Nombre

Juan de Ipiña García

Título

¿Cómo obtener más ventajas de los límites de los contratos en los productos de vida riesgo individual dentro del marco de Solvencia 2?

Con la introducción del nuevo marco de solvencia en Europa (Solvencia 2), las entidades aseguradoras deben disponer de suficientes fondos propios apropiados para cubrir el capital económico derivado de la asunción de riesgos predeterminados.
Las entidades ven en los productos de vida riesgo una pieza de inestimable valor para incrementar los fondos propios y así elevar el ratio de solvencia siempre y cuando cumplan con unos requisitos. Sin embargo, una estrategia óptima puede también reducir los requisitos de capital y ser todavía más efectiva. Por otro lado, existen algunos impactos no deseados, por ello en este artículo analizamos algunos aspectos de esta estrategia y cómo optimizarla.


Marco normativo
Solvencia 2 sólo reconoce las obligaciones dentro de los límites del contrato tal y como queda establecido en el artículo 17 y 18 de los Actos Delegados. Existen tres requisitos que la normativa destaca en el artículo 18 (punto 3) que requieren que la entidad renuncie de forma unilateral a los siguientes derechos: a) cancelar el contrato; b) rechazar primas; y, c) modificar
de forma unilateral las tarifas de prima o las prestaciones.
La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) publicó unos criterios de interpretación práctica en el ámbito de los seguros de vida riesgo individuales temporales renovables del mencionado artículo 18 relativo a los límites de contrato. El mercado español de seguros entiende que aunque en la actualidad la entidad aseguradora pudiera estar habilitada a cancelar el contrato, rechazar las primas o modificar de forma unilateral las tarifas de prima o las prestaciones, dicho derecho no se está ejercitando de forma práctica. De tal forma que la DGSFP respondió que si éstas renuncian de forma expresa a esos derechos, las entidades aseguradoras podrían considerar que el límite de tales contratos de seguro de vida riesgo individuales, no es un año sino un período de tiempo superior, basada en hipótesis prudentes y realistas.


Impacto en Solvencia 2
Los productos vida riesgo individual son en general productos anuales renovables muy rentables para las entidades de seguros, de tal forma que si los límites de los contratos son superiores a un año, pueden reconocerse a día de hoy los beneficios futuros, acorde a hipótesis prudentes y realistas basadas en la experiencia de la entidad. A su vez, el BEL (mejor estimación de los pasivos) de estos productos es negativo. Esto ayuda a compensar el BEL positivo de otros productos, facilitando unas provisiones técnicas más bajas, lo cual incrementa los fondos propios. Esto efectivamente abre también la consideración a asumir una serie de riesgos en el futuro, que en el caso de un horizonte de un año no se asumían porque no se proyectaban. El más importante de estos riesgos es el de incremento de caídas, que repercutirá en un menor reconocimiento de beneficios futuros a día de hoy, y supondrá también mayor provisión técnica, debilitando los fondos propios.

De tal forma que, ¿hasta qué punto es efectivo renunciar de forma expresa a esos derechos? Si una entidad sigue esa estrategia va a salir reforzada desde un punto de vista de gestión de capital económico, sin embargo la pregunta a hacerse es ¿cómo puedo aprovechar al máximo esa estrategia?

Si se siguen criterios de gestión de capital económico la respuesta ha de analizar distintos parámetros, tales como la forma en que afecta a la volatilidad del balance económico, a los fondos propios, a los requisitos de capital, a los recuperables del reaseguro y a la libertad de tarifa en un futuro.

Dicho lo anterior, ¿es mejor tener un límite de los contratos de un año o más allá de un año? Para poder tomar una decisión se ha de tener claro qué se quiere y actuar acorde a ese
objetivo.
 Si se quiere mejorar únicamente el ratio de solvencia vía límite de los contratos más allá de un año, una buena solución puede venir del reaseguro, puesto que la entidad se beneficia del reconocimiento de los beneficios futuros, y a su vez puede ceder los riesgos de mayores caídas a la reaseguradora. Cierto es que a cambio de pagar un precio, que reduce los fondos propios, sin embargo éste es bastante menor a la reducción que se realiza en los requerimientos de capital en el sub módulo de caídas, de tal forma que el ratio de solvencia se ve incrementado todavía más.
 Sin embargo, si el objetivo es mejorar el ratio de solvencia manteniendo el límite de los contratos en un año, también es posible que la entidad pueda reconocerse beneficios futuros sin necesidad de rechazar de forma expresa y unilateral sus derechos y sin asumir mayores requisitos de capital. En este caso el reaseguro ayuda reconociendo un porcentaje elevado de esos beneficios futuros que Solvencia 2 no deja reconocerse más allá del límite de los contratos. Una garantía de pago en un tratado de reaseguro permite a la cedente moverse de un enfoque de balance de Solvencia 2 a otro de ‘verdadero balance económico’.

En ambos casos es importante tener en cuenta el rating de la reaseguradora para apenas añadir requisitos de capital por riesgo de contraparte.

Finalmente, es importante destacar que es posible combinar las estrategias, pudiendo tener un límite de los contratos más allá de un año para las pólizas en cartera, y otra más allá de un año para la cartera de nuevo negocio. De tal forma que para la cartera de nuevo negocio existe un límite de un año, que garantiza un porcentaje alto de los beneficios futuros (vía reaseguro) y no incurre en un incremento en los requerimientos de capital por Solvencia 2.

En conclusión, independientemente de la estrategia definida por cada entidad aseguradora, el reaseguro puede incrementar todavía más el ratio de solvencia, incluso en un escenario de estrategia mixta para cartera y nuevo negocio.