La digitalización, un proceso imprescindible para las corredurías

La mediación ha asumido que no puede quedarse atrás en el proceso de digitalización y transformación tecnológica, un aspecto fundamental para su supervivencia. Pero este es un camino difícil para recorrer en solitario y habrá que contar con la colaboración de las aseguradoras o con la asociación de otras corredurías.

Las nuevas necesidades del cliente, metido de pleno en el proceso de digitalización de la sociedad, requieren a marchas forzadas que todos los negocios alcancen la maduración tecnológica, hasta hace poco reservada a las grandes empresas. La mediación española ha asumido esta necesidad y se encuentra ahora en la fase de adaptación y transformación que ha de permitirle, no solo agilizar procesos y ofrecer un mejor servicio, sino también abrir otros campos de negocio.

Mejor servicio

Tal como comenta David Membrive, CEO de Medialia Group Correduría de Seguros, “la transformación digital del sector supone poder ser más competitivos pudiendo ofrecer un mejor servicio a nuestros franquiciados así como a nuestro cliente final. Hoy día la tecnología es clave en casi cualquier modelo de negocio y por tanto esta digitalización de las Corredurías era de vital importancia para emprender en el camino de la innovación”.

“La digitalización es un hecho y creo que la mayoría de corredurías ya estamos trabajando completamente digitalizadas”, señala Anna de Quirós, socia directora & expansión de Cobertis. “A nivel tecnológico no podemos parar de trabajar y avanzar porque el bigdata ya ha empezado hace unos años y los corredores vamos lentos, quizá por coste, y tendríamos que ir uniendo fuerzas entre nosotros porque no podemos quedarnos atrás”.

Nuevos productos y servicios, nuevos actores en el mercado con la aparición de las startups Insurtech, más canales para acceder al cliente… son muchos frentes a tener en cuenta, por lo cual es necesario realizar la transición de manera adecuada para garantizar la sostenibilidad de la correduría. “El cliente busca, es decir, el cliente quiere estar en ese momento, contar con todas las variables a su alcance y sentir que lo que le han ofrecido es sinónimo de haber comprado con satisfacción”, comenta Pablo Latorre, director Comercial y de Marketing de UM Seguros. “Eso se traduce en mayor oportunidad de negocio y en consecuencia mayor ingreso e incluso con menor ratio de coste”.

Aliados

En este camino, las compañías aseguradoras, pioneras en la digitalización del seguro, se convierten en valiosos aliados que pueden facilitar experiencia y medios. “En este proceso, debemos aprovechar lo que nos ofrece nuestro entorno, fundamentalmente las aseguradoras, con mucha mayor de capacidad económica para acometer estos cambios, sin perjuicio de seguir alentando las iniciativas individuales que puedan surgir desde corredurías más emprendedoras”, apunta Francisco Alcántara, director general de la correduría Albroksa.

Para José Luis Medel Jiménez, director general de Confluence correduría de seguros, “este sector, llega tarde a la transformación digital, y ahora que nos hemos dado cuenta de que es necesario, tenemos que “sprintar”. Para ello, necesitamos del apoyo y ayuda de las compañías la cual, desgraciadamente, va a “cuenta gotas”, en la mayoría de los casos, y siempre en la cuenta de resultados del corredor”.

En la compañía ARAG, sin embargo, aseguran estar al servicio de la mediación, instándola a entender qué es la transformación digital y cómo puede afectar a las corredurías. “Les recomendamos que ese camino se haga junto con las compañías aseguradoras. Hablar de digitalización no significa aplicar sólo tecnologías inasequibles, también representa repensar procesos, hacer las cosas de una manera distinta y ofrecer productos adaptados a las necesidades de los nuevos consumidores. Para adaptarse a estas cuestiones, los corredores ya pueden empezar a implementar tecnologías y herramientas que, en muchos casos, no son costosas”, opina Juan Carlos Muñoz, director Comercial de ARAG.

Iniciativas

Algunas corredurías han puesto en marcha ya sus propias iniciativas, como es el caso de la gallega NB21. “Proyectos de integración como el de NB21, que permite a pequeños corredores de seguros disfrutar de una serie de servicios y de ventajas competitivas, suelen derivar en una mejora notable de sus propios ingresos”, asegura su director general, Juan Carlos Iglesias Santos.

También la correduría Ruiz Re apuesta fuerte por la digitalización, ofreciendo un entorno 100% digital, formación a su red de socios y web/app para sus clientes. “Además, llevamos desde junio de 2018, con un maravilloso y disruptivo proyecto que verá la luz en la primavera de 2019, que es un laboratorio de servicios y asesoramiento al nuevo cliente, donde probaremos nuevas tendencias de consumo, en la primera correduría-laboratorio física en España, y que servirá a Ruiz Re para poder implementar todos los procesos exitosos posteriormente”, explica Juan David Ruiz, CEO de la correduría.

El asociacionismo es otra interesante opción que tienen los corredores. Así lo entiende Diego Fernández, gerente y director de Negocio de Cojebro, quien considera que la tecnología y el talento necesitan de una importante inversión financiera que sin dimensión es difícil de conseguir. “Por ello, entendemos que debemos abordarlo a través de un grupo o colectivo. Las corredurías sin suficiente dimensión para hacer frente a esas necesarias e importantes inversiones deberán optar por la fusión, la integración o el asociacionismo. Cojebro es una de estas soluciones. Por ello, en esos últimos años, Cojebro también está acometiendo aceleradamente su transformación para ayudar más y cuanto antes a sus socios a hacer frente a los retos de la transformación del sector”.