Asistencia en carretera, ¿preparada para el coche eléctrico?

Asistencia en carretera, ¿preparada para el coche eléctrico?

El auge de las matriculaciones de coches eléctricos e híbridos, truncado por la Covid-19, recibe el espaldarazo plan de ayudas del Gobierno para la compra de vehículos no contaminantes. Los servicios de Asistencia se preparan para su generalización a medio plazo.

El pasado mes de febrero, en vísperas del estallido de la pandemia que lo ha trastocado todo, las matriculaciones de vehículos eléctricos batían su enésimo récord con 3.286 unidades vendidas, según datos del Observatorio del Vehículo Eléctrico y Movilidad Sostenible de la Universidad Pontificia Comillas. Era el clímax de un fulgurante y continuado ascenso que se ha prolongado a lo largo de una década desde la irrupción de este tipo de vehículos en el mercado automovilístico español en 2011, cuando se matricularon 568 turismos eléctricos. Después del pico de febrero y en pleno confinamiento, las ventas cayeron en marzo y se desplomaron en abril hasta situarse en 433, la cifra más baja de la serie histórica. Afortunadamente en mayo, con 2.208, se recuperaba una parte importante del terreno perdido, aunque se volvía a retroceder ligeramente en junio, con 2.004.

Objetivo 2050

Sea como sea, a 1 de mayo de 2020, el parque de automóviles eléctricos en España asciende a 43.199 turismos, 20.717 motocicletas, 16.817 ciclomotores, 5.391 furgonetas, 2.389 camiones y 426 autobuses. En cuanto al número de estaciones de recarga que hay en España, un dato clave para la generalización de este tipo de vehículos, se sitúa actualmente en 5.818, frente a las 5.503 registradas al cierre de 2019. Para hacernos una idea del ritmo de crecimiento del parque eléctrico en nuestro país, en 2019 se matricularon un total de 10.380 turismos eléctricos puros (BEV) y 7.482 turismos híbridos enchufables (PHEV). España se ha fijado para el año 2040, junto al compromiso de tener habilitado un punto de recarga cada 100 km, la meta de la prohibición de las matriculaciones de vehículos de gasolina, diésel e incluso híbridos, y en 2050 se prevé la ilegalización de su circulación, de forma que todo el parque automovilístico sea plenamente eléctrico.

Así las cosas, a pesar de su espectacular ritmo de crecimiento, no parece que el vehículo eléctrico vaya a generalizarse a corto plazo. Mireia Arenas, directora de Asistencia en Viaje y Vehículo de Sustitución de ARAG, hace notar que “actualmente el volumen de ventas de este tipo de vehículos es muy bajo. La gran dificultad es tener la seguridad de recarga y esto sólo es posible si se dispone de un cargador particular, ya que no se puede correr el riesgo de ir a un poste público y que esté ocupado. Una de las principales diferencias frente a los vehículos de gasolina es el tiempo que requiere la recarga, lo que hace que este tipo de asistencias sean más largas”, incide.

Plan Moves

De cara al cumplimiento de la hoja de ruta de España para eliminar los vehículos de gasolina y diésel en 30 años, en 2020 se debía profundizar en la implantación del coche eléctrico en España. Por supuesto, la Covid-19 lo ha trastocado todo, así que cualquier previsión para este año es estéril. En este contexto, y ante la caída de las ventas del sector automovilístico en general debido a la pandemia, el Gobierno ha anunciado un nuevo plan renove que privilegia con ayudas más cuantiosas a los vehículos menos contaminantes, entre los que por supuesto destaca el coche eléctrico. El denominado Plan Moves 2020 establece una ayuda de 5.500 euros por la compra de un vehículo eléctrico nuevo o matriculado en 2020, siempre que al mismo tiempo se achatarre un coche de más de 10 años de antigüedad, o de 4.000 euros si no se da de baja ningún automóvil antiguo. A ello hay que sumar 1.000 euros más por coche eléctrico matriculado que deberán aportar los fabricantes.

Esta por ver qué efecto tienen estas ayudas en medio de la actual incertidumbre sanitaria y económica. Mientras tanto, el sector asegurador, y especialmente el ámbito de la Asistencia, se adapta a la proliferación de coches eléctricos en las carreteras españolas, todo un reto tecnológico y logístico.

Tecnología y formación

Mireia Arenas destaca que “los pocos vehículos de asistencia para eléctricos tienen una eficacia ciertamente limitada en la reparación in situ: debido a las exigencias del vehículo eléctrico en tiempo de recarga y en kilómetros disponibles. Es aconsejable dedicarle el tiempo óptimo necesario de recarga. Por suerte nosotros contamos con especialistas que no dejan de analizar el mercado para ofrecernos un servicio con un rendimiento razonable”, asegura.

“Sin duda se nos plantean nuevos retos que ya hemos empezado a afrontar/abordar, y me gustaría enfocarlo en dos aspectos”, observa Luis Muñoz Fernández, director comercial de RACE. En primer lugar, destaca el “componente formativo. Especialmente en materia de seguridad, a pesar de que los vehículos híbridos/eléctricos van equipados con decenas de sistemas de seguridad en caso de avería o accidente, su arquitectura y diseño hacen de ellos un vehículo diferente, especialmente por la batería motriz de alta tensión con la que van equipados. Para tal efecto hemos aunado esfuerzos y diseñado desde el Área de Reparación e Innovación Mecánica de RACEAsistencia un curso online, adecuado a cubrir las necesidades de la red de proveedores en esta materia, aportando desde el mismo pinceladas adecuadas de las posibles situaciones que puedan derivarse de la movilidad eléctrica. Por otro lado, estamos trabajando, junto con otros clubes europeos dentro del ámbito de ARC y su Comité de Innovación y Tecnología, en la estandarización de conocimientos en materia de movilidad eléctrica”, destaca. “Nuestra especial relación con los fabricantes de automoción nos lleva a estar en contacto técnico permanente para poder actualizar conocimientos y proceder a la ejecución de procesos relacionados con la movilidad eléctrica, garantizando el mejor servicio posible con nuestra red de proveedores”, asegura.

Por otro lado, “dentro de los cambios que supone el hecho de enfrentarse a nuevos modelos de movilidad está el hecho de adecuar el material técnico de la flota, así como las instalaciones a las necesidades de los clientes. Para tal efecto, la seguridad es uno de los aspectos más importantes, con herramientas específicas para trabajos de alta tensión; material de protección personal; balizas, cintas y carteles de señalización y separación, y zonas especiales y seguras habilitadas de depósito y custodia. También es importante indicar que para cubrir la falta de carga en la batería motriz, en caso de que el cliente la agote, hemos introducido desde hace dos años en nuestro servicio premium una unidad móvil autónoma e independiente, que sin estar basada en ningún combustible fósil y alimentándose de la propia inercia, es capaz de dotar al vehículo eléctrico receptor de 1 km de autonomía con cada minuto de carga”, detalla.

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