asistencia_3_miercoles12julio2017

Cambio de paradigma tecnológico en Asistencia en carretera

El el primer semestre del año, las matriculaciones de vehículos híbridos y eléctricos han rozado las 30 000 unidades, lo que supone un incremento del 84,3% con respecto al mismo periodo de 2016 y sitúa la tasa de este tipo de vehículos en el 3,8% sobre el total del mercado, según datos de ANFAC. Solo en junio, se registraron 6 373 matriculaciones de vehículos eléctricos e híbridos, lo que representa un repunte interanual del 109,1%. Esta es solo una muestra de la revolución tecnológica que está afectando al sector de la automoción, con innovaciones como los vehículos conectados o los coches autónomos, que si bien, como sucede con los vehículos eléctricos, aún representan un porcentaje muy discreto del conjunto del parque automovilístico, su crecimiento es robusto.

“Por supuesto que estas mejoras tecnológicas tendrán incidencia (y mucha) en la asistencia, ya que van a permitir anticipar situaciones tales como una posible avería e incluso hacer que salte un aviso ante un frenazo brusco o un golpe, de forma que la compañía de asistencia podrá reaccionar con mayor rapidez en estos casos”, señala Germán Cuevas Pérez, subdirector de Desarrollo de Negocio de TIREA. “Sin olvidar por supuesto que los avances tecnológicos (telemática, IoT, coche autónomo,…) van a exigir un esfuerzo importante tanto para las aseguradoras como para las compañías de asistencia”, añade. “En este último caso, por ejemplo, cada vez más veremos a empresas de otros sectores ‘invadiendo’ el lugar que ahora tienen las compañías de asistencia. El reto está por tanto en encontrar cómo dar valor al cliente, al asegurado”, considera.

App y plataformas

Mireia Arenas, directora de Asistencia en Viaje y Vehículo de Sustitución de ARAG, por su parte, cree que “afectarán a la siniestralidad en un sentido positivo, gracias a que el conductor tendrá más información sobre mejores rutas, sobre el tráfico, y sobre su propio uso del vehículo”. En paralelo, sin embargo, “la siniestralidad por avería se mantendrá si no se realiza un adecuado mantenimiento de los vehículos”.

En lo que respecta a la prestación de la asistencia, “el desarrollo de la tecnología tiene un  impacto positivo evidente y ya se ha hecho realidad”. En este sentido, recuerda que “la app de vehículos de ARAG permite geoposicionar directamente el vehículo, lo que facilita localizar al asegurado en un tiempo récord  y con mayor diligencia”.

En la misma línea, Eduardo Rodríguez, director Comercial y de Marketing de Asitur, opina que “las nuevas tecnologías aplicadas al mundo del seguro van a ser un aliado fundamental para las empresas de asistencia y darán lugar a que surjan  nuevos modelos de negocio en los cuales irá perdiendo peso la asistencia al siniestro en favor de una mayor prevención y una respuesta más rápida”. En este sentido, explica, Asitur está trabajando en “un proyecto piloto en el que el vehículo se conecta directamente con nuestra plataforma de viaje”. A su juicio, “este modelo de ‘coche conectado’ presenta innumerables ventajas, entre ellas: un incremento de la fidelización de los asegurados debido a la mejor calidad del servicio prestado (al poder anticiparte al siniestro o al darle una solución de una manera remota y al instante), un mayor direccionamiento a los talleres concertados y una mayor efectividad y reparaciones in situ”, enumera.

¿Siniestralidad cero?

“La ventana del conocimiento de cómo conducimos se ha abierto gracias a estas nuevas tecnologías y esto nos hace sin duda reflexionar y corregir nuestros hábitos negativos de conducción”, añade Nadia Domínguez, directora Comercial de Automoción de Europ Assistance España, quien cree que “los nuevos dispositivos que miden desde un excesivo uso del vehículo en distancias cortas hasta los giros bruscos o desaceleraciones repentinas, nos hacen a todos concienciarnos de cómo influye negativamente nuestras costumbres al volante y sin duda esto influye en uso responsable del vehículo , lo que afecta directamente a las aseguradoras, pero también a las compañías de asistencia”.

Desde RACE, apuntan que “sin lugar a dudas, el IoT está revolucionando ya el sector de la seguridad vial y la siniestralidad”, por lo que creen que ello “no será el futuro, es el presente y la tendencia es que en un plazo de 20 años la siniestralidad sea cero, gracias a los avances tecnológicos incorporados al transporte”.

La entidad vaticina que “en breve veremos vehículos que estarán conectados con las infraestructuras y nos advertirán del estado y temperatura de la vía, con los centros de control de tráfico y nos avisarán del estado del tráfico y al mismo tiempo con las estaciones de meteorología para conocer el estado de la climatología”. Del mismo modo, “el coche conectado será capaz de realizar un chequeo psicofisiológico del estado del conductor antes y durante la conducción, llegando chequear el nivel de cansancio, fatiga o estrés del conductor y evitando de esta manera el riesgo de accidente”.