Los seguros de RC para D&O se van generalizando en la empresa española

Editar noticia  Redacción

Un régimen de responsabilidad cada vez más severo para consejeros, administradores y directivos de todo tipo de empresas, incluidas las pymes, favorece la contratación de seguros de Responsabilidad Civil que cubran sus actuaciones.

De acuerdo con el VII Estudio D&O, elaborado por Marsh y Cuatrecases, cada día laboral se contratan en España 49 seguros de Responsablidad Civil para consejeros y directivos (D&O). Se trata de un segmento que ha crecido con fuerza en los últimos años, debido en gran medida al incremento de las imputaciones por delitos societarios. Aunque, según el informe, en 2014 la mitad de las empresas españolas no conocían la existencia de estos seguros y tres de cada cuatro no contrataban dichas pólizas, cada vez están más generalizados en nuestro país. Solo ese año, creció un 34% el número de empresas suscriptoras de estas pólizas. El volumen total de primas de este segmento, situado en 154 millones de euros, aún quedaba muy lejos de las cifras de otros países de nuestro entorno, como Reino Unido (700 millones de euros), Alemania (490 millones), Francia (340 millones) o Italia (215 millones), pero las cosas están cambiando rápidamente.

Adrián Benito, director de Responsabilidad Civil de Markel International, explica que “la evolución actual del mercado de D&O es muy positiva con unos crecimientos en volumen de primas superiores al 10% y de aproximadamente un 40% en número de pólizas, motivado principalmente por el aumento de contratación de la pequeña y mediana empresa. Entendemos que las expectativas se han cumplido y que la tendencia positiva de contratación aumentará en los próximos años”, asegura.

Mayor régimen de responsabilidad

A juicio, “los administradores y directivos han tomado conciencia de los riesgos a los que se exponen en la gestión y dirección de las empresas y a la posibilidad de ser demandados en cuantías elevadas. Por otra parte, se trata de un seguro adaptado a los cambios legales como la Ley de Sociedades de Capital, modificación del código penal o responsabilidad concursal que ayuda a que el seguro de D&O esté en constante progreso y crecimiento. Por todo ello, creemos que la tendencia al alza se mantendrá”, vaticina.

“El régimen de responsabilidad de los empresarios es cada vez mayor y los clientes son conscientes de ello, y si se les explica bien los riesgos que tienen cubiertos a través de las pólizas de D&O lo normal es que lo acaben contratando”, abunda Ángel Macho, director de Negocio de Berkley España. A su juicio, “el principal reto viene vinculado al incremento de reclamaciones que acabará llegando por la generalización del producto en el tejido empresarial combinado con el mayor régimen de responsabilidad”.

“La reforma de la Ley 31/2014 de sociedades de capital y la entrada en vigor del nuevo Código Penal sin duda han calado en la pyme, y han ayudado a su contratación; y la evolución sigue siendo muy positiva, al igual que años anteriores”, contextualiza Félix Ferrer-Dalmau, director ejecutivo de la agencia de suscripción de Lloyd’s Crouco.

“Para la pyme, el ajuste de tasas y la facilidad de contratación es una factor más que ayuda a su contratación”, añade. “Por parte de las aseguradoras hemos tenido que hacer un esfuerzo en primas , mejora de coberturas y en disminuir las  exigencias en la información solicitada para poder facilitar su contratación”, indica.

El momento de las pymes

Para Nerea de la Fuente, directora de suscripción de Hiscox España, “el escenario económico vivido en la última década ha hecho que sea más habitual entre directivos y gerentes blindarse ante riesgos derivados de su actividad y toma de decisiones, pero su implantación se sigue dando mayoritariamente en grandes compañías multinacionales o determinados sectores de actividad”, reconoce.

“Las pólizas de D&O han penetrado en el segmento corporate y gran empresa de forma intensa. Por su parte, el segmento pyme continúa siendo la asignatura pendiente, al no estar tan extendido este tipo de seguros. Según los últimos informes, sólo un 25% de estas empresas goza de cobertura de D&O”, apunta en la misma línea Fernando Vega Gambra, director de Líneas Financieras de QBE. En este sentido, “la distribución en este segmento difiere de la de corporate y gran empresa ya que se apoya en facilities, siendo un área de penetración importante de la banca seguros”.

“Muchas medianas empresas siguen con la percepción que es un seguro para grandes empresas, aunque si están bien asesorados y son conocedores de los cambios normativos, entienden que es una necesidad básica de cualquier representante de una sociedad mercantil”, apunta Félix Ferrer-Dalmau, quien destaca que “últimamente se han dado a conocer mayor número de reclamaciones a empresas de baja capitalización (pyme), y eso motiva su contratación.

“Aún existe la percepción de que se trata de un seguro exclusivo para las grandes empresas, sin embargo, la formación constante y los nuevos canales de distribución de este seguro están permitiendo que los administradores y directivos de las pequeñas empresas sean conscientes del riesgo al que se enfrentan”, asegura Adrián Benito. “No sólo hablamos de pymes, sino también de pequeñas asociaciones, federaciones y cooperativas que están contratando en un volumen muy alto el seguro de D&O. La reducción de las primas a la hora de contratación también ha ayudado a que la pequeña empresa comprenda que este seguro también está dirigido a este segmento”, apunta.

Mª Victoria Valentín-Gamazo, responsable de Seguros de Responsabilidad de Gestión de la sucursal en España de AIG Europe, opina que, en el terreno de las pymes, “hay una mayor percepción del riesgo debido, entre otras cosas, a que cada vez son más conocidos los siniestros que afectan a empresas medianas e incluso pequeñas. Las redes sociales y los medios digitales locales han ayudado a dar más difusión a este tipo de siniestros. Por otro lado, los cambios normativos que se han producido en los últimos años, como las modificaciones del Código Penal, que afectan a todas las empresas, no sólo a las cotizadas o multinacionales, también están influyendo en esta mayor concienciación e interés en comprar el seguro”, asegura.  

Claridad ante todo

“El mayor reto que afrontan los seguros de RC para administradores y directivos es ser claros sobre qué es lo que cubre esta póliza frente al resto”, indica Nerea de la Fuente. “Muchas veces el directivo no tiene del todo claro que casuística podría considerarse un siniestro de RC y lo declaran como si fuese un siniestro de D&O. La póliza de RC de administradores y directivos tiene como objetivo asegurar la continuidad del negocio y la estabilidad económica del directivo, dando cobertura a decisiones estratégicas y empresariales de alto nivel. Por otro lado, la RC Profesional tiene como razón de ser proteger a la empresa o profesional en su día a día”, aclara.

Gonzalo Mateos Fernández-Maquieira, financial lines & claims manager de Iberian Insurance Group, apunta que uno de los principales retos de este seguro consiste en “delimitar de forma continua y adecuada los riesgos que son objeto de cobertura sin perder de vista los riesgos que las empresas tienen en cuanto a la gestión de datos personales, compliance penal y ciberriesgos, así como ofrecer productos segmentados que se adecúen a las necesidades de las pymes”,

En opinión de Adrián Benito, “existe una clara delimitación del riesgo, ya que los condicionados de los seguros de D&O están rigurosamente estudiados y adaptados a la ley española para no dejar vacíos de cobertura. Asimismo la capacidad aseguradora en el mercado es muy elevada. Los principales retos consistirán en adaptarse a esos posibles cambios legales”, opina.

Fernando Vega Gambra considera que, “por un lado, y en lo relativo a los riesgos conectados con datos, información y en general riesgos cibernéticos, las pólizas de D&O guardaban silencio hasta hace poco, y se cubrían (en realidad  no se excluían) reclamaciones derivadas de estos supuestos. Es evidente que las pólizas cyber son el canal adecuado para asegurar este tipo de riesgos ya que incluyen coberturas de daños a la propia sociedad (pérdidas pecuniarias) y responsabilidad frente a terceros”, explica.

“En relación con los supuestos de manipulación, corrupción, nos encontramos con actuaciones delictivas, dolosas y que no se deben cubrir en las pólizas de D&O. Por definición, el dolo no es asegurable (Art. 19 LCS) al quebrar la aleatoriedad. Cosa distinta es que las pólizas anticipen los gastos defensa y fianzas, en el sentido de establecer una presunción de que las actuaciones no son delictivas hasta que haya sentencia. No obstante, entendemos que se debe abrir una seria reflexión por parte del mercado (compañías, corredores y clientes) sobre la idoneidad de usar las pólizas de D&O para cubrir fianzas y gastos de defensa por hechos delictivos, en detrimento de la cobertura propia a los D&O por mala práctica y errores de  gestión”, apunta.

A juicio de Mª Victoria Valentín-Gamazo, “sí existe una clara delimitación, en la medida en la que en los seguros de responsabilidad de administradores y directivos se cubren los errores de la gestión de los administradores y directivos, que tiene claros componentes diferenciadores con los errores profesionales, o los operacionales que afectan a la sociedad y que deben estar cubiertos por otros seguros, como de Responsabilidad Civil Profesional, o por seguros que cubran riesgos cibernéticos. No obstante, dentro de la Responsabilidad Civil hay líneas delgadas entre unos y otros riesgos. El principal reto para las compañías aseguradoras y para los mediadores de seguros es ofrecer un buen asesoramiento para que los clientes cuenten con la cobertura más completa y se eviten los huecos de cobertura”, argumenta.

Fernando Vega Gambra pone el acento en que “según hechos acontecidos en los últimos años se debería abrir un debate sobre ciertas coberturas como el anticipo de fianzas y gastos de defensa en temas penales así como la protección de los límites para los D&O, para garantizar su operativa y continuidad”.

Sea como sea, “las situaciones vividas durante los años de crisis aumentaron el conocimiento y concienciación hacia esta solución aseguradora, y han dejado el poso suficiente para que se mantenga  el crecimiento durante los próximos años”, asegura Nerea de la Fuente. “La clave para que el mercado madure es que las empresas aseguradoras que operamos en él, lo hagamos con la mayor credibilidad e integridad posible, seamos especialistas a la hora de elaborar estas soluciones, y conozcamos a nuestro cliente para que si se produce el siniestro el cubra realmente sus necesidades”, remacha.

MÁS NOTICIAS

Actualidad

La facturación de los talleres aumenta un 2% en el primer semestre, hasta los 6.350 millones de euros

La facturación total de los talleres españoles durante los seis primeros meses del año fue …

Actualidad

Smartphones y patinetes eléctricos, los dispositivos más asegurados por Klinc by Zurich

Hace un año que Zurich Seguros lanzó Klinc, una nueva generación de seguros on demand …

Actualidad

Generali refuerza su posición en Portugal con la compra de Seguradoras Unidas y AdvanceCare por 600 millones

Generali acaba de anunciar la compra en Portugal del 100% de Seguradoras Unidas, la antigua …