Rafael Aldama, responsable del negocio institucional de DWS Iberia

“Las aseguradoras de vida necesitan algún acicate porque el producto garantizado tradicional pierde atractivo”

La facturación del negocio de vida ha caído en el tercer trimestre del año un 25,78% en términos interanuales y el Banco Central Europeo, con los tipos de interés cercanos a 0 está dispuesto a llevar sus estímulos aún más lejos –así lo ha manifestado Christine Lagarde-. En este momento de alta volatilidad e incertidumbre, analizamos la cartera del sector asegurador y los activos con los que pueden encontrar rentabilidad con Rafael Aldama, responsable del negocio institucional de DWS Iberia.

DWS Group (DWS) es una de las principales compañías de gestión de activos a nivel mundial. Con una experiencia de más de 60 años gestionando activos de manera global en Alemania, Europa, EEUU y Asia.

DWS conoce muy bien al sector asegurador. Fuera y dentro de España, ¿Cómo es y qué diferencias presenta?

DWS tiene clientes aseguradores en todo el mundo. De hecho, socios estratégicos nuestros, tenemos tanto Zurich en Europa, como en Asia Nippon Life o la china Harvest, y clientes en el sector asegurador tenemos alrededor de 29 este año. El conocimiento que tenemos de las aseguradoras y de su comportamiento es bastante grande. Y lo que nos está permitiendo es entender el proceso por el que están pasando las aseguradoras españolas ahora mismo, basándonos también en la experiencia que hemos tenido fuera de España. Lo que estamos viendo es que en España estamos algo retrasados en cuanto al proceso de modernización de las aseguradoras, en sus dos vertientes, como inversoras y como creadoras de productos de inversión.

¿Cómo son las carteras de inversión de las aseguradoras en España?

En cuanto a las inversiones, podemos observar que la apuesta por activos no cotizados, por activos privados o activos reales en España está en un estadio muy inicial. Tanto, que cuando alguna aseguradora hace una inversión importante en este ámbito se convierte en noticia y aparece reflejado en los titulares de los medios. Aún es novedoso y llamativo. En otros países de Europa, como Alemania, Italia o los países nórdicos la inversión en infraestructuras privadas, private equity o deuda inmobiliaria es su pan de cada día. Y en España, especialmente en el ramo de vida, cuesta dar ese paso de diversificar. O ha costado, porque es cierto que en el último año hemos visto pasos en esa dirección, aunque la COVID-19 también ha ralentizado este proceso.

Aunque aún un paso por detrás en cuanto a esa diversificación hacia activos no cotizados, sí que, poco a poco, vemos como diferentes aseguradoras están desarrollando equipos especializados en esta área o cómo hacen alianzas para llevarlo a cabo.

En el ámbito de las inversiones también observamos cómo algunos cambios regulatorios están haciendo que pueda ser más interesante aumentar el equity, la renta variable, lo que supone una oportunidad para aumentar la parte de riesgo en las carteras. Pero esto no es algo específico de España, sino que es común a toda Europa.

Y las aseguradoras, ya no como inversoras, sino como creadoras de productos de ahorro, ¿cómo son?

Las aseguradoras están buscando alternativas. Ante el panorama de tipos de interés que tenemos, que la COVID-19 va a alargar, pero que el escenario viene de atrás, de los últimos 2 o 3 años, el negocio tradicional de las aseguradoras de vida necesita alguna respuesta, algún acicate porque el producto garantizado tradicional está perdiendo su atractivo.

Muchas compañías europeas, en este tiempo, se han dirigido hacia el unit linked, que es claramente el tema de conversación fundamental para las compañías en los últimos años. Lo vemos en las estadísticas, cada vez una mayor parte de su negocio va dirigido al unit linked. En España, una vez más, vamos algo por detrás, porque el unit linked no es tan atractivo.

¿Por qué cuesta tanto que entre este producto en nuestro país?

La fiscalidad es el factor determinante. Creo que sí, porque lo que hace, lo que le pone la guinda en el resto del mundo al unit linked es que encima consigues ese tratamiento fiscal favorable que en España ya consigues con los fondos. Digamos que en Europa es la única solución para tener unas inversiones con una rentabilidad con un tratamiento fiscal ventajoso, mientras que aquí en España eso ya lo tienes a través de fondos de inversión, es decir, con los mecanismos habituales de inversión.

Y luego hay un segundo obstáculo, y es que para la red de venta habitual de las compañías, distribuir unit linked y añadir este tipo de producto a su catálogo es mucho más complicado y requiere de una formación específica, lo que supone un obstáculo. Y eso que algunas compañías están haciendo un esfuerzo en este sentido.

Ha de cambiar el equipo de ventas y, por último, también el cliente. Se tiene que dar un cambio de mentalidad en el cliente, que debe entender que quien le ha vendido tradicionalmente el seguro de vida o el seguro del coche, también puede gestionar sus inversiones.

¿Qué papel ha jugado Solvencia en este camino hacia la diversificación? ¿Cree que ha sentado una base de confianza?

Sin lugar a dudas. Solvencia ha hecho que la diversificación y el interés por productos como el unit linked sea mayor, con requisitos de capital menores. En España se da la circunstancia de que las aseguradoras tienen un nivel de capitalización muy bueno, incluso por encima de las aseguradoras europeas. De forma que no han sentido tanto la presión por el consumo de capital. Cuando la aseguradora está integrada en un grupo bancario el interés por ajustar el consumo de capital es mayor que en el caso de las aseguradoras, digamos ‘en solitario’.

¿Es cierto que las compañías tienen un nivel de liquidez inusualmente elevado ahora mismo?

Si, lo llevamos viendo unos años. Quizá antes no era tan acuciante, pero ahora, que tener el dinero en la cuenta corriente cuesta, ya vemos como las aseguradoras sí quieren dar salida a esa liquidez.

En España ese nivel de liquidez es claramente superior al que tienen las compañías en Europa. Pero en general es algo con lo que aquí se sienten cómodas. Es como contar con pólvora seca para que, ante movimientos de mercado, tener una oportunidad que jugar. Esa liquidez permite tener opciones de compra ante oportunidades rápidas, con cierta flexibilidad. Quizá por eso en España las compañías no tengan tanta prisa por dar salida al dinero.

Las compañías españolas de vida van diversificando sus inversiones de una forma muy prudente, y quizá el hecho de tener esa liquidez les aporta comodidad a la hora de ir asumiendo cambios. La liquidez permite aprovechar si se producen shocks de mercado.

¿Qué movimientos se podrían dar en el futuro? ¿Nada, M&A o que se acelere la diversificación e inversiones en otros activos? ¿Qué prevé?

Pues todos los escenarios son bastantes plausibles, se pueden dar todos. Y de hecho hemos visto pasos en todas las áreas que citas. En primer lugar, en los últimos años hemos visto como todas aseguradoras grandes, bien a través de compras o bien a través de alianzas, diversificaban su negocio hacia la distribución de fondos. Todas las compañías importantes en España han dado pasos en se sentido, hacia la banca privada.

También hemos visto movimientos corporativos. La última compra ha sido la entrada de Helvetia en Caser, pero hay más margen para la concentración. Lo hay en todo el sector financiero, y no solo el bancario, como acabamos de ver con CaixaBank y Bankia, sino que también hay espacio en el asegurador. Además, movimientos a un lado podrían dar lugar a oportunidades y movimientos en el otro, hay terreno para la concentración. Si analizamos el sector asegurador en España, con relevancia internacional y carácter sistémico, solo hay una compañía. De modo que sí, hay mucho recorrido para nuevas alianzas y fusiones.

Y la tercera salida para esa liquidez, la inversión en activos reales, ¿no?

Si, y en esto estamos nosotros concentrados ahora, porque tiene todo el sentido del mundo para las compañías aseguradoras desde el punto de vista de su negocio y de la inversión. Si quieren ofrecer productos atractivos para sus clientes y si quieren mantener rentabilidades como las que han tenido en el pasado, es necesaria la diversificación. Esa estrategia Barbell que lleva ya tiempo establecida en Europa y que en España aún está pendiente. Aquí, la parte de mayor riesgo en las carteras aún está por desarrollar.

¿Y dónde hay más hueco para las aseguradoras? ¿Hacia qué activos reales puede ir esa parte con riesgo en una estrategia Barbell de inversión?

Cuando hablamos de activos reales, en España pensamos en inmuebles. Lo tenemos muy interiorizado en nuestra cultura. Y en efecto, la inversión inmobiliaria que han hecho las aseguradoras en España son compras directas. Es decir, se han comprado su edificio. A las aseguradoras españolas les gusta comprar directamente y les gusta la compra local. Madrid y Barcelona principalmente, o allí donde tienen su sede central.

Pero hay otras maneras de jugar la exposición al sector inmobiliario, de una forma muy diversificada… ya no hay que concentrar todo el riesgo en las cuatro calles de Madrid más atractivas. Invertir en grandes capitales y centros financieros de Europa, o en Asia… por ejemplo, a través de fondos o a través de deuda vinculada al inmobiliario.

Y luego están las infraestructuras, quizá donde ahora mismo vemos mayor atractivo, por su carácter defensivo, en momentos como el actual en el que la incertidumbre es muy elevada. Tienen un perfil de rentabilidad/riesgo interesante, permite diversificar la cartera y que cuentan con un marco regulatorio estable.

Aquí, una vez más, hay que diferenciar entre equity y deuda, es decir, entre renta variable y deuda. El sector asegurador ya tiene experiencia con la deuda. Se trata de emisiones parecidas a las de la renta pública convencional, con vencimientos muy largos, de 20 o 25 años y rentabilidades bajitas. Por eso vemos muy interesante invertir en infraestructuras no cotizadas a través de fondos, que aportan estabilidad, seguridad y diversificación. Además, ciertas infraestructuras cualificadas tienen una eficiencia de capital mayor, lo que las hace muy interesantes.

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