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María Esther González

Título

Deducciones transitorias

El mercado de arrendamientos de viviendas goza de muy buena salud. Ha habido un aumento de alquileres -y consecuentemente un encarecimiento de los mismos- en la mayoría de autonomías españolas. Se vuelve a hablar de burbuja, pero en esta ocasión, respecto a los precios de alquiler. Crucemos los dedos para que no suceda una situación parecida. Veremos qué pasa, pero en la actualidad la vivienda ofrece más rentabilidad que los propios bonos del Estado. Y ahora que nos preparamos para la renta, es interesante tener en mente las deducciones, tanto si eres propietario de una vivienda como si eres inquilino.

Cabe recordar que un arrendador puede restarse todos los gastos asociados al contrato de alquiler del ingreso que obtiene, como son, los intereses y gastos de financiación, tributos, servicios personales, gastos jurídicos, saldos de dudoso cobro, gastos de conservación y reparación, seguros, servicios y suministros asumidos por el propietario y que no se repercuten al inquilino, así como también la amortización por la depreciación efectiva del inmueble. Y, por otro lado, puede aplicarse una reducción del 60% del beneficio obtenido como consecuencia del arrendamiento siempre que dicho inmueble vaya a constituir vivienda habitual para el inquilino.

En cambio, por lo que respecta al arrendatario, en la reforma fiscal que entró en vigor el 1 de enero de 2015 se le dejó en manos de la regulación propia de las Comunidades Autónomas, teniendo éstas competencia para regular las deducciones en los inquilinos.

Por lo general, en el momento en que se rescinde un contrato de arrendamiento firmado con anterioridad al 31 de diciembre de 2014, el inquilino deja de tener derecho a aplicarse el régimen transitorio de la deducción estatal por alquiler de vivienda habitual. Y es que ante este escenario son las Comunidades Autónomas las que han decidido regular deducciones favorables a los inquilinos y así pueden beneficiarse de algún tipo de deducción. No apuestan por este tipo de deducciones en la vivienda las Comunidades Autónomas de Baleares, Murcia y La Rioja, que no han dado ningún visto bueno a las deducciones por alquiler. Por el contrario, Madrid, Andalucía y Canarias lo tuvieron claro y son las Comunidades Autónomas con mejores deducciones por alquiler, con un máximo de entre 840€ y 500€ de deducción. Unos tanto y otros tan poco -o mejor dicho, nada-, pero en esto manda el gobierno autonómico.

Aún así, ¿somos conscientes de qué implica la aplicación de deducciones autonómicas por alquiler? No todo juega a favor de quién quiere que se le apliquen, ya que supone la entrega de una mayor cantidad de información sobre varios aspectos a la Agencia Tributaria: información catastral, identidad de arrendador, etc. Un control de datos. De esta forma se fiscaliza al contribuyente: una de las obligaciones de cualquier arrendamiento -nos salimos del tema estrictamente fiscal- es el ingreso de la fianza en un organismo público, aquél que cada Comunidad Autónoma establezca al efecto.

Al facilitarle la información del arrendamiento para optar a la deducción se le está facilitando información para que dicho organismo "averigüe" si se ha realizado el ingreso de la fianza. En caso de no estar ingresada, se habilita al organismo para que establezca sanciones a este respecto. De hecho, muchas comunidades autónomas exigen que el ingreso de la fianza esté realizado para poder aplicarse la deducción, como son Aragón, Canarias, Castilla la Mancha, Extremadura, Galicia, Madrid y Valencia. De este modo, el Estado consigue información de personas que se deducen el arrendamiento, y es que deducir tiene un precio.

María Esther González
Abogada ARAG