Luces y sombras de la nueva normativa de formación para distribuidores de seguros: Los expertos opinan

El pasado 20 de abril, el Consejo de Ministró aprobó el Real Decreto 287/2021 sobre formación y remisión de la información estadístico-contable de los distribuidores de seguros y reaseguros.

Ocho días después del anuncio de esta modificación normativa Adn del seguro ha preguntado a diversos agentes del sector asegurador, en general, y de la formación, en particular, para conocer de primera mano cuál es su opinión y visión sobre los cambios que este conlleva.

¿A favor, en contra? ¿Qué aspectos positivos y negativos hallamos en este RD?

La visión positiva la aporta Jorge Campos, director de Campus del Seguro, quien le reconoce a la normativa que “por primera vez, se establecen unas mismas obligaciones formativas comunes y generales para todos los profesionales y todas las figuras que participan en la distribución de seguros. [A lo que se suma] que la nueva formación instrumentaliza de manera diferente para cada figura y persona en función del tipo de actividad de comercialización que realice“.

“Lo más positivo es que se amplía la obligatoriedad de formarse para todas los profesionales implicados en la distribución de seguros”

Francesc Santasusana, presidente del Col·legi de Mediadors d’Assegurances de Barcelona y de la Fundación Auditorium

En el lado apuesto, y de forma tajante, se encuentra Jorge Benítez Verdejo, presidente de Aemes, quien reconoce que “estaría en contra […]. No compartimos ni entendemos la lógica interna de este cambio y creemos que su aplicación, además de prematura al estar sujeta todavía a una revisión parlamentaria, sería incompleta por no contemplar cuestiones esenciales para su aplicación inmediata”.

Como aspecto negativo Francesc Santasusana pone en foco en que no “se entiende que no se establezcan diferencias entre las exigencias formativas entre los agentes y los agentes vinculados, cuando son dos figuras con diferencias apreciables desde el punto de vista legal”.

El aspecto más negativo para Carlos Fernández Fuente, director de la Escuela de Seguros Campus Asegurador, es que “no incluye la autorización y supervisión de centros certificados de formación para los distribuidores de seguros para todas las acreditaciones profesionales […]. No es entendible que una empresa certifique a sus propios empleados sin el apoyo y la independencia de un certificador externo autorizado y supervisado“.

A raíz de la idea de Carlos Fernández Fuente, desde CECAS se apunta que “corremos el riesgo de devaluar la calidad de la formación y que no queden claros los criterios de evaluación y de superación de los cursos“.

Dentro del paraguas de los aspectos negativos, Florentino Pastor, presidente del Colegio Profesional de Mediadores de Seguros de Alicante y del Centro de Alta Formación Aseguradora, señala: “No vemos ni adecuada ni acertada el RD de formación inicial o de acceso a la profesión […]. Una cuestión importante que debía haber regulado es la subcontratación de los servicios que prestan los call center. Tampoco deja claro la formación de los empleados de banca“.

Por su parte, portavoces oficiales de Unespa han puesto el punto de mira en que aunque, “en cuanto al contenido de la norma, la valoración general es positiva, hubiera sido deseable un mayor margen para la aplicación del principio de proporcionalidad en algunos aspectos

El concepto ‘distribuidor de seguros’

Los conceptos de ‘distribución de seguros’ e ‘intermediario de seguros’ vienen delimitados en la propia directiva, por lo que el legislador español no tenía demasiado margen para decidir a quién deben resultar de aplicación los requisitos de formación”.

Unespa

Tal y como recuerda Jorge Campos: “El nuevo concepto de ‘distribución de seguros’ abarca también a los empleados de las entidades aseguradoras que participen directamente en la venta de seguros quiénes, a partir de ahora, deben formarse también, igual que los mediadores, no sólo inicialmente para iniciar su actividad, sino también de manera permanente”.

Le hemos preguntado a los entrevistados si la ampliación del concepto ‘distribuidor de seguros’ se traducirá en una ‘avalancha’ de profesionales en ejercicio que necesitará formarse para seguir haciéndolo.

En opinión de Carlos Fernández Fuente los distribuidores de seguros se han ido preparando y actualizando en estos años, por eso “más que avalancha lo que habrá será que la formación tendrá más protagonismo en el día a día”.

Florentino Pastor tiene una visión complementaria: “Al ampliarse las horas de formación inicial “básica” o para la venta informada, solo se mantendrán en el ejercicio de la profesión las personas que efectivamente estén comprometidas y tengan interés en formarse, [lo que] puede contribuir positivamente a poner en valor nuestro trabajo”.

No obstante Jorge Campos pone sobre la mesa que la nueva normativa “deja fuera todos aquellos colaboradores externos que solo presentaban clientes y que ni informaban ni asesoraban y que ahora no tendrán que ser formados”.

Nueva denominación de los niveles

A partir de ahora, se pasa a acreditar a los profesionales no como mediadores, sino como distribuidores de seguros a la vez que los antes llamados Grupo A, Grupo B y Grupo C dejan de existir y dan paso al Nivel 1, Nivel 2 y Nivel 3.

“No obstante, [matiza Unespa] es cierto que en la práctica puede haber supuestos en que la línea divisoria entre una y otra actividad resulte algo difusa”.

Jorge Campos va más allá y remarca que “es importante que la gente entienda que los nuevos niveles 1, 2 y 3 no tienen una equiparación idéntica a los anteriores grupos A B y C; no es sólo un cambio de nombre, es una nueva segmentación y clasificación“.

Jorge Benítez Verdejo pone de manifiesto que este cambio puede llevar a confusión “entre agentes asesores e informadores” a la vez que puntualiza que “no entendemos la ausencia del agente vinculado“.

Este cambio de denominación supone como explica Carlos Fernández Fuente que se “reduce drásticamente la carga lectiva para el Nivel 1, se aumenta de forma considerable el Nivel 3, mientras el Nivel 2 queda con una carga lectiva igual a la normativa anterior”.

Esta reducción drástica no tiene sentido para Florentino Pastor: “No se ha reducido la carga de trabajo ni los conocimientos que debe tener un corredor o agentes vinculados para el ejercicio de su profesión, sino todo lo contrario, cada vez la responsabilidad, exigencias legales y complejidad de los productos aseguradores es mayor”.  

¿Qué diferencia hay entre el profesional que asesora y el que informa?

El profesional que asesora es, según el artículo 128 del RDL 3/2020, aquel que realiza una recomendación personalizada a un cliente, a petición de éste o a iniciativa del distribuidor de seguros, respecto de uno o más contratos de seguro”, pone en contexto Jorge Benítez Verdejo.

“El profesional que asesora tiene capacidad para cerrar la venta de un seguro y realizar por completo la comercialización de un producto asegurador. En cambio, el profesional que solo informa realmente está realizando una preventa de un seguro“.

Carlos Fernández Fuente, director de la Escuela de Seguros Campus Asegurador

De acuerdo con la nueva normativa, será el distribuidor de seguros de Nivel 3 el que sólo pueda informar y, por tanto, su carga lectiva ha de ser de 150 horas (cuando la del Grupo C era de 50). Es decir, explica Jorge Campos, “el nuevo marco normativo considera que el nivel y alcance de los conocimientos y aptitudes de quienes asesoran sobre productos de seguros y de reaseguros deberá ser mayor que el de quienes solo informan”.

“Desde la Escuela de Seguros Campus Asegurador valoramos que no es adecuada la carga lectiva para el Nivel 3. Se ha creado realmente un curso Grupo B – C, que prácticamente es un Nivel 2. Quizás hubiese sido más acertado haber suprimido el Nivel 3, o si se hubiese necesitado mantener la figura del Nivel 3 haberla mantenido con una carga lectiva menor a la aprobada”.

“Consideramos que la diferencia de 50 horas entre el nivel 2 y 3 es ciertamente ajustada. Pero tendremos que esperar a la Resolución de la DGSFP que establezca las materias comprendidas en uno y otro nivel para dar sentido a esta nueva distinción de conocimientos y aptitudes que deben tener los distribuidores según la labor que realicen”.

Florentino Pastor, presidente del Colegio Profesional de Mediadores de Seguros de Alicante y del Centro de Alta Formación Aseguradora

Reducción de la carga lectiva (Nivel 1)

En lo que respecta al Nivel 1 la carga lectiva es de 300 horas (frente a las 500 del Grupo A), una reducción que no ha sentado nada bien en el sector, pues esta normativa busca proteger más al cliente y no cree que reduciendo la formación del profesional que le asesorará se logre. Es decir, matiza Jorge Benítez Verderjo: “Menos horas de formación implican aún más carencias para el futuro profesional“.

Es una contradicción entre la voluntad de aumentar el nivel de protección del consumidor que persigue la normativa de distribución (IDD) y el resultado final de la formación requerida, y peor aun si eso además acaba suponiendo incluir mas materias”.

CECAS

Ya que según expone Jorge Campos “esto va a implicar que se van a ver los contenidos de los temarios de una manera más resumida y breve, lo que va a hacer que se acceda a la profesión con menos base teórica y menos conocimientos que antes”.

La misma idea sustenta Florentino Pastor: “En 300 horas es complicado completar la misma formación que se venía ofreciendo en el Grupo A sin perder calidad en la enseñanza o reducir materia”.

La visión positiva la aporta Francesc Santasusana quien recuerda que “esa es la formación obligatoria, pero nadie impide que los profesionales ampliemos conocimientos para mejorar nuestras capacidades y expectativas“.

No obstante, como novedad también les obliga a una formación continua de 25 horas anuales. Esta, tal y como señala Carlos Fernández Fuente “con esta se pueden suplir deficiencias formativas en la formación de acceso“.

Esta mismo visión comparte Unespa quien “entiende que el regulador español ha intentado que las exigencias finales resultaran equilibradas en su conjunto“.

Además otro punto que llama la atención es que ahora, Nivel 2 y Nivel 3 estarán separados por tan solo 50 horas. Lo que puede hacer del Nivel 2 más interesante para los profesionales.

Este cambio, según Jorge Benítez Verdejo, puede llevar a “confusión y a una devaluación de la figura del agente que asesora en relación con la figura del agente que sólo informa”.

Florentino Pastor se muestra de acuerdo con este planteamiento: “Los profesionales creemos que optaran principalmente por cursar el Nivel 2, especialmente si se trata de formación online“.

CECAS va más allá y se plantea la situación opuesta a la planteada: “Puede producir ese efecto o el contrario, dependiendo del grado de responsabilidad que la entidad para que trabaje el profesional quiera que este asuma”.

Sin embargo, Carlos Fernández Fuente hace otra lectura: “Si hasta ahora les resultaba complejo realizar el curso de Grupo C, en la práctica el Nivel 3 será inviable para muchos de estos profesionales colaboradores”.

Ampliación de la carga lectiva (Nivel 3)

En lo que respecta al nuevo Nivel 3 que triplica la carta lectiva del anterior Grupo C (pasa de 50 a 150 horas) Jorge Campos matiza que es “un error creer que el nuevo nivel 3 se equipara con el anterior grupo C. Por tanto, no supone una subida de 50 horas a 150 horas. Realmente, el nuevo nivel 3 es una segregación del anterior Grupo B, bajándoles 50 horas (de 200 a 150) a los que solo informan. Esta manera de entenderlo es más acertada”.

Aún así, Jorge Benítez Verdejo, pone de manifiesto que “cualquier medida que acompañe que los futuros responsables en garantizar la protección de familias y negocios estén mejor formados, siempre obtendrá nuestro respaldo sin fisuras”.

En la misma línea responde CECAS pues, en su opinión, el consumidor claramente sale beneficiado, ya que “al instaurarse un sistema curricular los contenidos aprendidos en el Nivel 3 tienen una clara correspondencia con el nivel superior“.

Florentino Pastor hace una lectura que va más allá en lo que respecta al Nivel 3: “Consideramos un poco ajustado el plazo de un año que establece la Disposición adicional única del RD para las personas que las personas que tenían el Grupo C completen el curso previsto para el Nivel 3, por esa diferencia de 100 horas”.

Formación continua obligatoria

Cambiar la formación continua de periodos trianuales a periodos anuales, más que positivo, es un cambio lógico, práctico y realista.

Lo que se busca principalmente es crear una cultura de desarrollo profesional permanente que permita mantener actualizados los conocimientos y garantizar, así, que se ofrezca siempre un servicio de alta calidad al cliente”

Jorge Campos, director de Campus del Seguro

Carlos Fernández Fuente señala que “ya eran muchos los distribuidores de seguros realizaban formación continua todos los años“.

En el caso del Nivel 1 esta novedad de la formación continua busca suplir en cierta forma la reducción de carga lectiva “Claramente desde la DGSFP se ha indicado que la reducción de la carga lectiva del Nivel 1 se compensa con la formación continua obligatoria“, señala Carlos Fernández Fuente.

[Pero haciendo cálculos], la reducción de las exigencias formativas iniciales ha sido considerable, por lo que […] sería necesario que transcurrieran más de seis años de ejercicio para compensar la diferencia de horas iniciales que existen”.

Jorge Benítez Verdejo, presidente de Aemes

Misma lectura hace Florentino Pastor: “[Esta medida] no nos parece acertada. El alumno debe acceder a profesión con una formación de 360º porque, si no tiene la base, luego le será más difícil ampliar y reciclar lo aprendido con formación continua”.

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