Se buscan profesionales para las reparaciones del hogar

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on linkedin
El repunte de la construcción provoca dificultades a la hora de contratar a profesional cualificado en las diferentes reparaciones del hogar, aunque el seguro vela por que los servicios de Asistencia respondan a las necesidades de sus clientes.

Las aseguradoras pagan cada año 1.300 millones de euros a los profesionales de las reparaciones del hogar, según el informe ‘¿Podrían venir hoy? Los reparadores del seguro del Hogar‘, elaborado por Estamos Seguros (Unespa). Este desembolso equivale al mantenimiento de 59.000 puestos de trabajo inducidos. Por gremios, destacan los pagos a fontaneros (216,5 millones), albañiles (170,1 millones), otros gremios (148,5 millones) y carpinteros (142,5 millones).

Plazos de reparación

Según el estudio, los profesionales que intervienen más habitualmente cuando alguien da parte al seguro por una avería en el hogar son los fontaneros (24,9%), los cristaleros (15,5%), los albañiles (14,9%) y los reparadores de electrodomésticos (10,2%). Estos cuatro supuestos abarcan juntos dos de cada tres atenciones que realiza el seguro. “En algunas ocasiones, no obstante, es necesaria la colaboración de varios reparadores”, señala el informe, que destaca las acciones combinadas de fontaneros y pintores (4,2% de los servicios); albañil, fontanero y pintor (4%), y albañil más pintor (2,2%).

En cuanto a los plazos de la reparación, de media, una avería eléctrica se resuelve en 5 días, al igual que una intervención del cerrajero. La reparación de electrodomésticos y la del fontanero alcanzan los seis días, mientras que las intervenciones de albañiles y pintores rondan las dos semanas. Las actuaciones del carpintero se van a 19 días de media, y las del parquetista llegan a los 23 días. La categoría ‘multigremio’, que conlleva la participación de varios profesionales de distinto perfil, es la que implica un plazo de reparación más dilatado, de hasta 28 días, reza el estudio.

Faltan profesionales

En este punto, en el ramo se ha percibido una escasez de profesionales cualificados para llevar a cabo las diferentes reparaciones del hogar debido a la reactivación del sector de la construcción después de la crisis. “Después del estallido de la burbuja inmobiliaria de hace unos años muchos de los profesionales que trabajaban en la construcción reorientaron su actividad hacia otros sectores o bien se prejubilaron”, narra Eduardo Rodríguez, director Comercial y de Marketing de Asitur. “Si a esto le añadimos que la inmigración es mucho menor que hace unos años se entiende por qué en estos momentos resulta más complicado que antes contratar a buenos profesionales con experiencia. Es difícil, y a futuro lo será más, encontrar profesionales en los gremios habituales de fontanería y albañilería”, reconoce. “Las empresas de asistencia tenemos sí o sí que adoptar un papel formador de estos gremios si a futuro queremos  contar con buenos fontaneros y albañiles, principalmente”, sentencia.

Borja Díaz, CEO de Multiasistencia, admite que “de un tiempo a esta parte es más complicado captar y reclutar profesionales para las redes de asistencia, porque el fuerte crecimiento de la construcción ha reducido la oferta de mano de obra”. Sea como sea, pone en valor que “muchos profesionales ven en el sector asegurador una fórmula muy estable para mantener sus recursos y para consolidar sus pequeñas empresas frente a la construcción, donde muchos de ellos sufrieron pérdidas importantes en la última crisis”.

“Seguimos trabajando en la incorporación de profesionales de manera satisfactoria, si bien es cierto, que el repunte en el sector de la construcción hace que nos encontremos con mayores dificultades”, admiten en la misma línea desde Iris Assistance.

Condiciones meteorológicas

Por otro lado, Eduardo Rodríguez, director Comercial y de Marketing de Asitur, añade que a ello se suma  que el año 2018 fue un año complicado debido a las condiciones meteorológicas adversas que se sufrieron durante la primera mitad y los últimos meses del año”. Según el análisis de Asitur Focus, el observatorio de siniestros de Asitur, las intensas lluvias que caracterizaron 2018 (con la primavera más lluviosa de los últimos 53 años, el agosto con más tormentas de este siglo y un otoño marcado por las inundaciones y la gota fría) fueron responsables en gran medida del crecimiento del 16% en el número de servicios gestionados en el ramo de Hogar que registró la entidad. Según la entidad, los fenómenos atmosféricos hicieron que la tipología de siniestros que más creció el año pasado fuera la de daños extensivos, con un incremento del 21,2%, seguida de la de daños eléctricos, que tuvieron un aumento del 17,8%. En el caso de los daños por agua, que suponen la mitad de los siniestros del ramo, el incremento fue del 11%. “Es cierto que cuando se concentran las tormentas y precipitaciones en un área geográfica concreta puede llegarse a una situación de colapso en las redes de peritos y reparadores, con el consiguiente retraso en la resolución del siniestro. Esto afecta a la calidad percibida por los asegurados y es lo que, en mayor medida, se dio el año pasado”, observa.