de menos de 5 metros puede haber generado esa sensación.
  • El 15% declara que ha tenido un accidente yendo en bicicleta alguna vez en la vida, y el 28% ha tenido un susto en el último año (frente al 36% registrado en 2019). De los que han tenido accidentes, el 33% cayeron solos y 16,5% toparon con otro ciclista. El resto de los accidentes fueron con coches (15,5%), peatones (12,6%), vehículos de movilidad personal (11,7%), motos (7,8%) y otros vehículos.
  • El 78% de los ciclistas están a favor de sancionar a aquellos que incumplan la normativa, son cinco puntos más que en 2019 (73%). El 13% de los encuestados ha sido sancionado alguna vez, frente al 14% del 2019 y el 9% de 2018, lo que podría indicar un aumento del control de infracciones en los últimos años.
  • Sin embargo, el 38% de los ciclistas admite que no conoce la normativa de circulación de la bicicleta en Barcelona. A pesar de ser una cifra ligeramente menor que en 2019 (45%), es todavía significativa.
  • Algunos ciclistas no utilizan los elementos de seguridad obligatorios para circular en zona urbana: un 21% afirma que no lleva timbre, un 22% no lleva luz roja detrás, un 29% no lleva luz blanca delantera y un 56% no lleva elementos reflectantes cuando circula de noche. Todos los aspectos anteriores han empeorado respecto a la última edición del Barómetro, especialmente el último, los elementos reflectantes nocturnos, que partía de un 35% de incumplimiento.
  • El uso del casco -que no es obligatorio en mayores de 16 años- ha crecido entre los ciclistas encuestados, ya que un 56% lo utilizan (frente de 35% en 2018 y el 40% en 2019).
  • El 36% de los ciclistas encuestados admite que lleva auriculares (cifra dos puntos superior a la registrada el año anterior, 36%) y el 24% utiliza el móvil (18% en 2019) mientras circula en bicicleta, aunque no esté permitido. La práctica está más extendida entre los jóvenes, ya que el 55% de los ciclistas de menos de 20 años utilizan auriculares mientras van en bicicleta y el 42%, el móvil.
  • Aunque no es obligatorio, el 7% de usuarios tiene un seguro específico para cubrir posibles accidentes en bicicleta, una cifra que cae un 1% respecto al año 2019.

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