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Vicente Rodrigo

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¿Deben las compañías de seguros de salud pagar los intereses moratorios al asegurado?

Cuando una compañía de seguros de salud sea declarada civilmente responsable de una negligencia cometida por un doctor de su cuadro médico, esa compañía también deberá pagar los intereses moratorios del art. 20 de la Ley Contrato de Seguro.

Así lo ha declarado el Pleno de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo en su relevante sentencia del pasado 6 de febrero de 2018, en la que fija una nueva doctrina al respecto. La decisión no ha estado exenta de debate por parte de los Magistrados ponentes, toda vez que cuenta con un voto particular discrepante.

La aplicación de estos intereses punitivos a las aseguradoras sanitarias puede llegar a ofrecer múltiples variantes, según sea el tipo de seguro contratado, las condiciones pactadas en la póliza y el alcance de la obligación que debe cumplir la compañía a las aseguradoras cuando el objeto del seguro no es el reintegro de los gastos médicos, sino la prestación de los servicios sanitarios y quirúrgicos que es una modalidad de seguro contemplada expresamente en el artículo 105 LCS.

Este era el caso de la póliza contratada por la recurrente con la compañía ADESLAS, en la que la cobertura alcanzaba a la atención sanitaria en la especialidad en la que se produjo el daño, y el asegurado debía elegir a uno de los médicos especialistas del catálogo de servicios de la aseguradora, prohibiéndose expresamente en la póliza que el asegurado cobrase indemnizaciones económicas en lugar de recibir la asistencia sanitaria.

Dice el Tribunal Supremo la redacción de los art. 105 y 106 LCS es mejorable, pues deberían delimitar mejor el alcance de las obligaciones de las partes y su posición frente a los errores médicos y hospitalarios. Sin embargo, lo cierto es que en su redacción actual no permite otros criterios de aplicación que los que resultan de una reiterada jurisprudencia en la que se viene reconociendo la responsabilidad que asumen las aseguradoras con ocasión de la defectuosa ejecución de las prestaciones sanitarias por los centros o sus profesionales, en su condición de auxiliares de las mismas en el ámbito de la prestación contractualmente convenida. Y más aún cuando las compañías utilizan la garantía y calidad de sus cuadros médicos como herramienta de captación de clientes, siempre bajo la apariencia y la garantía de un servicio sanitario prestado por la propia entidad.

En el caso resuelto por esta sentencia, la condena firme de la aseguradora al pago de la indemnización se debe a la responsabilidad que se le atribuye por razón del contrato de seguro, y esta condena es claramente indicativa de que había asumido no solo la obligación de prestar los servicios médicos a sus asegurados, sino también la de garantizarles una correcta atención, que al haberse incumplido vulnera la responsabilidad prevista en el artículo 1903.4 del Código Civil.

Declarada su responsabilidad, el Pleno considera que el régimen de intereses moratorios de artículo 20 LCS no está previsto únicamente para el incumplimiento de la prestación característica e inmediata del asegurador, sino que alcanza a todas las prestaciones convenidas vinculadas al contrato de seguro de asistencia sanitaria.