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Innovación Digital: El reto es convertir una oportunidad en algo de valor comercial

Celent
Cedida
El reto de muchos aseguradores actuales no es la falta de imaginación, sino la falta de capacidad para convertir una oportunidad en algo de valor comercial.
Redacción
21 de Abril de 2017, 08:15CEST

El acceso a conceptos avanzados de tecnología en inteligencia artificial, el Internet de las Cosas, las API abiertas y los nuevos modos de interacción están cambiando la forma en que pensamos acerca del compromiso con el cliente y de cómo le damos valor.

Jamie MacGregor, senior vice president de Global Insurance de Celent, explica que “con muy poco dinero, pero con la motivación necesaria para hacerlo, yo podría aprovechar las bibliotecas de Google, Facebook, Microsoft y otros activos de código abierto para hacer cosas increíbles. A través de la nube pública, podría alojar una aplicación escalable en un entorno seguro y beneficiarme del enorme poder de cálculo disponible sin tener que conectar físicamente nada más que una Chromebook, una Surface o un Macbook”.

En pocas palabras, “para todos nosotros se ha reducido increíblemente y en muy poco tiempo el coste y la velocidad de experimentación y, con ello, el acceso al mercado. Las barreras tradicionales de entrada a la tecnología ya no se aplican de la misma manera que antes. Sin embargo, muchas aseguradoras todavía dedican mucho esfuerzo para participar y experimentar con las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías”.

Entonces, ¿cuál es el riesgo real? ¿Hay peligro de ser superado a causa de un adelanto tecnológico?

En una encuesta con líderes digitales e innovadores sobre el sector asegurador a principios de este año realizada por Celent, “nos dispusimos a descubrir cuánta actividad se estaba realizando a la búsqueda de ideas en el mercado, a la experimentación con esas ideas y luego a la integración y escalabilidad con el negocio existente”.

Utilizando como guía el trabajo de David J. Teece sobre Capacidades Dinámicas (una teoría que asume que una empresa puede adaptarse a ambientes cambiantes si mantiene una flexibilidad estratégica), rompimos la actividad de innovación en: (1) detección (monitorización del entorno externo para detectar oportunidades); (2) aprovechamiento (experimentación para probar conceptos e ideas tecnológicas); y (3) transformarción (integración y ampliación de conceptos en el negocio existente).

Añade que “supongo que los resultados generales no serán una gran sorpresa en el sentido de que los aseguradores que se describen como "innovadores digitales" afirman que son mucho mejores en las tres habilidades que los que se describen como rápidos seguidores de tendencias o como meros observadores pacientes. Sin embargo, desde una perspectiva de posicionamiento relativo, hay un área que se destaca para requerir atención inmediata independientemente de donde se ubique cada uno en la carrera por la supervivencia. Los tres tipos de empresas luchan para "transformar" sus negocios. La exploración del mercado y la experimentación son más fáciles y baratas comparadas con la tarea de crear y ampliar un experimento innovador con el objetivo de ofrecer valor real a los accionistas”.

En algunos aspectos, afirma que se podría argumentar que el reto para muchos aseguradores actuales no es la falta de imaginación o la voluntad de experimentar, sino la falta de capacidad para convertir una oportunidad en algo de valor comercial real. Los nuevos upstarts tecnológicos de insurtech a menudo no tienen este problema y empiezan desde un lugar mejor, aunque sufren de otras carencias relacionadas con el valor de la marca, la experiencia y la seguridad financiera

Sin embargo, “si este panorama va a cambiar para los actores tradicionales, no sólo se requiere estar atento a los productos ya existentes y al panorama tecnológico (a menudo se cita como una de las principales barreras para el cambio), sino también un compromiso con el cambio de mentalidad y la determinación de tomar decisiones difíciles adecuándose al ritmo de los cambios”.

Como en todas las facetas de la estrategia, la calidad de la ejecución se convierte en un factor clave para determinar el éxito o el fracaso a largo plazo. Con la innovación en esta nueva era digital, no hay diferencia. Ahora, claramente, algunas aseguradoras están aumentando el ritmo de implementación tecnológica. Pero, ¿les seguirán las demás? Tendremos que esperar y ver.

Promoviendo la experimentación tecnológica

  • Detección – Mide cuánto crees que tu compañía está informada de los cambios tecnológicos y de cómo pueden afectar al negocio.
  • Aprovechamiento – Mide cuánto crees que tu compañía está preparada para los cambios tecnológicos que pueden afectar al negocio.
  • Transformación – Mide cuánto crees que tu compañía integra y escala nuevas propuestas para desarrollar el negocio.