Nombre

Nieves Malagón

Título

La importancia de la ciberprotección: si no han atacado tu empresa, pronto lo harán

En un entorno en el que se aboga por la digitalización y la innovación como palancas del desarrollo competitivo de la empresa, puede parecer evidente que empresas, empleados, directivos, particulares, etc. cuentan con las competencias digitales mínimas que esta transformación requiere. Una de ellas, y fundamental, es la prevención frente al ciber riesgo.

A medida que empresas y ciudadanos nos volvemos cibernautas, se van planteando nuevos riesgos y amenazas que impactan en nuestro día a día, provocando daños e inconvenientes de índole diversa y siempre, siempre, muy incómodos: robo de contraseñas, denegación de servicio de la red, paralización de la actividad del negocio, daños en los equipos informáticos, pérdida de reputación frente a clientes…

El primer punto que debemos interiorizar es que todos somos cibernautas. Actualmente, rara es la persona que no lo es: basta con conectar un dispositivo a una red wifi. Así de sencillo. El segundo es que existen dos tipos de empresas: las que han sido ciberatacadas y las que lo van a ser, con ataques cada vez más sofisticados.

No hay que olvidar que pymes y autónomos siguen siendo mucho más vulnerables a un ataque si los  comparamos con una gran corporación que cuenta con mayores recursos de prevención y protección. Se estima que más de un 85% están expuestas a sufrir un ciberataque en 2018.

Necesariamente, el riesgo cibernético se ha de gestionar  de forma proactiva y no cabe duda de que un seguro adecuado, que dé cobertura adaptada a cada tipo de actividad es una importante barrera de prevención y protección. Un soporte tecnológico resulta insuficiente para hacer frente a las consecuencias de un ataque cibernético y hacer frente en su caso a los daños ocurridos.

En el entorno actual, con ataques crecientes, una normativa más exigente en aras de una protección mayor de los datos de clientes, un incremento de la digitalización por parte de  pymes, etc., es un acierto contar con el seguro Ciber Protección de AXA como primera barrera de prevención. Se trata de un seguro con análisis personalizado del negocio para conocer su nivel de madurez en cuanto a ciberseguridad, con asistencia técnica de expertos las 24 horas, con coberturas específicas que permiten continuar con la actividad del día a día y con servicios “ad hoc” como servicio forense o restauración de sistemas.

Está en nuestra mano incorporar en nuestra vida la ciberseguridad de las pequeñas cosas, como mantener los sistemas operativos actualizados, desconfiar de usb desconocidos o evitar conectarnos a una wifi pública. Que tengamos una vida “cibernéticamente” más segura también depende de nosotros.