El coronavirus da un empujón a la digitalización en las corredurías

El coronavirus da un empujón a la digitalización en las corredurías

El Estado de Alarma sirve como test de excepción para las nuevas tecnologías aplicadas al teletrabajo y al servicio en remoto para las empresas de mediación.

Antes de que empezara la crisis sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus, entre el 5 y el 30% de los procesos del sector asegurador estaban digitalizados, porcentajes muy lejanos a su verdadero potencial, situado en torno al 75%, según datos de la insurtech Wefox. “Ante las medidas de confinamiento adoptadas a nivel nacional, aconsejar al cliente sobre las modalidades de seguro y coberturas que más le interesan en función de su situación, ya no puede realizarse de manera presencial, y en este sentido, estar preparado digitalmente es clave para no perder negocio”, señala la entidad en un comunicado, en el que subraya que “el entorno digital abre un sinfín de oportunidades para que los mediadores de seguros desarrollen su actividad de la forma más fluida y fructífera posible para hacer frente a una realidad cambiante”. Según la insurtech, “la situación generada por el Covid-10 se presenta, por tanto, como una oportunidad para que los mediadores exploren nuevas fórmulas con las que impulsar su negocio gracias a la innovación y tecnología”.

Wefox señala 5 ventajas que aporta la digitalización a las corredurías: mayor calidad en la atención, la mejora de la experiencia del cliente gracias a través de la venta cruzada, una perspectiva completa de las coberturas gracias a la inteligencia artificial, una mayor eficiencia en gestión a favor de los clientes al minimizar el tiempo dedicado a tareas sencillas y administrativas y la personalización de los seguros de la mano de un análisis de los hábitos y estilo de vida de cada cliente.

Begoña Larrea, directora general de Summa Smart Company, cree que “la pandemia está sirviendo de acelerador de la implantación de las nuevas tecnologías. Ahora es cuando somos conscientes y nos damos cuenta de qué significan las nuevas tecnologías aplicadas a la mediación de seguros”, reflexiona. “La tecnología es una gran aliada que nos permite planificar el día a día, hacer muchas reuniones de seguimiento, dar mucha formación sobre cómo atender al cliente en esta situación y solucionar sus problemas actuales, trabajar en grupo y poner en común mejores prácticas,…”, enumera.“La pandemia nos está sirviendo para implantar y aprender más deprisa la utilización de muchas herramientas disponibles”, añade. “Además, nos obliga a continuar invirtiendo en nuevos desarrollos”, remacha.

Teletrabajo

En su opinión, “teletrabajo no significa un teléfono y un ordenador en casa: significa poder tener acceso universal a toda la información de clientes, proveedores y compañeros en tiempo real desde la mesa de tu casa, lo que implica una red de conectividad y comunicación al alcance de pocos, y significa una estructura de relaciones y coordinación muy sofisticada. No banalicemos el teletrabajo de realizar llamadas con el teletrabajo necesario para ofrecer soluciones y asesoramiento profesional en seguros”, advierte.

Por último, pone el acento en que “hay una parte emocional de la que no se habla: el teletrabajo en un Estado de Alarma, con el confinamiento, los niños en casa, la crisis sanitaria,… no es fácil. Por eso, estamos trabajando mucho la motivación, para que todos los que formamos Summa estemos más juntos que nunca, nos animarnos y apoyarnos mutuamente. Sabemos que no estamos solos, tenemos un sentido de pertenencia, aunque estemos teletrabajando”, remacha.

“En Summa llevamos mucho tiempo e inversión en conectividad, trabajo remoto y soluciones digitales para el cliente. En 48 horas ya estábamos toda la organización en teletrabajo para estar más unidos y más cerca que nunca. Es verdad que nosotros contamos con una inversión muy fuerte en tecnología que nos permite, con todo tipo de protecciones a través de una VPN privada, tener teletrabajando a todo el personal de las 52 oficinas y franquicias con sus escritorios remotos como si estuvieran en la oficina físicamente. Incluso el teléfono de cara al cliente sigue siendo el mismo”, explica.

“Dos días antes de la declaración del estado de alarma, en Albroksa decidimos pasar a teletrabajo, tanto en los servicios centrales de Cáceres, como en la mayor parte de nuestra red comercial, que consta de 85 delegaciones franquiciadas”, explica Francisco Alcántara, director general de de la correduría. “En un primer momento, percibes  satisfacción porque la empresa se adaptó muy rápidamente y con flexibilidad a las nuevas circunstancias pero, rápidamente, la ralentización brusca de la nueva producción pasó a ser el principal escollo a superar. Tenemos garantizados todos los procesos hacia la red comercial y hacia los clientes, y estamos enfocándonos hoy hacia la retención de la cartera y acelerando nuestra transformación digital,  implantando un nuevo gestor de oportunidades”, señala.

“Todos los miembros del staff de Cojebro contamos con un ordenador portátil (con los que trabajamos habitualmente) además de un teléfono móvil con llamadas y datos ilimitados, lo que nos permite encarar esta crisis sin ninguna preocupación en cuanto a medios se refiere”, apunta Diego Fernández, director gerente y responsable de la actividad de distribución de la asociación.

La adaptación al teletrabajo también se caracterizó por su rapidez en el caso de Cobertis; es más, lo implementaron una semana de antes de que fuese decretado el confinamiento: “Comenzamos enviando a casa a las personas de riesgo y padres/madres que lo necesitasen por logística familiar”, explica Anna De Quirós, socia directora de Cobertis.

De cara a sus clientes, “les enviamos un boletín extra explicándoles que haríamos teletrabajo en el mismo horario, teléfono y mail. También les recordamos que través de nuestra App podían realizar pagos seguros si lo deseaban. De forma paralela, cada gestor personal está llamando a todos sus clientes para preocuparse por su situación y prestarles nuestro apoyo”, explica De Quirós.

Ciberseguridad

Para facilitar y hacer posible el teletrabajo, “adicionalmente, utilizamos herramientas con conectividad total, como el Office 365, servicios de almacenamiento en la nube como One Drive y Own Cloud, sistema de intercomunicación entre nosotros con Microsoft Teams, además de licencias de escritorio remoto como anydesk. De esta manera, nos permite seguir trabajando sin bajar, en ningún momento, la calidad del servicio que prestamos. Todo contamos con los sistemas de protección adecuados en cuanto a actualizaciones del sistema operativo (parches incluidos) antivirus y firewalls, así que en principio estamos bien protegidos, en la medida de nuestras posibilidades”, asegura Diego Fernández.

“En nuestro grupo ya veníamos utilizando hace mucho tiempo las herramientas habituales en teletrabajo, tales como videoconferencias de grupos y digitalización de muchas tareas”, indica Esteban Cembellín, CEO de Recoletos Consultores. “Asimismo, disponemos -y de hecho comercializamos- una plataforma de servicios básicos de ciberseguridad, que ahora es más necesaria que nunca. Esta situación nos está sirviendo para comprobar la cohesión y disposición del equipo de trabajo”, remarca.

“Nuestra organización sufrió varios ataques cibernéticos pequeños, de forma reiterada, hace ya varios años, por lo que optamos por incorporar Microsoft Office 365 en todos los puestos, lo que nos ha permitido adaptarnos a un entorno de trabajo colaborativo y donde la distancia (teletrabajo), no es un problema”, narra Juan David Ruiz, CEO de Ruiz Re. “Menos mal: sin saberlo, nos estábamos preparando para que no se notase en el servicio al cliente una crisis tan grande como a la que nos enfrentamos. Pero experiencias como la organización de los equipos ante los terremotos de 2011, y luego las inundaciones tan graves de 2012, seguro que nos han ayudado también a sobrellevar de forma rápida y eficaz esta situación”, reflexiona. “Hemos realizado un plan de contingencias con unos servicios mínimos en la Central de Lorca, y con dos ‘retenes’ diferentes para salvar hasta dos posibles cuarentenas del personal de guardia. En las sucursales de atención directa a clientes de las poblaciones cercanas, como Águilas, Caravaca y Puerto Lumbreras, también el servicio mínimo de una persona para poder atender necesidades y emergencias de los clientes”, expone.

Pablo Latorre, director comercial y de Marketing de UM Seguros, aporta el punto de vista de las compañías. “Afortunadamente, nuestra relación operativa con el canal corredor estaba ya muy automatizada y el negocio que pervive no se ha visto influenciado. Echamos de menos la relación estrecha, cara a cara, que tenemos con ellos. A través de las videoconferencias y telefónicamente mantenemos el contacto y los aspectos fundamentales de negocio se mantienen, pero indudablemente no es igual”, reconoce.

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