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“La Ley de Distribución es muy exigente, aunque parezca que tiene pocas novedades”

Fecor
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Fecor organizó ayer en Madrid para su Grupo de Apoyo una jornada en la que analizó la futura Ley de Distribución de Seguros.
Rafael Sierra
28 de Junio de 2017, 08:15CEST

Tras la presentación de la directora gerente de la federación, Pilar Lázaro, el experto abogado, Gonzalo Iturmendi, realizó un exhaustivo análisis de la trasposición de la IDD a la nueva Ley de Distribución de Seguros, señalando que “que es una Ley muy exigente, aunque aparentemente parezca que tiene pocas novedades, pues tiene una carga importante de requisitos de información administrativa para los mediadores”.

Iturmendi cree que parte de estas exigencias son como consecuencia de las reestructuraciones bancarias cuyas normas se quieren imitar en seguros: “Tenemos un producto como Vida Ahorro que está al borde de ser un producto bancario”.

También explicó la ampliación del ámbito regulador de la Ley a los comparadores y al seguro directo; y su no aplicación a las actividades de carácter accesorio, “donde podría encuadrarse al avisador, mientras sea un mero suministrador de datos e información que no ayude a hacer el contrato. El efecto fundamental es que todas estas personas van a tener que cargar el IVA en sus facturas”.

Respecto a los mediadores complementarios, afirmó que “vienen impuestos por la IDD y deben tener otra actividad principal distinta de seguros, distribuyendo sólo seguros complementarios de otro bien o servicio, sin incluir Vida y RC y con primas cuyo prorrateo no supere los 600 euros”.

Iturmendi advirtió asimismo de las prohibiciones para los corredores de seguros que incluirá la nueva norma, como hacerse cargo de un siniestro, “que no se podrá hacer ni siquiera por interés comercial; ni añadir recargos en los recibos, ni modificar contratos sin el consentimiento del asegurado, por ejemplo, en el caso de los asegurados de colegios profesionales. Hay que tener cuidado, porque todo lo que está prohibido repercutirá en la RC del corredor”.

Recordó la nueva obligación de separación de cuentas, impuesta por la IDD: “El mediador es depositario de las primas del asegurado y si las usa para otro fin, se puede calificar como apropiación indebida. Ante esa problemática la DGSFP ha sido muy directa. No sé si es una medida muy justificada, pero hay que aceptarla con cierta deportividad”.

Además, avisó de que “se han acabado los viajes de incentivos, que no podrán hacer ni siquiera los empleados de las entidades que participan en la comercialización”.

Iturmendi calificó de “cuestión fundamental y troncal de esta reforma legal” las nuevas reglas para lo que se conocía como el análisis objetivo: “En el artículo 49, se generan unas obligaciones extraordinarias para las entidades y los corredores, quienes deben determinar la oferta, basándose en las informaciones que les transmite el cliente, que pueden no ser exactas. Además, el contrato debe respetar las exigencias y necesidades de los clientes, lo que convierte al corredor en un gerente de riesgos. Al cliente hay que facilitarle una información objetiva de forma comprensiva, aunque se elimina el número de ofertas que deben presentarse”.

Por su parte, Tomás Rivera, presidente de Fecor, trasladó al Grupo de Apoyo de Fecor el posicionamiento de la Federación respecto a los puntos más importantes de la futura Ley, y Carlos Albo, experto en tecnología de la mediación y CEO de Exponent, explicó los nuevos requerimientos de la norma desde un punto de vista tecnológico.