OPINIÓN

¿Es el Big Data un factor diferencial en el sector asegurador?

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Se ha hablado mucho del Big Data durante los últimos años como una tecnología innovadora y disruptiva, pero la realidad es que ya está implantada y, de hecho, es considerada como “el combustible del futuro”. Hablamos de una moneda intangible de incalculable valor que, junto con las metodologías que explotan esta nueva información disponible y tratable, ofrece una serie de beneficios en multitud de sectores, siendo los ganadores los servicios financieros, la automoción, el comercio y el asegurador.

Es un hecho que esta innovadora tecnología ha llegado para quedarse, pero ¿cuál es su verdadera aplicación en el sector asegurador? La respuesta es muy sencilla y es que, en un sector que tradicionalmente ha centrado su innovación en la automatización de procesos no críticos para el negocio, el Big Data tiene mucho que ofrecer.

La vasta cantidad de información de la que disponemos y la aparición de los sistemas inteligentes permite a las aseguradoras contar con modelos que permitan mejorar la rentabilidad y reducir la siniestralidad de las empresas del sector. Así, la simple aplicación de modelos predictivos, que se nutren del data, ofrecen una notable ventaja competitiva al permitir adaptar las primas de antemano, mejorar la experiencia del cliente, reducir el fraude o crear nuevas fuentes de ingresos.

Los estudios de Experian demuestran que la aplicación de modelos predictivos, basados en la combinación de información facilitada por las aseguradoras y de aquella de la que dispone la compañía, permiten crear un retrato robot del cliente para las compañías aseguradoras. Esto permite conocer a aquellos que presentan un menor o mayor índice de siniestralidad y que suponen menores o mayores costes para las compañías, tal y como se refleja en el III Estudio sobre Siniestralidad, Morosidad y Comportamiento de Pago en el sector asegurador.

Los datos de los que disponen las empresas deben emplearse como un elemento complementario para combinarlo con los múltiples que existen en el mundo interconectado en el que vivimos. Esta cantidad de información, unida con el conocimiento de especialistas en analítica avanzada nos permite obtener predicciones con un grado de detalle inimaginable; lo que mejora la toma de decisiones en todas las fases del ciclo de vida del cliente.

Así, la creación de modelos cada vez más dinámicos con información no explotada hasta el momento, que puedan apoyarse en tecnologías de machine learning o Inteligencia Artificial, permiten ofrecer servicios y productos individualizados, tanto en el momento de la solicitud del seguro, como en la renovación o incluso a la hora de prevenir el fraude.

Es evidente que los beneficios de los cambios provocados por la explotación analítica de toda la información disponible abarcan un espectro mucho más amplio en los procesos de las empresas, siendo un elemento generador de crecimiento y eficiencia en un entorno cada vez más competitivo. La experiencia de cliente es el principal diferenciador en el entorno actual, y constituye un verdadero motor de la fidelidad de usuario, especialmente en sectores tan dinámicos como es el de los seguros.

No obstante, hay mucho camino por recorrer, compañías del sector asegurador (y de muchos otros) no han comenzado a sacar el máximo rendimiento de los datos con los que cuentan y se han visto lastradas por sistemas legacy o procesos obsoletos. Está claro que deben acelerar el paso para no quedarse atrás en el mundo hipertecnológico en el que desarrollan su actividad.