Título

XL Catlin edita el informe Emerging Risk Task Force

El Emerging Risk Task Force de XL Catlin supervisa activamente un gran número de riesgos emergentes para proporcionar a suscriptores y clientes toda la información sobre cualquier riesgo emergente, tanto existente como nuevo.
Redacción
27 de Julio de 2017, 18:15CEST

En este informe trimestral se ofrece la información más destacada y la evolución de los riesgos emergentes que han generado más actividad y atención en los medios de comunicación recientemente. Analiza en concreto estos temas:

Inteligencia artificial: ¿riesgo u oportunidad?

Los sistemas de inteligencia artificial (IA) sencillos e interactivos ya están presentes actualmente en multitud de sectores, integrados en la mayoría de las aplicaciones de software que utilizan tanto consumidores como empresas de todo el mundo. Conforme se vayan implantando sistemas de IA con una capacidad cognitiva cada vez mayor, es posible que aparezcan incertidumbres operativas, regulatorias y jurídicas para muchas empresas y (re)aseguradores. IA hace referencia a una teoría de sistemas informáticos capaces de realizar tareas que habitualmente exigen la inteligencia de un ser humano.

Un aspecto importante de la IA es la capacidad de aprendizaje automático, de modo que se puede enseñar una acción a un ordenador que no haya sido programado específicamente para saber cómo ejecutarla. La máquina es capaz de ajustarse y aprender automáticamente a gestionar los cambios de acuerdo con las acciones que ha aprendido. Aunque el autoaprendizaje aún se encuentra en sus primeras fases, esta área de la IA progresa rápidamente. A medida que el aprendizaje automático se vaya extendiendo por los distintos sectores, es posible que surjan dudas a la hora de determinar las responsabilidades en caso de fallo o vulnerabilidad de una aplicación de IA.

Otras implicaciones potenciales que deben tenerse en cuenta son: dudas sobre la propiedad intelectual; vulnerabilidad cibernética / privacidad de datos y pólizas de Responsabilidad Civil a través de productos / operaciones completadas relacionadas con productos defectuosos; indemnizaciones a los trabajadores / Responsabilidad Civil del empleador, o errores y omisiones profesionales en relación con negligencias en el diseño.

Big Data

El «Big Data» generado por los sistemas y dispositivos conectados (o Internet de las cosas) es un instrumento cada vez más valioso, en tanto que permite realizar análisis predictivos que suponen un conocimiento más profundo y una mejor perspectiva para la toma de decisiones estratégicas.

De forma interna, los aseguradores tendrán la oportunidad de mejorar sus operaciones: podrán aprovechar los datos en tiempo real para mejorar las decisiones de suscripción, analizar patrones para controlar el fraude y encontrar nuevas oportunidades de mercado. El «Big Data», la creación de modelos predictivos, una mayor capacidad de aprendizaje y una potencia de cálculo superior permiten conocer mejor a los clientes y los riesgos a los que se enfrentan, de modo que sea posible reducir los costes de transacción y ofrecer un servicio más valioso.

InsurTech

En respuesta al mayor nivel de competencia e innovación dentro del sector, las grandes compañías de seguros han aumentado sus inversiones y esfuerzos centrados en la InsurTech (o «Tecnología de seguros»). InsurTech es una tendencia emergente que engloba a diferentes empresas de reciente creación, que fomentan la innovación en el campo de las ideas, el aumento de la transparencia y la relevancia de los seguros como motor de crecimiento a través de nuevas propuestas y ofertas, satisfaciendo en todo momento las exigencias y expectativas de los clientes.

InsurTech brinda la oportunidad de acceder a nuevos mercados, productos, crecimiento y desarrollos comerciales/operativos en el sector. El ámbito de aplicación de InsurTech es muy extenso, con varias áreas de interés, entre las que se incluyen: compromiso de clientes digitales, análisis de datos, seguros basados en el uso y nuevos modelos comerciales (por ejemplo, seguros colaborativos peer-to-peer), innovación en productos y servicios, Internet de las cosas, seguridad de la información, etc. Desde la perspectiva de los (rea)seguros, las agencias de calificación han señalado que, a corto plazo, InsurTech supondrá una alteración limitada en el mercado tradicional de los seguros y no tendrá un impacto inmediato sobre la calificación de los aseguradores. Normalmente, las nuevas empresas dedicadas a InsurTech son pequeñas y dinámicas, centradas en un producto o servicio especializado. Al colaborar con aseguradores bien implantados, estas empresas pueden aprovechar los canales de distribución y los entornos regulatorios de los operadores tradicionales. A pesar del reducido impacto inmediato en las calificaciones de los aseguradores, las agencias de calificación señalan que los (re)aseguradores que no inviertan en digitalización e innovación durante los próximos años verán reducido su rendimiento operativo.

XL Innovate, el fondo de capital riesgo de XL Catlin, invierte de forma activa en empresas de reciente creación con potencial para crear modelos de seguros alternativos, así como en empresas de datos y análisis capaces de desarrollar aplicaciones de seguros de gran valor. Obtenga más información acerca de XL Innovate y sus inversiones recientes.

Transporte autónomo

Dentro del sector del transporte marítimo, ha aumentado recientemente el interés y el debate acerca del desarrollo de los buques no tripulados o totalmente autónomos. Como en el caso de los camiones autónomos para el transporte por carretera, se espera que los buques autónomos controlados por tripulaciones desde tierra reduzcan los riesgos y costes asociados a los errores humanos y a la tripulación de a bordo, al tiempo que mejoren la eficiencia.

Estos buques podrían incorporar nuevas tecnologías basadas en sensores y el aprendizaje automático para estudiar tendencias y patrones, con el objetivo de conseguir una navegación más segura. El sector del transporte marítimo aún tiene que abordar algunos retos regulatorios y jurídicos básicos relacionados con las normas marítimas existentes (desarrolladas para los buques tripulados), antes de que se pueda introducir formalmente el empleo de buques autónomos.

Por ejemplo, las empresas deben analizar la aplicabilidad o la revisión de las convenciones internacionales existentes para las directrices del transporte marítimo (como las normas sobre «tripulación mínima»), así como otras disposiciones que requieren acciones y criterios humanos. También se deben tener en cuenta las reglas de navegabilidad y la responsabilidad, los errores en la navegación o las colisiones. En ausencia de normas claras, la incertidumbre acerca de la responsabilidad y su impacto sobre armadores, fabricantes de equipos, desarrolladores de software o controladores remotos es una posibilidad muy real.

Los sistemas autónomos también podrían ser más vulnerables a riesgos cibernéticos, lo que generaría exposiciones a riesgos nuevos o desconocidos, no incluidos en las pólizas de transporte marítimo actuales.