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Solunion advierte sobre la falta de acuerdo entre Reino Unido y la UE

Brexit
Solunion analiza los últimos datos de su accionista Euler Hermes, y sostiene la necesidad de un acuerdo entre el Reino Unido y la UE sobre bienes y servicios para prevenir un agudo aumento de las insolvencias en 2019.
13 de Julio de 2017, 13:00CEST

Según la entidad, este acuerdo de transición sería una solución puente en la que el Reino Unido continuaría en el Mercado Único a cambio de una contribución continua por parte de la Unión, el mantenimiento de algunas regulaciones y la libre circulación hasta que se concluya un acuerdo final, como pronto en 2021.

El resultado de las elecciones generales ha atemperado en cierto modo la amenaza de un Brexit rígido (sin un tratado de libre comercio). La aseguradora de crédito mantiene que lo más probable es que se firme un acuerdo limitado de libre comercio. A corto plazo, la incertidumbre política tras las elecciones podría amenazar con un incremento de la volatilidad financiera y cambios en la libra.

Añade que en el peor de los escenarios, abandonar la UE bajo los términos de la Organización Mundial del Comercio, tras el periodo de negociaciones en 2019, podría resultar en 3.300 insolvencias adicionales de empresas en Reino Unido. Esta subida del 15% anual podría situar las insolvencias en los 25.100 casos.

Sin embargo, el análisis apunta a que firmar un acuerdo con la Unión en marzo de 2019, amortiguaría estas cifras considerablemente. Los niveles de insolvencia subirían un 3% (menos de 1.000 quiebras adicionales) tras el aumento del 5% y 6% en 2017 y 2018, respectivamente. La inversión interna caería un 2,5%. Las exportaciones continuarían creciendo al 1,6% en 2019 en términos reales, un desempeño positivo dada la dependencia de las empresas británicas de los bienes importados y de la depreciación de la libra.

Si este tratado de transición no llega a término, podría resultar en unas pérdidas de las exportaciones en 2019 de 30.000 millones de libras en bienes y 36.000 millones en el caso de los servicios. En términos reales, esto supondría una caída del 6% sobre el total de las exportaciones. El informe pronostica que el nivel de inversión interna en las empresas británicas caería un 8%.

A largo plazo, Reino Unido perdería mucho si se restringe el acceso al Mercado Único. El aumento de los costes de financiación, la desinversión, la disminución de las exportaciones y el aumento de las depreciaciones de la libra, acrecentarían la presión sobre los términos de pago, los volúmenes de facturación y los márgenes de beneficio de las empresas británicas.

Si se evita la incertidumbre y se conservan los acuerdos con la UE, la economía de Reino Unido se mantendría resistente. Esto daría más tiempo a las negociaciones que persiguen alcanzar un resultado positivo para la futura colaboración comercial. Este escenario se traduciría, según el informe, en tasas a determinados productos (del 2% al 3% de media) y algunos complementos en los servicios.

Si no se alcanza acuerdo, el pronóstico apunta a una recesión de Reino Unido en 2019, con una contracción del PIB del 1,2% y que duraría al menos tres años. Si se firma un tratado de transición, la situación sería mejor, aunque también habría una ralentización de la economía, que seguiría creciendo al 0,9%.