La Asistencia en el Hogar evoluciona a medida que avanza el hogar conectado

La Asistencia en el Hogar evoluciona a medida que avanza el hogar conectado

El Internet de las Cosas permite que cada vez tengamos más dispositivos conectados entre sí, avanzando hacia el hogar inteligente. Ello obliga al ramo de Asistencia en el Hogar a una adaptación tecnológica permanente.

Para finales de este año, habrá 20 millones de hogares conectados en todo el mundo, de acuerdo con datos de Juniper Research. Solo en Europa, se espera que para entonces el 13% de las casas ya sea inteligente. Según las últimas previsiones de Deloitte, el número de dispositivos conectados en los hogares llegará a más de 26.000 millones en 2020. Actualmente, existen más de 150 plataformas de Internet de las cosas (IoT) que conectan una gran multitud de dispositivos entre sí. “Los sistemas domóticos –aquellos capaces de automatizar la vivienda- son cada vez más populares, ya que permiten un aumento de la comodidad y ahorro de energía a través de la gestión inteligente y proporcionando, a su vez, una mayor seguridad en el hogar”, según la consultora. En este contexto, “tanto los gigantes tecnológicos como las empresas de telecomunicaciones, las eléctricas y hasta los fabricantes de electrodomésticos han empezado a moverse para desarrollar sus propios sistemas”.

En este punto destacan las plataformas de las grandes tecnológicas, como Google Home, basada en el Asistente de Google, compatible con más de 5.000 dispositivos diferentes y al que ya hay conectados más de 1.000 millones de dispositivos en el mundo. Amazon compite en este rubro con Alexa, que ya está presente en más de 100 millones de hogares. Apple hace lo propio con Homekit, que permite controlar un sinfín de dispositivos desde el iPhone a través de órdenes de voz a Siri.

Tecnología incipiente

El reto de hoy está en conseguir ofrecer al cliente la total conexión de su casa”, ya que, “aunque la presencia de plataformas es elevada, los diversos productos no son capaces de trabajar de forma coordinada, lo que hace que la experiencia de usuario sea muy limitada”. Es decir, no cabe duda de que el hogar conectado será una realidad en el futuro, y aunque avanza a marchas forzadas, todavía es incipiente su implementación, al menos en nuestro país. Según un estudio del Instituto de la Economía Digital de ESIC Business & Marketing School (ICEMD) y Coolhunting Group, el 60% del consumo mundial del hogar inteligente se concentra en América del Norte, y se prevé que siga así hasta el 2021. En Europa, el Reino Unido está a la vanguardia de esta tecnología, mientras que  en países como España su implementación está siendo más lenta.

Para Ricardo Gomar, director comercial de Iris Assistance, “es necesario que se den varios factores para poder evolucionar en la generalización del hogar conectado. Entre ellos, consideramos clave el desarrollo de 5G y la racionalización de los precios en los sistemas de IoT, para que estos modelos pasen de ser solo exclusivos de una parte de la población a poder llegar a muchos más clientes”.

De la cafetera conectada al baño inteligente

Actualmente, esta tecnología da sus primeros pasos con conexiones entre dispositivos, como “la cafetera conectada que nos prepara el café cuando detecta que nos levantamos; camas que se hacen solas o que nos ayudan a mejorar nuestra calidad del sueño; estores, toldos, persianas y sistema de riego que detectan el clima y actúan en consecuencia; espejos o cámaras que nos ayudan en nuestra forma de vestir; neveras que realizan pedidos, nos avisan de productos caducados o tienen cámaras para ver su interior; ropa conectada que nos permite gestionar nuestro smartphone o medir nuestras constantes vitales; alarmas que detectan los rostros de los dueños o incluso incluidos en Robots de limpieza, y un baño inteligente que vigilaría el estado de nuestra salud, por medio de cámaras, análisis de heces o ultrasonidos”, según Deloitte.

Hay una tendencia clara a que los electrodomésticos interactúen entre ellos conectándose a la vida del usuario a través de los datos que estos les proporcionan, creando bases de datos que aportarán un análisis de uso de consumo de energía y en consecuencia mejorar la eficiencia energética o anticipar posibles fallos de funcionamiento. Los dispositivos domésticos inteligentes pueden apagar las luces, cerrar la puerta, conectar la alarma, desbloquear o activarse por reconocimiento facial o por voz. La voz será el avance revolucionario que realmente permita que estas tecnologías se vuelvan algo normal”, destaca el estudio del ICEMD.

Asimismo, “cada día las empresas se interesan más por el bienestar dentro del hogar y la salud digital, con soluciones innovadoras para diagnosticar, controlar y tratar enfermedades, avances en la prestación de servicios de salud y estilos de vida más inteligentes. Algunos dispositivos pueden rastrear una gran cantidad de datos como los efectos del ruido ambiental, la luz y la temperatura, la luz ultravioleta, el dióxido de carbono, la presión barométrica, la temperatura de la luz y los compuestos orgánicos volátiles. Desde despertadores inteligentes, hasta un robot de sueño, rastreadores de ejercicios, básculas, camas inteligentes y dispositivos de aromaterapia”, señala el estudio.

¿Hacia dónde va el hogar conectado?

Según el informe de ICEMD, “la seguridad y privacidad se convertirá en una preocupación fundamental de la industria”. La mitad de los consumidores está preocupado por la seguridad en el hogar, lo que convierte en una necesidad la vigilancia y los dispositivos del control del hogar. “Las últimas soluciones de ciberseguridad podrán reconocer actividades y sonidos inusuales, alertar al usuario y actuar para evitar infracciones de seguridad”, señala. Esto puede abrir interesantes oportunidades para el seguro.

Por otro lado, “será la calidad del servicio lo que aporte valor al consumidor dándole las herramientas y soluciones adecuadas en el momento que lo necesite. También es importante conectar los servicios para garantizar que todos, desde el personal del centro de contacto hasta los técnicos, puedan colaborar de forma remota para solucionar problemas. Un cliente inteligente e informado puede resolver muchos problemas por sí mismo”. Ello es muy importante para el ramo de Asistencia en el Hogar.

La apuesta tecnológica

En este punto, parece que la inversión tecnológica se sitúa como una de las principales prioridades del ramo de la Asistencia en el Hogar. Para Ricardo Gomar, “es un reto fundamental. Las empresas que no integren en sus procesos las nuevas tecnologías, perderán una ventaja competitiva fundamental y correrán el riesgo de quedar fuera del mercado.  Es necesario que la  asistencia se adapte a las nuevas necesidades tanto de las aseguradoras, como de los clientes de estas. Esta adaptación tendrá que basarse en la tecnología”, remacha.

“Efectivamente, la tecnología es la apuesta segura”, coincide Borja Díaz, CEO España de Multiasistencia.El proceso de digitalización en el ámbito asegurador y nuestra capacidad de adaptarnos en torno a la tecnología y a la innovación dependerá de la capacidad de la planificación que tengamos las empresas de formar a las personas en los nuevos puestos, competencias y formas de organizar el trabajo y de nuestra capacidad de atraer a talentos digitales. Los perfiles que tengan una formación en análisis de datos, recopilación y uso, van a ser de gran valor, ya que, las herramientas digitales del futuro – aunque algunas ya presentes– como la IA, el IoT o el Blockchain, que están basadas en los datos, van a ser esenciales en nuestro trabajo en el futuro ya que, especialmente en el sector de asistencia en el hogar nos permitirá hacer una previsión de cómo afrontar otras crisis similares y cómo pasar a ser proactivos”, destaca.

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