Menos fallecidos en accidentes de tráfico en 2018 (pero el RACE pide “nuevas medidas urgentes”)

Editar noticia  Redacción

El primer balance de siniestralidad de 2018 desvela que 1.180 personas fallecieron en accidentes de tráfico, frente a los 1.198 fallecidos de 2017, lo que representa un descenso del -1,5%, según los datos que presentó hoy el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien resaltó que se trata de “la primera bajada tras dos años de ascensos y un estancamiento anterior”.

Por su parte, el RACE ve positiva la reducción en un 1,5% del número de fallecidos en carretera en 2018, pero considera que “aún queda mucho por hacer. La puesta en marcha de más medidas, como una mayor inversión en infraestructuras, impulsar las campañas de concienciación y mejorar la formación, podría reducir aún más el número de víctimas en las carreteras”.

Otra de las propuestas que realiza el Club de Automovilistas es aprobar un paquete de ayudas para renovar el parque automovilístico hacia uno más seguro y eficiente. Por último, desde el RACE se pide un Plan Nacional de Seguridad Vial con acciones a medio y largo plazo, que permita una reducción sostenible de la siniestralidad.

Pendiente de conocer la evolución de la siniestralidad en las ciudades, y con datos a 30 días, desde el RACE valoran “de forma positiva pero insuficiente la reducción de los muertos por accidentes de tráfico en vías interurbanas, ya que debemos trabajar de forma coordinada hacia objetivos mucho más ambiciosos, como los fijados por la ONU, y llevar al centro del debate político y social este grave problema, una vez probada la relación existente entre una mayor preocupación sobre el tema y la reducción en el número de accidentes”.

Para el RACE, “los datos ofrecidos hoy por la DGT demuestran que es posible seguir reduciendo la siniestralidad vial, aunque esta disminución sea más costosa y con resultados más ajustados. Junto a las medidas legislativas presentadas hace unos días, se debe trabajar en la mejora de las infraestructuras, como demuestra el último informe presentado por EuroRAP, informe en el que participa el RACE en el que se alerta de un riesgo elevado en más de 3.000 km de la RCE, lo que supone un 12,1% del total”.

Asimismo, creen “imprescindible un plan de incentivos para la modernización de un parque automovilístico que cuenta con más de 12 años de antigüedad y que, sumado en muchos casos a su falta de mantenimiento, se convierte también en otro factor de riesgo. La concienciación y las campañas de sensibilización sobre las distracciones –sobre todo el uso del móvil durante la conducción-, la velocidad inadecuada en las carreteras, alcohol y drogas, fatiga y somnolencia o el incumplimiento de las normas acercan el problema al usuario y ayudan a reducir la siniestralidad”.

También recuerdan que “la formación se ha convertido en un capítulo importante en la prevención, ya sea en la obtención de la licencia de conducir, en los cursos preventivos o en lo que respecta a la seguridad vial laboral, donde las empresas también deben asumir un papel esencial para reducir la siniestralidad, ya que el 70% de los desplazamientos son por trabajo”.

Algunas medidas que el RACE cree que deben ser implementadas de forma prioritaria:

  • Mayor prioridad política. Situar el problema de la seguridad vial entre los elementos principales de la agenda política nacional puede salvar vidas. Además, los Ayuntamientos, Comunidades Autónomas, Diputaciones, Cabildos… deberán tener entre sus objetivos y planes de actuación políticas concretas.
  • Incentivos para la renovación del parque automovilístico.
  • Elaboración de un mapa de ubicación de radares, de forma preventiva, conforme a los estudios de carreteras y su siniestralidad.
  • Fomentar la circulación por las vías de alta capacidad (autopistas y autovías), ya que son las más seguras, aumentar la inversión en carreteras secundarias, así como desarrollar un plan de infraestructuras separadas y protegidas en aquellas vías frecuentadas por usuarios vulnerables, sin que suponga un perjuicio para los automovilistas y motociclistas.
  • Desarrollar un plan de mejora de la formación vial de todos los usuarios, incluyendo un desarrollo específico para las empresas.
  • Intensificar las campañas de concienciación en prevención de accidentes, dirigida a todos los usuarios de la vía, incluyendo los vulnerables.
  • Trabajar en la mejora de la convivencia vial y sin riesgos, con derechos y obligaciones.
    Mayor inversión en investigación vial, para conocer las causas de los siniestros, y definir la base de las políticas viales.

MÁS NOTICIAS

Actualidad

Iris Assistance pone el foco en cliente y patrocina el III Congreso CX de ICEA

Iris Assistance ha patrocinado por tercer año consecutivo el III Congreso de CX. Una jornada …

Actualidad

Las Fintech e Insurtech quieren conquistar las provincias

La Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI) ha anunciado durante su Asamblea General que …

Actualidad

Grupo HNA apoya diversas iniciativas solidarias por la infancia y colectivos desfavorecidos

Cris contra el Cáncer, Fundación Pequeño Deseo, Banco de Alimentos de Madrid y Aldeas Infantiles …