El seguro se prepara para la revolución del coche autónomo

El seguro se prepara para la revolución del coche autónomo

El avance de la implantación de funciones autónomas en los vehículos supone un cambio disruptivo para el ramo de Autos, que replantea ya sus coberturas, prestaciones y sistemas de monitorización de riesgos

Según el estudio “Vehículo autónomo: opinión de los conductores españoles”, elaborado por la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) en colaboración con el Instituto Universitario de Investigación en Tráfico y Seguridad Vial de la Universitat de València, el 87,1% de los conductores españoles no se plantea comprar un vehículo autónomo, y el 77,4% prefieren conducir a no hacerlo. Entre las razones que se aportan para fundamentar dicha afirmación destacan el placer que significa para ellos conducir (57,9%) y la seguridad que tienen en sí mismos por encima de la máquina (56,1%).

Además, el 30,2% considera el vehículo autónomo poco o nada útil, el 26,4% se sitúa en un término medio, y el 43,5% lo ve como bastante o muy útil. En cuanto a su viabilidad, el 34,6% entienden que será poco o nada viable, el 20,6% mantienen una postura intermedia y el 44,8% creen que es bastante o muy viable. Finalmente, el 36% de los conductores considera que será necesario esperar entre cuatro u ocho años para ver circulando coches autónomos por las carreteras españolas, un 27,8% cree que los veremos entre los años 2026 y 2030 y un 22,2% considera que lo haremos a partir de 2031.

Sea como sea, lo que está claro es que los coches autónomos cada vez están más cerca, a pesar de las complicaciones de su implantación. Su llegada tiene visos de afectar profundamente al ramo de Autos.

Funciones autónomas

Nadia Domínguez, directora comercial de Automoción de Europ Assistance España, apunta que “los fabricantes pretenden comercializar en 2018 y 2019 sus primeros vehículos con funciones autónomas, por lo que el seguro de Autos y nuestra asistencia está adaptándose también a las nuevas circunstancias con nuevos productos y prestaciones. Entendemos que el coche autónomo reducirá paulatinamente y de forma considerable la siniestralidad y supondrá una conducción mucho más eficiente en emisiones contaminantes y seguras para los usuarios”, vaticina.

“La llegada del coche autónomo se ha visto acelerada en los últimos años, ya que los fabricantes están resolviendo con rapidez las dificultades que este planteaba”, añade Laura Villasevil, directora de Automóviles Particulares de Allianz. “La industria aseguradora así como las legislaciones vigentes en torno a la circulación se tendrán que adaptar con la misma rapidez que la demanda”, a su juicio.

Daniele Izzo, responsable de oferta de ARAG, matiza que, “aunque los coches ‘totalmente’ autónomos todavía no están en el mercado, ya existen coches con sistemas inteligentes y que consienten reducir algunos riesgos. Si pensamos en los coches que frenan automáticamente, estos son coches que están reduciendo el riesgo de accidentes para el conductor y también para los seguros”, ejemplifica. Por otro lado, “los coches que sean totalmente autónomos llevarán un riesgo distinto y habrá un problema de responsabilidad. ¿Quién es el responsable si el coche falla. Claramente es un tema muy amplio y que todavía no estamos afrontando en todos sus aspectos y que queremos tocar en cuanto la tecnología avance”, apunta.

En este punto, el estudio “Vehículo autónomo: opinión de los conductores españoles” revela que, en caso de accidente, el 18,9% de los encuestados responsabilizarían exclusivamente al conductor, el 33,9% únicamente al fabricante, y el 47,2% la repartiría entre ambos.

Digitalización inteligente

“En AXA estamos trabajando con diferentes modelos telemáticos en una primera aproximación a la gestión de este tipo de vehículos”, explica Maite Sobrino, directora de Auto de AXA España. “Este primer contacto nos está ayudando a valorar los comportamientos de nuestros conductores, reforzando el valor de la prevención sobre el indemnizatorio, y transformando nuestro negocio hacia las nuevas necesidades de los clientes. Así, estos dispositivos telemáticos nos permiten, por ejemplo, conocer la posición exacta del vehículo, lo que le ofrece la tranquilidad al cliente de que, en caso de siniestro, podamos enviarle un servicio sanitario sin su intervención. El sensor de movimiento, por ejemplo, permite testar si el coche se desplaza aun cuando el cliente no se encuentra dentro, lo que puede significar que lo están robando. Esto es solo una muestra de todas las posibilidades que ofrece la digitalización inteligente”, detalla.

“Si bien la frecuencia de asistencia sigue una tendencia alcista, también es cierto que se está trabajando en la reducción del coste mediante la adopción de prestaciones in situ”, subraya por su parte Alejandra Martínez, responsable de Automóviles de MGS. “En el caso de reparación/mantenimiento, la incorporación de la telemática en las prestaciones también nos permite modular el sobrecoste que origina el hecho de que los vehículos actuales son cada vez más sofisticados”, indica.

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