Compliance, la palabra de moda en RC de D&O.

Compliance, la palabra de moda en RC de D&O

Un magistrado del Supremo aconseja al sector asegurador la implantación de cumplimiento normativo (‘compliance’) como condición para que las empresas puedan suscribir pólizas de RC profesional o de D&O.

El magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo Vicente Magro Servet instó al sector asegurador, durante su intervención en una jornada divulgativa organizada por Hispajuris Abogados a principios de este año en la sede de la CEOE, a exigir a los empresarios que acrediten que tienen compliance penal a la hora de suscribir pólizas de RC Profesional y de Administradores y Directivos (D&O), “pero no aumentando la prima, sino no suscribiendo la póliza a empresas que no lo tengan”.

A su juicio, “no compensa suscribir más pólizas sin exigir al asegurado disponer de compliance penal, que afrontar indemnizaciones millonarias en dos o tres casos”, ya que, en ausencia de un programa de prevención en la empresa asegurada, en caso de delito doloso, aquellas responden directamente cubriendo las responsabilidades civiles derivadas del delito de un directivo. Según su argumentación, “la empresa, como tomador del seguro de D&O, no puede reclamar a la compañía de seguros la responsabilidad civil por delito cometido por un directivo”, pero sí podrían los socios, advirtió, como terceros afectados, reclamar la indemnización a la compañía de seguros mediante el ejercicio de la acción de responsabilidad social. “El compliance penal es una necesidad y no un gasto, y es más eficaz para prevenir delitos ad intra, en los que la empresa es la víctima de los delitos, que para delitos con terceros afectados”, remachó.

Modificación del Código Penal

“Todo lo relativo al cumplimiento normativo compliance requiere un cuidado especial a raíz de la modificación del Código Penal que extiende la responsabilidad penal a la sociedad”, coincide Carmen Cobeta, directora de Responsabilidad Civil de QBE España. “Las sentencias del TS de los últimos tiempos dejan claro que la única forma de atenuar/ exonerar a la persona jurídica es mediante la acreditación de un Protocolo de compliance adecuado”, remacha.

A juicio de Gonzalo Mateos, Financial Lines & Claims manager de Iberian Group, “el tener o no programa de compliance va a tener una significa relevancia a la hora de renovar o contratar pólizas D&O y, en su caso, de qué condiciones se puedan ofrecer. Se califica de aterrador que el 22% de las empresas de más de 5.000 empleados no tengan compliance penal y entendemos que lo es pero, hay que tener en cuenta también que casi el 95% de las empresas españolas son ‘microempresas’, lo que quiere decir que tienen menos de 10 empleados. Y, al ser más jóvenes y tener menos recursos, es lógico que tengan más dificultades para tener implementado” dicho instrumento, señala.

Efectividad práctica

Sea como sea, Gonzalo Mateos pone el acento en que “la existencia de la implementación de cumplimento normativo es importante, pero no como un elemento teórico, pues ya en el contexto de nuevos casos- el último, el del BBVA – se está en la tesitura de la valoración de la efectividad práctica del programa de compliance implementado”, apunta. “Es decir: no es solo tenerlo, sino poder demostrar que ha sido útil y efectivo, por lo que las empresas van a requerir un cada vez mayor asesoramiento en materia de compliance”, vaticina.

“Por otro lado, se trata de casos en los que se han cometido delitos dolosos, por lo tanto casos ad intra (con la empresa como perjudicada) que suponen prestar la defensa jurídica a la persona jurídica. Este incremento de la siniestralidad de D&O se compensará con unas condiciones más restringidas y/o mayor prima”, afirma. “Ese no es, sin embargo, el único objetivo de las pólizas D&O, ya que el patrimonio de los directivos y consejeros está en juego con conductas meramente negligentes con una visión ad extra”, concluye.

Difícil de entender

En cualquier caso, Gonzalo Mateos cree que “el mercado da soluciones pese a las incertidumbres y es importante que sea así, pues el abanico de responsabilidades cubiertas en D&O se han ido ampliando conforme a los cambios legales, jurisprudencias y de mercado, de tal forma de que ello permite que se trate de un producto que se va adaptando a nuevos escenarios y necesidades”.

Sin embargo, “en general, los seguros de RC, en sí mismos implican un alto componente legal y son difíciles de entender para asegurados que no tienen por qué tener conocimiento en seguros, ni conocimientos legales”, admite Nerea de la Fuente, directora de suscripción técnica de Hiscox. “Uno de los casos más extremos lo encontramos en los seguros de D&O, donde los asegurados, por la propia naturaleza de sus cargos, se ven afectados por multitud de normas civiles, mercantiles, penales, tributarias, fiscales, normativa en protección de datos, gobernanza,… Intentar incluir todas estas posibles responsabilidades en una póliza y que ésta se entienda por todos (pensando en que pymes y micropymes también son susceptibles de ser reclamadas y no cuentan con formación, ni equipos de abogados que les ayuden), es uno de los grandes retos que, en mi opinión, no hemos logrado superar, aunque cada vez estamos más cerca de conseguirlo”, reconoce. “Podemos incluir y ampliar las pólizas todo lo que queramos, intentando atender a todas las novedades normativas y requerimientos de profesionales y asegurados, pero hasta que no consigamos que esto sea algo claro y entendible, será muy difícil cumplir con las expectativas que nos hemos marcado y que los asegurados estén tranquilos y satisfechos a la hora de afrontar un siniestro”, sentencia.

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