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La mediación afronta las consecuencias de la subida del IPS

Revisamos cómo ha afectado el incremento del impuesto sobre primas del seguro (IPS) del 6% al 8%, incluido en los Presupuestos Generales del Estado, a la operativa habitual de los corredores y a las renovaciones y contrataciones.

Uno de los aspectos de los Presupuestos Generales del Estado correspondientes 2021, aprobados recientemente, que más directamente afecta al sector asegurador es el incremento del impuesto sobre primas del seguro (IPS) del 6% al 8%. Algunos tipos de seguros están exentos de Impuesto de Primas de Seguro (IPS) pero afecta a las pólizas más comunes (Autos, Hogar, Comunidades, Decesos, Defensa jurídica y Responsabilidad Civil). Aunque las entidades aseguradoras repercuten dicho impuesto a los tomadores del seguro, que son los que soportan la subida, ha podido afectar a la operativa habitual de los mediadores, especialmente en lo que toca al cobro y facturación de recibos.

Respuesta unitaria de la mediación

Martín Navaz, presidente de ADECOSE, cree que, “al no ser una subida significativa, ya que es de un 2%, no consideramos que haya supuesto o vaya a suponer un trastorno importante para los mediadores. Aún con la subida al 8%, en España este impuesto sigue siendo de los más bajos de Europa: en Alemania, por ejemplo, se aplica el 25%. Otra cuestión es si esa subida ayuda al sector en un momento comprometido como es el actual: la respuesta es no”, explica. “Lo que sí es cierto es que la medida generó, a finales de año, una confusión sobre los plazos de aplicación de este impuesto que sí podría haber afectado a las renovaciones. Sin embargo, una vez más la mediación se unió para consensuar un criterio único riguroso sobre los efectos de esta subida impositiva que fue validado por la gran mayoría de las compañías aseguradoras y que despejó todas las dudas generadas desde el anuncio de la subida”, subraya en referencia al comunicado consensuado por varias asociaciones de mediadores y remitido a sus asociados a través del cual “las corredurías de seguros y entidades podrán transmitir al conjunto de los clientes un criterio coincidente y preciso que despeje las dudas”.

Jorge Benítez, presidente de AEMES, cree que “ha supuesto un trastorno principalmente para las aseguradoras, que han tenido que refacturar sus carteras para adaptarlas al nuevo IPS, lo que nos ha supuesto un ‘mareo’ administrativo a todos”.

“Para la mediación, está claro que siempre cuesta justificar al cliente una subida del precio total del seguro, pero tampoco hemos notado que aumenten las devoluciones. En el negocio que más se puede notar que es en el de Empresas, por el importe más elevado de las primas”, apunta. “En los casos que estamos reajustando las condiciones y primas de las cuentas de los clientes por la actual situación de falta de actividad las empresas intentamos jugar con esta subida y, a la vez, se le explica al cliente que, habitualmente, lo entiende. No tenemos datos aún para saber el alcance real de la medida, pero esperemos que no sea otro golpe a nuestras cuentas de explotación”, confía.

“Mi sensación es que en el corto plazo no hay una repercusión importante”, afirma Juan María Pozas Mirón, presidente de CIAC. “Esto no quiere decir que estemos de acuerdo con esta subida y, menos, que a la larga se produzcan nuevos incrementos que afecten al consumidor final. La gran mayoría de corredores de seguros tenemos estos procesos de integración de carteras, automatizados en nuestros programas de gestión. Y el cobro y facturación se lo tenemos delegado a las propias entidades aseguradoras, por lo que la repercusión administrativa ha sido mínima”, explica.

Trastorno

“A efectos prácticos, en el cobro y facturación de recibos, ha supuesto un importante trastorno para los mediadores, especialmente en estos meses de enero y febrero”, discrepa Diego Fernández, director-gerente de Cojebro. “Esto es así, ya que las carteras estaban generadas, algunas desde diciembre. Cuando se aprobó la subida hubo que modificar todo y aún hay algunas compañías que están solucionando este asunto, por lo que ha supuesto un retraso y más trabajo para todos”, asegura. “Para ponernos en contexto, me gustaría indicar que la anterior subida del IPS se produjo hace ya hace más de 20 años. Si tenemos en cuenta la situación económica actual derivada de la pandemia, no entendemos que sea el mejor momento para abordar una subida de impuestos. Por consiguiente, y teniendo en cuenta todo esto, sí estamos percibiendo consecuencias negativas en este sentido. El endurecimiento de las medidas fiscales puede causar una disminución en el aseguramiento de las empresas y las familias y derivar, por tanto, en una mayor desprotección”, advierte.

“Todo lo que afecta al precio es un trastorno”, coincide Reinerio Sarasúa, expresidente del Consejo General de Colegios de Mediadores de Seguros. “El cliente de seguros masa todavía es muy susceptible a esta variable y, por tanto, sí se han generado trastornos. Cosa distinta es que los mediadores tenemos esa capacidad de adaptación que nos permite transformar amenazas en oportunidades”, matiza. “Las consecuencias negativas más relevantes se están notando en las pólizas empresariales, donde una subida así sí que se percibe cuantiosamente en el precio final. A nivel particular, la subida del IPS junto con la crisis sí que ha creado una situación más desfavorecedora que años anteriores, aunque no de manera tan relevante”. Sea como sea, “el Consejo General prefiere ver el IPS como una medida para paliar la crisis económica y querríamos creer que, una vez pasado este momento de necesidad, el IPS volverá a bajar del 8% al 6%”.

Para Paloma Arenas, directora general de la Red Nacional de Corredores E2K, “el corredor se enfrenta a tener que explicar a sus clientes que la subida se deriva de una decisión del Gobierno y no del encarecimiento del seguro. Sólo de los 14 millones de hogares afectados por la subida de la prima del seguro de Autos, el 89% tienen ingresos medios o bajos; por no hablar de los 3,2 millones de autónomos que están atravesando actualmente unos problemas tremendos. Eso supone un gran esfuerzo en los equipos comerciales y de atención al cliente dar explicaciones y para intentar mantener las carteras y además de la carga de trabajo administrativa y de descontrol que está suponiendo adaptar todos los recibos con ese incremento que no habían realizado la mayor parte de las aseguradoras en la renovación de la cartera”, apunta.

Toda modificación fiscal que encarezca el precio de un producto hace que la comercialización de este sea más difícil”, sentencia Álvaro Garzón de los Ríos, gerente de Newcorred. “En el caso del aumento del IPS produce un incremento en el coste final de la prima que obligará a una revisión y explicación a nuestros clientes, los cuales no estarán satisfechos con el mismo”, advierte. “Si además este incremento se produce en un entorno económico negativo, es aún más preocupante para el corredor, ya que la producción o renovación del Seguro puede estar en peligro. Es todavía pronto para evaluar el impacto, pero nos tememos que el mismo no será despreciable”, vaticina. Así las cosas, “los corredores y las asociaciones debemos trabajar en conjunto con las entidades aseguradoras a fin de encontrar productos y modalidades de pago que compensen estos incrementos y eviten cancelaciones de pólizas con el consiguiente impacto económico negativo en el negocio de los corredores”, aboga.

Gestión e información

Francisco Alcántara, consejero delegado de Albroksa, cree que el incremento impositivo “no ha supuesto un gran trastorno, sobre todo cuando la gestión del cobro la tenemos encomendada a las aseguradoras, no obstante no deja de ser un encarecimiento del seguro que lamentablemente se repercute en el cliente final, y que no va hacia una mayor solvencia del sector”, asevera. En cualquier caso, “parece oportuno que por parte de aseguradoras y asociaciones de corredores se informe a la sociedad en general de las consecuencias que tiene esta mayor imposición, en una decisión ajena a nosotros”.

Maite Alonso, key account manager de Allianz Partners España, asegura que “hemos invertido los recursos necesarios para la actualización del impuesto en tiempo récord, evitando así que afecte a la automatización, y que los procesos de facturación se desarrollen de la forma habitual. En los seguros que distribuimos (seguros de viaje, legales y de impago de alquileres), la actualización del impuesto implica una subida apenas perceptible de nuestras tarifas. No hay una incidencia negativa derivada de este impuesto”, afirma.

José Luis Medel Jiménez, director general de Confluence Group, resume así la afectación de este incremento en su compañía: “A nivel operacional, no, ya que nuestra digitalización y control de los recibos, ha hecho que sea como cargar un recibo que viene con más importe. A nivel comercial nos hemos preparado para informar y asesorar a nuestro cliente en el caso de preguntar por su subida que este año pueda ser algo más acentuada que el resto por este concepto. Lo que hemos notado es que se han duplicado las consultas y las quejas de los clientes debido a este asunto”, explica.

Anna de Quirós, socia directora de Cobertis, considera que “ha habido por parte de muchas compañías una desorganización total en la emisión de la cartera de marzo. Unas han duplicado la cartera, otras han emitido recibos suplementarios,… Un auténtico desastre para los departamentos de administración, que han tenido a su vez que duplicar el trabajo”, remacha.

Begoña Larrea, directora general de Summa Smart Company, pone el acento en que “ha habido compañías previsoras que, en tanto y cuanto no tuvieron claro si había subida o no, retuvieron el envío de los archivos con los recibos correctos. Esto supuso un pequeño retraso en la puesta en marcha de nuestro proceso interno de análisis de las renovaciones, desviaciones, anulaciones y, por tanto, la gestión con el cliente. Pero no tuvo consecuencias importantes. También hubo compañías que no fueron tan previsoras y tuvieron que rehacer todos los recibos. Internamente no nos supuso un drama porque, en cuanto nos dieron las carteras con el cambio, nuestro departamento de informática enseguida actualizó los nuevos importes. Hasta donde yo sé, ninguna compañía decidió emitir un recibo por los dos puntos de diferencia en el impuesto, lo que sí hubiese sido una locura de cara al cliente y para toda la mediación”, analiza. Sea como sea, “la consecuencia es obvia: más trabajo para el mediador. Hay que recotizar más pólizas, gestionar la subida con los clientes, negociar con las compañías,… Y, a este trabajo, hay que sumarle el efecto de la crisis provocada por la pandemia. La situación económica de muchas familias y muchos negocios está bajo mínimos y esto, también, hace que haya que hacer más revisiones de pólizas”, incide. “Para paliar estos efectos, el corredor tiene que negociar con las compañías al máximo y utilizar la tecnología para poder asumir el aumento del trabajo administrativo; trabajo que inevitablemente va a venir o ya está viniendo en muchos casos”.

Álvaro Sainz de los Terreros, director general de Telepóliza, opina que está afectando “sobre todo, en la renovaciones. Las contrataciones creo que no se están viendo tan afectadas ya que la subida afecta a todos por igual, el cliente final entiende que se trata de una imposición ante la que poco se puede hacer. Pero es en las renovaciones donde estamos encontrándonos casos de clientes algo más confusos por la situación, ya que algunos recibieron cartas de renovación con unos precios que ahora se han visto incrementados. Entendemos que esto se solucionará en breve, ya que se está realizando un trabajo muy diligente por parte de la aseguradoras”, argumenta.

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