responsabilidad medioambiental futuro para RC

Responsabilidad medioambiental, un filón con futuro para RC

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La legislación europea sobre responsabilidad medioambiental, su reglamento y su posterior modificación abrieron interesantes perspectivas para el aseguramiento de la responsabilidad en este ámbito.

En octubre de 2017, el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente publicó en el BOE la Orden Ministerial APM/1040/2017, por la que, entre otras cosas, se establece la obligatoriedad de constituir una garantía financiera para determinadas actividades, a efectos de cubrir sus posibles responsabilidades en materia medioambiental. Estas actividades, clasificadas con nivel de prioridad 1 y 2, son fundamentalmente las que tienen contacto con sustancias peligrosas capaces de provocar daños medioambientales importantes.

“Actualmente, la prioridad para las empresas sujetas a la obligación es cumplir con las fechas marcadas para la exigibilidad de la garantía financiera obligatoria (31 de octubre de 2018 y 31 de octubre de 2019, según sea la prioridad de la actividad) y la realización del análisis de riesgo medioambiental que permitirá a los operadores conocer si están obligados a constituir garantía financiera y en su caso calcular su cuantía”, abunda Gonzalo Mateos Fernández-Maquieira, financial lines & claims manager de Iberian Insurance Group. 

Análisis de riesgos medioambientales

En su opinión, “la diversidad de criterios en la aplicación de la normativa medioambiental es una dificultad para las empresas de actividades distintas a las del anexo citado. Este escenario está generando una importante demanda de cobertura de Responsabilidad Civil Profesional de análisis de riesgos medioambientales, estudios de impacto medioambientales y proyectos de restauración medioambientales que estimamos va a hacer crecer la necesidad de cobertura RC Contaminación en las pólizas de RC Profesional”, indica.

En este punto, Ángel Macho, director de Negocio de Berkley España, vaticina que “la situación va a cambiar en el corto y medio plazo. La entrada en vigor de la Orden Ministerial que establece ya una obligatoriedad para un conjunto de actividades para octubre de 2018 y otras para octubre de 2019 va a suponer un empuje al desarrollo de este seguro”, asegura. “Por nuestra parte estamos observando un fuerte crecimiento de solicitudes de cotización de clientes que hasta el momento no tenían seguro pero que están analizándolo. Esto nos hace ser positivos con respecto al desarrollo de este seguro en los próximos años y por eso responsabilidad medioambiental es uno de los ejes fundamentales de desarrollo de Berkley España para los próximos años”, asegura.

Gran potencial

En este punto, Adrián Benito, director de Responsabilidad Civil de Markel International, cree que “el seguro de responsabilidad medioambiental sigue teniendo un gran potencial, toda vez que no solamente el riesgo de ocasionar un daño al medio ambiente existe, sino que además la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de responsabilidad medioambiental está absolutamente vigente y por tanto las empresas están expuestas a potenciales siniestros. Lamentablemente la valoración que los clientes hacen de este seguro no es positiva; ya sea porque su experiencia de siniestralidad es nula o bien porque no tienen una conciencia del riesgo”, asegura. “Dado que no se trata de un seguro de obligada suscripción, la situación poco ha cambiado desde el punto de vista de los clientes,  ya que prácticamente sólo aquellas entidades que por su actividad están obligadas a suscribir este seguro, tienen contratado el seguro de responsabilidad medioambiental. No obstante, la perspectiva es positiva”, gracias a la citada Orden Ministerial, “y por tanto entendemos que el nivel de contratación aumentará en el futuro”, explica. 

Responsabilidades medioambientales

“La Directiva Europea 35/2004 estableció un nuevo marco de responsabilidades medioambientales, complementario al existente con anterioridad, que en España se vio complementado en la transposición de la Directiva en la Ley 26/2007, donde se establecía la obligatoriedad de una garantía financiera para ciertas actividades”, contextualiza José Luis Lorenzo, director de Responsabilidad Medioambiental de la sucursal en España de AIG Europe. 

“Con el nuevo marco de responsabilidades en vigor desde la fecha de transposición de la Directiva 35/2004 y un mercado de seguros cada vez más especializado, una mayor concienciación de las administraciones a la hora de hacer efectivas las responsabilidades establecidas en la Ley redundaría en una mayor percepción de los riesgos medioambientales de las empresas y por ende ayudaría a que las mismas introduzcan dentro de sus políticas de gestión empresarial la valoración y, en su caso, una correcta transferencia de sus riesgos medioambientales, siendo la única vía de transferencia real de estos riesgos a través de una póliza de responsabilidad medioambiental”, asevera. 

Sea como sea, “en los últimos años, el mercado de seguros de responsabilidad medioambiental se ha visto incrementado tanto en volumen de primas como en el número de compañías que han aportado capacidad, especialización en la suscripción de éste tipo de riesgos, redundando todo ello en una mejor oferta y mayor competitividad para aquellas empresas que han deseado contratar una póliza de este ramo”, remacha.