Román mestre

Román Mestre | La digitalización, una tarea pendiente: Seis recomendaciones para dar el primer paso

El viernes pasado fui invitado por Copaprose y Anaps a dar una conferencia (OnLine) sobre los cambios tecnológicos en el sector asegurador en el marco del Encuentro Internacional del Productor de Seguros Nicaragua 2020. Decidí abordar el tema de cómo las InsurTech están capitalizando la revolución en el seguro y los cambios disruptivos que se vislumbran en el futuro (no muy lejano), y como siempre que me invitan a compartir este tipo de reflexiones, al llegar al final los asistentes me preguntan ¿y yo qué puedo hacer ante esta ola?

La respuesta parece sencilla: adaptarse, digitalizarse e intentar competir con las mismas armas. Pero ya sabemos que la digitalización sigue siendo un tema presente en todos los foros, presenciales y digitales, porque es una tarea pendiente ya que es más fácil plantearla desde un punto de vista teórico que llevarla a cabo con éxito. La verdad es que no es tarea fácil, pero existen algunas lecciones de empresas de diferentes sectores que sí han conseguido dar ese paso que pueden ayudar a focalizar esfuerzos y conseguir los frutos deseados.

Seis recomendaciones extraídas de experiencias de éxito en procesos de digitalización

  1. Desmontar la cadena de valor y focalizar el ‘core business’ del negocio. Desestructurar toda la cadena de valor, desde que se capta una necesidad latente hasta la salida del cliente, para centrarse realmente en la parte de valor para el cliente. Todo aquello que no genere valor para el cliente es susceptible de ser externalizado o redefinido para que sí aporte valor.
  2. Buscar alianzas de valor. Siguiendo con la idea anterior, al desmontar la cadena de valor pueden detectarse oportunidades donde buscar alianzas que reforzarán la verdadera propuesta de valor o core business. Existen proyectos tecnológicos muy interesantes para compañías y mediadores que no han fructificado precisamente por la falta de compromiso de estos últimos en dar un paso más en la carrera hacia la digitalización, pero la experiencia nos demuestra que cuando se ha apostado por una nueva tecnología (aunque supusiera desprenderme de parte de mi cadena de valor) esta ha acabado consolidándose y siendo muy beneficiosa para los adoptantes.
  3. No luchar contra los elementos. No debemos enfrentarnos a los cambios que ya son una realidad sino adaptarnos de la forma más conveniente posible. Hasta que no aceptemos esta pérdida del control total de la cadena de valor y pasemos a aprovecharnos del nuevo escenario en lugar de combatirlo, no conseguiremos reponernos y resituarnos para poder competir en el nuevo ecosistema digital.
  4. Los cambios empiezan por dentro. La transformación digital no se consolida hasta que la propia plantilla toma conciencia de la necesidad. Para ello es importante que el equipo perciba que el compromiso de la empresa por el cambio es irreversible. La digitalización de los recursos de trabajo es un aliciente más para consolidar la transformación.
  5. Selección y transformación de talento. La gestión del talento humano es fundamental. Los más veteranos deben actualizarse y entrenarse para competir con las nuevas reglas de juego. Pero este talento ‘asegurador’ debe combinarse con otros profesionales: ingenieros. Especialistas para poder aprovechar los nuevos medios y formatos de forma que la experiencia y el conocimiento llegue al consumidor final. La dualidad entre un equipo veterano combinado con nuevos talentos digitales es necesaria, porque al final la base del negocio se mantiene como core business y el cambio se produce principalmente en la forma en la que vendemos los seguros.
  6. Adaptarse a los nuevos tiempos, pero mantener la esencia: El cliente actual es diferente y quiere ‘nuevos seguros o servicios’ que complementen la oferta actual pero la base del negocio debe seguir siendo la misma. No hay nada más decepcionante para un cliente que el marketing sin sentido y de falsas promesas, por ello la organización debe permanecer fiel a su core business como razón de ser fundamental de su negocio.

Estamos ante un nuevo escenario donde las relaciones cambian y las organizaciones se transforman como nunca lo habían hecho y debemos superar la adversidad y aprovechar una oportunidad única en el proceso de aprendizaje, desaprendizaje y reaprendizaje continuo que, en palabras de Alvin Toffler, es el motor para no caer en analfabetismo del S XXI. Un aprendizaje que otros sectores no pudieron asimilar porque fueron absorbidos por una ola digital que no pudieron anticipar mientras el sector asegurador en cambio tiene la oportunidad de preparase mejor. Porque lo que es inevitable es que las tendencias de consumo cambian, están ya tan consolidadas que conforman un nuevo escenario y hay que huir del negacionismo y estudiar maneras de adaptar y adoptar los cambios en beneficio propio.

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