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Eléctrica, conectada y autónoma: así es la Asistencia en carretera del futuro

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Las compañías adaptan sus servicios de Asistencia en carretera a la proliferación de nuevos coches eléctricos e híbridos, además de a la irrupción gradual de los vehículos conectados y autónomos.

En los últimos años, la movilidad está experimentando toda una revolución con la progresiva generalización, entre otras cosas, de nuevas tecnologías, como los vehículos eléctricos o autónomos.  Según los últimos datos disponibles, el pasado mes de abril se matricularon 1.410 vehículos eléctricos en España, lo que supone un incremento interanual del 62%. En el acumulado del año, el número de vehículos de este tipo matriculados asciende a 6.329, lo que representa un aumento del 80% con respecto al mismo periodo de 2018. Por tipo de vehículo, los híbridos enchufables vendidos en abril ascendieron a 663, frente a 747 eléctricos puros. En el acumulado de 2019, el 60% fue totalmente eléctrico, y el restante 40% correspondió a híbridos enchufables.

Obviamente, esta evolución supone todo un reto para el seguro y, en concreto, para el ámbito de la Asistencia en carretera, dada la proliferación de vehículos con particularidades y problemáticas diferenciadas. Hemos preguntado a profesionales expertos en el ramo cómo afrontan sus respectivas compañías esta evolución.

Convivencia de vehículos

Para Nadia Domínguez, directora Comercial de Automoción de Europ Assistance España, “adaptar las coberturas a cada tipo de vehículo es imprescindible. Las diferentes formas de combustión de los coches o sus propias características hacen necesario que el seguro se adapte a todas y cada una de sus particularidades”. En lo referente a los vehículos eléctricos, “garantizamos a nuestros clientes la reposición del cable de recarga en caso de avería, hurto o deterioro del mismo, un reparador 24h para la estación de recarga en su domicilio e incluso puede optar por un vehículo de sustitución de combustión tradicional para aquellos desplazamientos que requieran una mayor autonomía del vehículo”, explica. “También contamos con un nuevo seguro, donde ya no será necesario acudir al taller para poder sustituir la batería. En caso de que la batería del vehículo asegurado necesite ser sustituida, Europ Assistance envía un vehículo de asistencia mecánica para proceder al reemplazo de la misma in situ, ya sea de un vehículo de combustión tradicional o de uno eléctrico”, asegura.

“Llevamos ya tiempo trabajando en este escenario en el que, cada vez más, se producirá una convivencia de diferentes tipos de vehículos: los convencionales de combustión, los híbridos, los eléctricos puros y los vehículos autónomos”, explica Eduardo Rodríguez, director Comercial y de Marketing de Asitur. “Nuestra compañía ya está preparada para atender las nuevas tipologías de averías que traen consigo los coches eléctricos y somos conscientes del hecho de que las averías derivadas de componentes mecánicos será cada vez menor. Aunque para ello aún queda tiempo, es cierto que la venta de vehículos eléctricos crece a ritmo muy alto pero, hoy por hoy, su peso en el parque automovilístico español es todavía muy pequeño”, matiza.

Servicios técnicos especializados

“En AXA Partners llevamos tiempo trabajando en estas particularidades, de hecho en el caso de los coches eléctricos ofrecemos servicios técnicos especializados con primas similares a los de combustión”, subraya Carlos Perelló, Sales Manager Travel Insurance (Mobility) de AXA Assistance. “El mercado de los vehículos eléctricos evoluciona de manera lenta pero positiva”, señala, recordando que “según datos de la consultora independiente IHS Inc, actualmente sólo uno de cada 100 coches que se venden en el mundo es eléctrico, aunque las ventas de unidades de coches eléctricos crecieron un 51,5% en 2016 y un 82,7% en 2017. Además, desde la compañía nos estamos esforzando no sólo en afrontar esa nueva asistencia, sino también en adelantarnos y ofrecer otros servicios asociados a la persona que utiliza vehículos con características especiales que añaden valor a nuestra propuesta. El ejemplo más sencillo es la incorporación desde hace años de especialistas en estas tecnologías a nuestra red”, incide.

“El de los eléctricos es uno de los aspectos en los que RACE Asistencia está trabajando con mayor solidez, no solamente a nivel nacional sino fuera de nuestras fronteras”, asegura Luis Muñoz, director Comercial de RACE. “En la actualidad disponemos de unidades de recarga móviles capaces de donar electricidad de manera eficiente”. En este punto, “uno de los aspectos de mayor preocupación es la formación de nuestra red de proveedores. Para tal efecto hemos creado un curso tutorial gratuito de sensibilización y modo de actuar con coches eléctricos”, explica. “Estamos implicados en el proceso de conseguir una certificación europea de todos los grandes clubes de asistencia, donde mediante una etiqueta en el vehículo de asistencia podremos constatar que el mecánico de ese medio está preparado para poder asistir con total garantía al vehículo eléctrico implicado”, añade.

Conectados y autónomos

En cuanto al vehículo conectado, “se ha orientado más a la seguridad y menos a los servicios añadidos”, opina Eduardo Rodríguez, de Asistur, quien explica que su compañía ha incorporado “desde dispositivos tipo OBD hasta el acceso a alguna de las plataformas que tienen los fabricantes de automóviles para realizar labores de asistencia técnica a sus clientes. Hasta llegar a una conducción totalmente autónoma que elimine la figura del conductor, el coche autónomo pasará por distintas fases intermedias y las compañías de asistencia deberemos adaptar nuestro negocio a la realidad cambiante que se nos vaya presentando”, remacha.

“A pesar de que los coches autónomos reducirán de forma considerable la siniestralidad y supondrá una conducción mucho más eficiente en emisiones contaminantes y seguras para los usuarios, aparecerán nuevas problemáticas a las que enfrentarnos como compañía de asistencia”, vaticina en este punto Nadia Domínguez, de Europ Assistance España.

“Es cierto: los vehículos autónomos cada vez tienen mayor grado de independencia de conducción, pero su implantación a gran escala está sometida a cambios del entorno (aseguradoras, administraciones, gobiernos, etc.)”, hace notar Luis Muñoz desde RACE. “Estamos muy pendientes de todos y cada uno de los cambios que puedan suceder, siendo parte activa en comités y grupos de trabajo para poder estar al día y actuar en caso de que fuese necesario”, asegura.