RC_2_02102018

El seguro se adapta a los ciberriesgos con nuevos productos y coberturas

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on linkedin

El repunte de los ciberdelitos ha incrementado sensiblemente la demanda de productos aseguradores que protejan a empresas y particulares de este tipo de riesgos. El sector asegurador desarrolla nuevas soluciones para dar cobertura a sus clientes.

El 30% de las empresas españolas tiene previsto contratar un seguro de ciberriesgos en 2018, según el Informe internacional Hiscox Cyber Readiness Report 2018, que analiza en profundidad el nivel de ciberpreparación de grandes y pequeñas corporaciones. Según el estudio, España es el país con mayor porcentaje de previsión de contratación de este tipo de seguros de los cinco países analizados, frente 26% de Holanda y el 25% de Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania.  

Para las empresas españolas, el papel de las aseguradoras especializadas en ciberseguridad va más allá de ofrecer una cobertura económica ante un posible ataque, algo que señala el 34% de los encuestados. El motivo principal por el que las compañías contratan este tipo de pólizas, es sobre, todo, por su experiencia en este ámbito, indicado por el 35%, ofreciendo unos conocimientos adicionales que la compañía no dispone.

“El mercado asegurador necesita adaptarse para dar respuesta a estos riesgos emergentes cuya frecuencia aumenta de forma preocupante”, opina María Borrego-España Heredia, directora de Responsabilidad Civil Profesional en Europa de QBE. “El uso de tecnología es un hecho ya en todos los ámbitos profesionales y por lo tanto existe un riesgo cibernético inherente al ejercicio de cualquier actividad profesional que no podemos obviar y al que hay que dar cobertura”.

RC y productos específicos

Y es que la proliferación de los ciberdelitos está transformando, entre otros, los seguros de RC, y no son pocas las compañía que han lanzado productos específicos en este ámbito o ha incorporado servicios a productos ya existentes. “Se trabaja en ambas líneas, ofreciendo tanto pólizas de ciberriesgo muy sofisticadas como coberturas que no están tan completas en otras pólizas tradicionales”, explica en este punto Roberto Felipe, suscriptor senior de Responsabilidad Civil Profesional de la sucursal en España de AIG Europe. “Los delitos cibernéticos, como la suplantación de proveedores, fraude al CEO o transferencia de fondos, son nuevos vectores de ataque cada vez más sofisticados que requieren de mayor inversión en detección y control por parte de la sociedad. Además de cubrir estos riesgos, ayudamos a las sociedades a combatirlos con servicios y alertas de seguridad en base a las mejores prácticas del mercado”, destaca.

En opinión de Gonzalo Mateos Fernández-Maquieira, financial lines & claims manager de Iberian Insurance Group, el auge de los ciberriesgos “ha dado mayor protagonismo a la cobertura de protección de datos, dada la severidad de la normativa vinculada a los riesgos cibernéticos (Reglamento General de Protección de Datos y Real Decreto-Ley 5/2018, de 27 de Julio de medidas urgentes para la adaptación del Derecho español a la normativa UE en materia de protección de datos)”.

En pleno crecimiento

Nerea de la Fuente, directora de suscripción de Hiscox España, vaticina que “el seguro cibernético está desempeñado un papel fundamental dentro del ecosistema asegurador y experimentará un importante crecimiento en los próximos años. La demanda de seguros de este tipo está creciendo, pero hay un largo camino por recorrer hasta que las empresas, y sobre todo pymes y profesionales, vean el riesgo cibernético al mismo nivel que el riesgo de que sus oficinas se inunden o que un empleado se lesione en el trabajo”.

Félix Ferrer-Dalmau, director ejecutivo de la agencia de suscripción de Lloyd’s Crouco, indica que “es un ramo en pleno crecimiento y adaptación al mercado español. Las amenazas son las mismas esté donde esté ubicada tu empresa, pero la percepción del riesgo de la empresa española (pyme), es muy diferente del que tiene una pyme en Reino Unido, por ejemplo”, explica.

“Llevamos varios años en el mercado con un producto Cyber muy completo, pero ha sido en 2017 y en este año 2018 cuando está teniendo una mayor penetración en el mercado pyme. Hemos hecho un esfuerzo, adaptando nuestro producto a la pequeña y mediana empresa (menos exigencia de información, facilidad de contratación y ajuste de primas), manteniendo servicios y coberturas”, añade.

En la misma línea, Ángel Macho, director de Negocio de Berkley España, asegura que “el negocio del ciberriesgo es un tema que desde nuestra matriz se toma muy en serio y, por esa razón, han creado una unidad de negocio (Berkley Cyber Solutions) que se va a dedicar únicamente al desarrollo de este producto. Desde España, estamos trabajando conjuntamente con ellos para traer su know-how y experiencia a nuestro mercado, siendo esta una de las principales iniciativas para 2019”.

Un escenario cambiante

Por otro lado, la rápida evolución que se produce en los avances tecnológicos y, por tanto, también en los delitos de ese ámbito, supone un reto para el sector a la hora de mantener al día los seguros a ellos vinculados. “Cada día nuestro equipo de RC Profesional recibe solicitudes de empresas tecnológicas de una complejidad cada vez mayor y que por tanto nos exigen estar muy al día”, reconoce Ángel Macho, director de Negocio de Berkley España.

En este punto, Roberto Felipe pone el acento “es necesaria una revisión del condicionado por parte del corredor de seguros para verificar la efectividad de la póliza. Contar con amplias definiciones en relación con el entendimiento de un fallo de seguridad, fallo de sistemas, servicios en nube o sistema informático es vital a la hora de delimitar el alcance. Es deseable que la sociedad tenga un mapa de riesgos donde el suscriptor pueda identificar los activos y sus riesgos para proponer una protección adecuada”, aconseja.

“Las compañías estamos actualizando constantemente nuestros productos, coberturas y servicios para poder dar respuesta a nuevos riesgos”, asegura Félix Ferrer-Dalmau. “Por desgracia, vamos por detrás de los hackers o piratas informáticos, pero nuestro objetivo debe ser adaptar rápidamente el producto a las necesidades aseguradores del cliente”, admite.

“Las compañías deben asumir la labor de estar al tanto de cualquier novedad o riesgo que pudiera afectar a sus clientes, ofreciéndoles siempre la mejor propuesta de valor y la cobertura más completa y actualizada del mercado”, sentencia Nerea de la Fuente.

Nuevos riesgos

“Son riesgos nuevos difíciles de cuantificar y directamente relacionados con la puesta en marcha por las empresas de medidas de Compliance Penal”, subraya Gonzalo Mateos Fernández-Maquieira. “Además, lo anterior sucede en un escenario de profundos cambios regulatorios y de un significativo crecimiento de la frecuencia de siniestros. Así, la necesidad de aseguramiento se está produciendo de forma paralela a la evaluación de los impactos para las empresas (pérdida de datos, paralización de actividad, pérdida de competitividad). Esos impactos harán precisa una actualización de productos continua”, asegura.

Por su parte, Adrián Benito añade que, “sin dudarlo, es un reto muy importante, y no sólo por la rapidez en la que se muevan los ciberataques, sino que también supone un reto para las compañías a la hora de controlar el resultado técnico (control de cúmulo, vigilancia de riesgo, etcétera).”

“Las compañías aseguradoras trabajamos por adaptarnos a estos rápidos avances y mantenernos actualizados con dichas evoluciones para dar respuesta a las necesidades aseguradoras que surjan de ellas”, apunta María Borrego-España Heredia. “Para esto necesitamos entender los nuevos productos y servicios que nuestros clientes ofrecen, los riesgos cibernéticos asociados a estos servicios y el nivel de madurez de seguridad y tolerancia de riesgo de nuestros clientes. No es un reto sencillo”, reconoce.