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Sea optimista y será ahorrador

Estudio jubilación Aegon
Foto cedida
Aegon presentó ayer su Estudio de Preparación para la Jubilación 2015 realizado a nivel mundial, que incide de nuevo sobre la baja concienciación sobre la necesidad del ahorro para la jubilación de los españoles. Pero además, incluye curiosas conclusiones sobre el perfil de los más y los menos ahorradores.
Rafael Sierra
11 de Junio de 2015, 13:30CEST


Así, los españoles más optimistas sobre su futuro son los que también más se preocupan de ahorrar para la jubilación. Un dato: El estudio concluye que un 65% de los ahorradores habituales son optimistas respecto a conservar una buena salud cuando se jubilen, porcentaje que se reduce al 37% en el caso de los ahorradores “aspiracionales”.

El informe también incide en que sólo el 28% de los españoles ahorran de manera habitual para su jubilación. Según Jaime Kirkpatrick, CEO de Aegon España,  “en España carecemos de una cultura del ahorro. Es evidente que son muy pocos los españoles que destinan de forma periódica parte de sus ahorros a la jubilación, lo que puede suponer un enorme problema para muchas familias en el largo plazo. Resulta fundamental que todos los actores sociales sigamos trabajando para fomentar el ahorro entre los ciudadanos, con el objetivo de que esta práctica se convierta en tendencia habitual dentro de la sociedad española”.

Añade que “el gran reto que debemos acometer es conseguir que los ahorradores aspiracionales, en su mayoría jóvenes y mujeres, pasen a ser habituales. Una de las conclusiones más importantes que arroja el estudio es que no existe una correlación directa entre ahorrador habitual y nivel alto de ingresos. Por tanto, es importante que los ciudadanos entiendan que, aunque sea mediante cantidades pequeñas, lo fundamental es dotar de periodicidad al ahorro de cara a la jubilación”.

Falta de planificación

A pesar de que tres quintas partes (60%) de los españoles se sienten personalmente responsables de garantizarse unos ingresos suficientes durante la jubilación, solo la mitad (50%) es consciente de la necesidad de realizar una planificación económica para este período. De hecho, el 47% de la población española no tiene planificada su jubilación y sólo el 28% asegura tener algún plan por escrito.

“Una mala planificación financiera puede hacer que muchos ciudadanos utilicen sus ahorros antes de llegar a la jubilación, lo que puede suponer un enorme problema para aquellos que no cuenten con los ingresos suficientes para mantener un nivel de vida cómodo”, explica Kirkpatrick. “Son muchos los gastos imprevistos que pueden surgir durante este período y, por ello, contar con una buena proyección financiera nos permitirá evitar sobresaltos innecesarios.”

Además, el Estudio revela que el 65% de los españoles no tiene ningún plan alternativo en el caso de no tener trabajo antes de llegar a la edad de jubilación.

De los 15 países analizados este año, España está entre las regiones con una peor planificación de la jubilación, sólo por delante de Hungría y Japón. Con una puntuación de 5,1, casi un punto menos que la media global (5,9), los españoles se sitúan a la cola de países europeos, asíaticos y americanos en cuanto a la preparación de la etapa postlaboral. “El año pasado la puntuación de España estaba en 5, una décima menos que este ejercicio. Lo que refleja claramente el trabajo de concienciación que se está haciendo, aunque todavía queda mucho camino por recorrer. Gobiernos y empresas debemos seguir aportando para ofrecer las herramientas necesarias para que la sociedad entienda que estamos enfrentándonos a una nueva realidad social y debemos ser capaces de adaptarnos lo antes posible para evitar problemas futuros”, explica el CEO de Aegon España.

El informe concluye que la situación actual demanda la necesidad de facilitar hábitos de ahorro entre los españoles. Las empresas, las instituciones públicas y los propios ciudadanos deben convertirse en líderes de este cambio. De hecho, el 49% de los españoles confiesa que estaría dispuesto a suscribir un plan de pensiones si la empresa para la que trabaja le ofrece esa opción. “Creemos que es fundamental que las compañías den ejemplo, ya que pueden facilitar y promover el ahorro diseñando planes para la jubilación que hagan frente a las trabas al ahorro. Además, pueden promover una mejor salud entre los trabajadores mediante programas de bienestar que ayuden a reducir los costes de aseguración y aumentar la productividad”, sentenció Kirkpatrick.