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ARAG aporta las claves sobre cómo ser autónomo y cubrirse las espaldas

Por eso, ARAG considera “muy recomendable que se asesoren y sepan cómo actuar en estas situaciones y reclamar lo que es suyo”.

Según la entidad, “cada vez es más relevante el peso de los autónomos en la economía española. Y todo parece indicar que esta tendencia no va cambiar. Y es que, si bien es cierto que las cifras de paro han descendido hasta el 17,1 % de la población activa (datos de agosto de 2017), 2,2 puntos menos que en 2016, encontrar un trabajo bien remunerado por cuenta ajena continúa siendo difícil. Por ello, son muchas las personas que apuestan por el autoempleo, lo que les permite empezar a trabajar, facturar y, por qué no, dar forma a sus propios proyectos”.

La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) ha calificado 2017 como un “buen año para el empleo” y a los autónomos como “locomotora” del mismo, tras conocerse los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del pasado ejercicio. La federación valora positivamente que el número de autónomos empleadores aumentara en 62.800 personas a lo largo del año pasado, aunque reconoce que los autónomos sin asalariados descendieron en 99.500 personas, lo que arroja un saldo de 45.400 autónomos menos en 2017.

Ser autónomo y sus riesgos

ARAG indica que trabajar por cuenta propia tiene algunos inconvenientes. El más común y conocido es el de la contabilidad. Los trabajadores autónomos deben gestionarse ellos mismos las facturas y las declaraciones del IVA y el IRPF y esto los obliga, buena parte de los casos, a contratar a un gestor para no tener problemas legales. Pero las complicaciones no acaban aquí, ni mucho menos.

Los autónomos también están expuestos a eventualidades que pueden ponerlos en aprietos jurídicamente o incluso arriesgar su economía y la de su negocio. En este sentido, es recomendable que se asesoren y se cubran las espaldas con seguros a su medida, que les otorguen defensa jurídica delante de cualquier contratiempo.

Garantizar la viabilidad económica

Sin duda, el principal miedo de los autónomos es no cobrar las facturas emitidas, lo cual les puede comportar pérdidas económicas importantes. Además, pueden encontrarse con el agravante de tener que avanzar el pago del IVA en su declaración trimestral, aun no habiendo cobrado todavía la factura. Esta situación puede poner en riesgo la viabilidad económica del autónomo y la de su empresa, si la tiene.

Según Jordi Figuerola, responsable de desarrollo de productos de ARAG, “la compañía se hace cargo de todas las acciones judiciales y extrajudiciales que sean oportunas para reclamar las facturas impagadas u honorarios”. De esta manera, el asegurado puede llevar su actividad tranquilamente, sin correr riesgos innecesarios, asegura Figuerola.

En muchos casos, además, el trabajador no es consciente de los riesgos que corre hasta que no se encuentra con problemas. Es entonces, después del percance, -reconoce Figuerola- cuando el autónomo se da cuenta de su grado de vulnerabilidad y “en la mayoría de casos decide contratar un seguro o, si ya lo tiene, ampliar las garantías”.

¿Clientes insatisfechos?

Los trabajadores por cuenta propia también pueden verse en apuros por la demanda, denuncia o querella de un cliente insatisfecho. En estos casos, incluso a pesar de ir a juicio y que la sentencia establezca que el trabajo ha sido satisfactorio, el daño a la imagen ya está hecho. En esta situación, el producto de ARAG Negocios tiene una garantía que es la ‘reclamación a clientes por demandas, denuncias o querellas infundadas’. De la misma manera, concreta el responsable de desarrollo de productos de ARAG, si se tiene contratada una póliza con ARAG, “el asegurado lo tendrá más fácil, también, para hacer valer sus derechos ante la administración pública.” Además, Figuerola reconoce que los seguros “permiten a los autónomos escoger las coberturas que mejor se adapten a su negocio y sus necesidades”. Por ejemplo, pueden contratar la garantía de revisión y redacción de documentos y contratos, muy útil para este colectivo, añade.

La entidad concluye que “tener una póliza en vigor no tiene más que ventajas, aunque comporta -claro está- un coste añadido a los gastos que ya de por si soportan los autónomos. En este sentido, el responsable de desarrollo de productos de la aseguradora considera los seguros “una inversión, y no un gasto” ya que, con ellos, el trabajador por cuenta propia puede centrarse en su trabajo y en el día a día sin tener que romperse la cabeza más de lo necesario en temas jurídicos”.