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Seguros de jubilación de empresa: Una jubilación responsable para trabajadores y directivos

Jornada
Es la principal conclusión de la jornada “Impacto en las empresas de la situación actual de las pensiones: Una buena oportunidad”, que Willis Towers Watson y Foment celebraron en Barcelona.
Redacción
14 de Noviembre de 2017, 17:15CET

Willis Towers Watson ha celebrado, en colaboración con el Departamento de Relaciones Laborales de Foment, la jornada “Impacto en las empresas de la situación actual de las pensiones: Una buena oportunidad”, con el objetivo de analizar la situación actual del sistema integral de pensiones tras las reformas legislativas de 2011, 2012 y 2013 en materia de pensiones y las consecuencias que están teniendo tanto para las compañías, como para los trabajadores.

El acto ha sido inaugurado por Joan Pujol, secretario general de Foment, e Ignacio Nicolau, Director General de Willis Towers Watson. Ambos han agradecido a los asistentes su presencia en el evento, demostrando con ello que empiezan a tomar conciencia sobre la necesidad de implementar nuevas políticas de RRHH que planifiquen la salida de los trabajadores con edades cercanas a la jubilación.

Tras la eliminación de la edad obligatoria de jubilación en la reforma legislativa del 2012, los empleados tienen la oportunidad de decidir si continúan trabajando u optan por su retirada del mercado laboral. Una decisión que, en definitiva, “está basada en una operación aritmética ya que habrá que poner en una balanza los costes de la vida y los ingresos previstos en el futuro,” ha explicado Gregorio Gil de Rozas, Head of Retirement Spain de Willis Towers Watson.

Esta situación plantea un doble dilema. Por un lado, la realidad de las propias empresas que no cuentan con planes de salidas ordenadas para personas con edades cercanas a la jubilación, con el consiguiente coste que implica para ellas acudir al despido o la prejubilación cuando no quieran seguir contando con ese trabajador. Por otro, el del empleado que, al ver la asignación que va a percibir por parte del Estado, se siente en la necesidad de continuar trabajando para hacer frente a los gastos diarios.

Precisamente, hablamos en términos generales de la prestación social como principal ingreso porque, según ha señalado Gregorio Gil de Rozas, “actualmente el 70% de los jubilados españoles tan solo disponen de la pensión que perciben del Estado y que se financia con las cotizaciones de los trabajadores en activo”. Un sistema que se encuentra atravesando una importante crisis, ya que “por sexto año consecutivo, la Seguridad Social cerró el año en 2016 en déficit, con una cuantía que ascendió a los 18.000 millones de euros, lo cual representa el 1,62% del PIB del país”.

Hasta el momento, el Estado se había enfrentado a esas dificultades haciendo uso el Fondo de Reserva de la Seguridad Social. Sin embargo, de esa hucha de pensiones que llegó a superar los 60.000 millones de euros, ahora tan solo quedarían poco más de 15.000 millones de euros. En consecuencia, “es el momento de que en España se produzca una revisión integral del modelo del sistema de pensiones, apostando por el segundo pilar –los planes de empresa-, de tal forma que complementen los ingresos que los trabajadores perciban por parte de la Seguridad Social”, ha remarcado el directivo.

En el encuentro se ha celebrado una mesa de debate en el que se han analizado "Los retos que están afrontando las Empresas" que ha estado moderada por Gregorio Gil de Rozas y ha contado con la participación de Joan Tolrà, Director de Desarrollo Organizativo de Asepeyo, Juan Carlos Cobo, Director de Relaciones Laborales de Deutsche Bank y Lluc Orpella, Director de Recursos Humanos de Suez Spain.

Francisco González Álvarez, Jefe de la Asesoría Jurídica del INSS, ha sido el encargado de clausurar el acto.